Minería

ESPINAR: MOVILIZACIÓN, VIOLENCIA, CRIMINALIZACIÓN Y PRIVATIZACIÓN DE LA FUERZA…

Soc. José Antonio Lapa Romero

La población de Espinar tiene una larga historia de relación de convivencia tensa y conflictiva. Particularmente en la última década, una relación “tóxica” con la actividad minera que se desarrolla en su territorio por casi 40 años. Así, la imagen idílica e inexistente de feliz convivencia de empresa y población ha sido producto del marketing empresarial, dado que la realidad de Espinar está atravesada por una extendida pobreza estructural; impactos mineros crecientes en la economía de las familias de las comunidades del entorno minero y en la salud de las personas; fuentes de agua contaminadas; encarecimiento del costo de vida; fragmentación social; criminalización y permanentes conflictos en un escenario de hegemonía del poder minero.

Foto: Álvaro Franco

1. EL PODER MINERO: ENTRE UN MAR DE RIQUEZA Y UN OCÉANO DE POBREZA

Antapaccay, de la transnacional Glencore (antes de Xstrata Tintaya) viene explotando desde el 2012, principalmente cobre (oro y plata), en el distrito de Espinar. El 2012 su producción de cobre alcanzó 51,876 TMF1Toneladas Métricas Finas (MTF).; y en el 2018, 205,414 de TMF2MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINAS (MEM). Anuario Minero 2018. Consulta: 26 de julio de 2020 <http://www.minem.gob.pe/publicacion.php?idSector=1&idPublicacion=543>. De otro lado, su producción de oro alcanzó a 4,124,241 gramos finos en el 2018, y plata 44,306 kilogramos finos. Traduciéndose en una venta anual de S/. 3’ 690,612,000 para el 20163Las Minas del Perú. Perú: Proyectos y prospectos 2017-2019. Perú Top Publicaciones 2017.. El mar de riqueza producida, concentrada y acumulada se da dentro de un océano de pobreza y pobreza extrema, que no se ha transformado significativamente en su área de influencia que alcanza en promedio al 70 %. Así, según información del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), para mayo del 20204INFOMIDIS. Padrón general de hogares. Consulta: 20 de julio de 2020 <http://sdv.midis.gob.pe/Infomidis/#/padronGralHog> en Espinar, el 30% de hogares son no pobres, 48% pobres y 22% pobres extremos. A este escenario se le añade una extendida exclusión histórica y afectaciones aún no resueltas: 506 personas de 6 comunidades aledañas a la explotación minera, de los cuales el 100% se encuentran con niveles biológicos detectables de arsénico, cadmio, mercurio y plomo en sus cuerpos5COOPERACCION y otros. Metales Pesados Tóxicos y Salud Pública. El Caso de Espinar. Lima. 2016. Págs. 14-17.; incremento de la mortandad de animales (Ovino, Alpaca y Vacuno); contaminación de los ríos Cañipia y Salado; polvos del transporte minero y las explosiones de sus operaciones; vertimientos de aguas industriales al río Cañipia y filtraciones de la presa de relave de Huinipampa; y la criminalización de líderes/dirigentes que vienen siendo procesados durante ya más de 8 años por el conflicto del 2012.

2. VIEJAS Y NUEVAS CAUSAS DEL CONFLICTO

Los conflictos en Espinar tienen historia. Así, el conflicto de julio del 2020 tiene en sus orígenes viejas y nuevas causas. Viejas causas que estuvieron presentes en el conflicto del 2012 y los acuerdos de la mesa de diálogo cuya implementación, en gran medida, aún 8 años después, sigue estando pendiente de ser resuelta en sus elementos centrales: 1) reformulación del convenio marco; y 2) atención a la salud a las personas con metales tóxicos en sus cuerpos. El actual conflicto en sus inicios irrumpe en un escenario de lucha política que se venía desarrollando por la consulta previa del proyecto Coroccohuayco; que vuelve causa central a el bono solidario de los S/ 1,000 soles, en un escenario donde la pandemia ha afectado y viene afectando las economías familiares de una mayoría de espinarenses. Esta situación se da, no obstante la actividad minera de Glencore, y los espinaerenses siguen viviendo de la agricultura, ganadería, comercio y servicios. La situación se intensifica por el retorno de cientos de espinarenses de las ciudades cercanas como Arequipa y Cusco, y el limitado acceso a los bonos del Estado en el marco de la Pandemia.

En efecto, este nuevo conflicto en Espinar posterior a la ratificación del bono en el comité de gestión del convenio marco el 14 de mayo por una amplia mayoría (5 a favor, 2 abstenciones y 1 en contra), constituyó un campo político de tensión y lucha política por casi 60 días que se manifestó; en primer lugar, en la conformación del comité de lucha provincial. En segundo lugar, a través de movilizaciones y cacerolazos a favor del bono por parte de los distritos de Espinar, Pallpapta y Coporaque (también pequeñas movilizaciones de comunidades a favor de la empresa); y en tercer lugar, en una intensa campaña mediática de Antapaccay a través de su propuesta Reactiva Espinar, y sobre las donaciones de alimentos en el marco de la pandemia y el número creciente de casos de COVID-19 detectados en los trabajadores mineros que en julio alcanzó a 48 (también era parte de su publicidad las donaciones al Hospital de Espinar y de 100,000 mil soles al gobierno regional de Cusco para la planta de oxigeno). Así, no obstante los intentos de resolución del conflicto por vía dialogada por parte de los actores en disputa y el Estado no dieron resultando; por el contrario, fue polarizando las posiciones en disputa.

3. VIOLENCIA, CRIMINALIZACIÓN Y PRIVATIZACIÓN DEL USO DE LA FUERZA PÚBLICA

El paro indefinido provincial que inicia 15 de julio en sus ocho primeros días no solo fue creciendo en el número de movilizados con la incorporación cada vez más activa de los distritos sino se fue radicalizando cada día más por los enfrentamientos permanentes, los heridos y las agresiones que se fueron produciendo entre las fuerzas estatales (Policía y el Ejercito) y los movilizados. Situación que en el octavo día llegó a la cumbre máxima del conflicto generando heridos por la violencia desatada, y con 3 heridos de bala producto del uso de bombas lacrimógenas, perdigones y armas de fuego; situación de violencia vivida de manera muy similar en el conflicto del 2012. La violencia vivida ha sido descrita por los mismos jóvenes, “el vehículo en el que viajaban fue detenido por los agentes, quienes lanzaron una bomba lacrimógena a su interior, lo que los obligó a salir. Cuando ya estaba fuera los redujeron a golpes de patadas y con las armas de reglamento. Algunos dicen que recibieron amenazas de disparo por lo que tuvieron que estar tirados en el piso durante mucho tiempo6Pulso Regional. Lo que ha dejado el paro indefinido en Espinar. Consulta: 27 de julio de 2020 <https://www.pulsoregional.pe/2020/07/25/lo-que-ha-dejado-el-paro-indefinido-en-espinar/>.

Así, a este patrón de uso de la violencia se suma la criminalización que se expresaba al inicio del paro indefinido, ya que 8 dirigentes de las principales organizaciones de Espinar han sido notificados por el Ministerio Público-Comité de Lucha de Espinar, Frente Único de Defensa de los Intereses de Espinar (FUDIE) y Construcción Civil Espinar, en vía de prevención del delito por la “comisión de delito contra la Administración Pública, en la modalidad de resistencia o desobediencia a la Autoridad, tipificado en el artículo 368° del código penal, en agravio del Estado”, que tenía un claro objetivo de amedrentamiento, desmovilización y criminalización.

Mientras que el tercer patrón se muestra a través de la privatización del uso de la fuerza pública, que si bien en el conflicto 2012 se expresaba a través del convenio que tenía la empresa con la Policía, se mostraba en los hechos durante el conflicto del 2020 en el resguardo por parte de las fuerzas policiales de las instalaciones de la empresa minera empleándose las fuerzas públicas de manera parcializada a favor de intereses privados. Se buscó luego una figura creativa, dado que al octavo día de mayor violencia Antapaccay informaba que ante los actos “vandálicos” las “fuerzas del orden, conforme a sus atribuciones, han procedido a custodiar la unidad minera Antapaccay”7Antapaccay. Comunicado: Campamento minero Antapaccay en custodia de las fuerzas del orden”. 23 de julio de 2020. Consulta: 26 de julio de 2020 <https://www.facebook.com/Antapaccay/photos/a.1711152682490182/26857343850 32002/?type=3&theater>.

Así, este conflicto nuevamente está atravesado por patrones de violencia estatal, criminalización y privatización de la fuerza pública. No obstante la tregua y aparente calma en Espinar, se espera que este conflicto sea resuelto por la vía dialogada.

27 de julio de 2020

Foto: Álvaro Franco

[1] Toneladas Métricas Finas (MTF).

[2] MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINAS (MEM). Anuario Minero 2018. Consulta: 26 de julio de 2020 <http://www.minem.gob.pe/publicacion.php?idSector=1&idPublicacion=543>

[3] Las Minas del Perú. Perú: Proyectos y prospectos 2017-2019. Perú Top Publicaciones 2017.

[4] INFOMIDIS. Padrón general de hogares. Consulta: 20 de julio de 2020 <http://sdv.midis.gob.pe/Infomidis/#/padron GralHog>

[5] COOPERACCION y otros. Metales Pesados Tóxicos y Salud Pública. El Caso de Espinar. Lima. 2016. Págs. 14-17.

[6] Pulso Regional. Lo que ha dejado el paro indefinido en Espinar. Consulta: 27 de julio de 2020 <https://www.pulsoregional.pe/ 2020/07/25/lo-que-ha-dejado-el-paro-indefinido-en-espinar/>

[7] Antapaccay. Comunicado: Campamento minero Antapaccay en custodia de las fuerzas del orden”. 23 de julio de 2020. Consulta: 26 de julio de 2020 <https://www.facebook.com/Antapaccay/photos/a.1711152682490182/26857343850 32002/?type=3&theater>