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UN BALANCE NECESARIO: CUANDO LA VIDA NO VALE NADA

Lilia Romero

“Que si miles se enfermaran

 y hospital necesitaran,

no hay cama pa´ tanta gente”

(Melodía Popular)

Empezamos el año y el horror de lo sucedido el 2020 a causa de la pandemia amenaza con repetirse en nuestro país. Nuevamente se encienden las alarmas y se empieza a cuantificar las camas UCI, el número de camas hospitalarias, la provisión de oxígeno, de EPPs, de pruebas de descarte, si tenemos vacunas o no, como el preámbulo de nuevas pesadillas que ilusamente pensábamos superadas. Sin embargo, la realidad se impone y esta le es adversa a la gran mayoría de la población.

Tuvimos que recibir el impacto brutal de un virus para que esa mayoría descubriera que algo no andaba bien en la economía, cuando no fue capaz, por ejemplo, de atender la elemental necesidad de solventar la cuarentena decretada proporcionando los medios necesarios para que la gente se mantuviera en casa. También se descubrió que nuestro sistema de salud era un gran fiasco, que el que no tenía plata se moría por falta de oxígeno y medicinas, que conseguir cama en un hospital era una hazaña en medio de la guerra y por eso, muchos murieron en sus casas o en la puerta de los hospitales. El gobierno de entonces, fue incapaz de imponerse a los intereses de las clínicas privadas y a los productores oligopólicos del oxígeno medicinal. Pero, además, el abordaje de la crisis económica producida por el Covid-19, significó una clara definición de clase en favor de los grandes empresarios quienes fueron favorecidos de diferentes maneras: con postergaciones de obligaciones tributarias, con créditos a tasas excepcionalmente bajas, con medidas anti laborales como la suspensión perfecta y con el levantamiento temprano de la cuarentena frente a la presión del principal gremio empresarial del país. Por el contrario, la gran mayoría de la población tuvo que resignarse a ver cómo perdían sus empleos, cómo desaparecían sus ahorros y cómo tenían que inventarse y reinventarse nuevas estrategias de supervivencia vía el trabajo independiente.

Podemos decir entonces que la crisis económica actual, producto de la pandemia, no es sino un reflejo vivo de la profunda crisis del capitalismo actual, instaurada en su forma más aberrante a partir del gobierno de Fujimori. Capitalismo que, entre otras consecuencias, ha provocado la retracción de la oferta formal de trabajo, cayendo ésta a cifras inéditas en la historia económica del país, creándose paralelamente una economía mayoritariamente de subsistencia, marginal para el mercado laboral y financiero pero afín a los intereses del gran  y mediano capital ya que utiliza a esta economía como canal para sus negocios turbios (minería informal, tala ilegal, paraísos fiscales), como medio masivo para la distribución de sus productos (transporte y comercialización, comercio ambulatorio), y como  parachoques, como válvula de escape, a su incapacidad endémica de crear empleo.

1. LA FUERZA DE TRABAJO A SETIEMBRE 2020 CON PANDEMIA Y REACTIVACIÓN ECONÓMICA

1.1. Cuarentena vs trabajo forzado

Las cifras de abril-mayo-junio que corresponden al período más duro de la pandemia son apocalípticas. De un año a otro, la fuerza de trabajo o población económicamente activa (PEA) se redujo en -36.1% y la PEA ocupada (los trabajadores asalariados y no asalariados) cayó en -39.5%. Es así que los desocupados se incrementaron en 55.8% y la población inactiva se incrementó en 98.3%. Dejaron de laborar 6 millones 720,000 personas. Una parte de esta población pasó a la categoría de desocupados, pero la gran mayoría pasó a ser población económicamente inactiva (PEI)1Según el INEI, la población económicamente inactiva (PEI) es aquella que teniendo la edad de trabajar (a partir de 14 años) no trabajan ni buscan trabajo y no desean trabajar. Dentro de este grupo se encuentran las amas de casa, los estudiantes, los rentistas y los jubilados. También se consideran dentro de este grupo a los familiares no remunerados que trabajan menos de 15 horas de trabajo semanales durante el periodo de referencia..  Esta es la población que se incrementó de un año a otro en seis millones 734 mil 100 personas, casi el doble, debido a la pandemia. Ver cuadro 1

Una medida necesaria en las condiciones de pandemia debió haber sido que la mayoría de la población pasara a la condición de inactiva, para lo cual el gobierno debía haber entregado un bono universal a cada familia a fin de garantizar el cumplimiento de tal medida. Esta fue la recomendación que hizo CEPAL2Ver Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Comunicado de prensa “CEPAL propone avanzar hacia un ingreso básico para ayudar a la población más vulnerable a superar los efectos del coronavirus”, 12 mayo 2020. pero que no siguió el gobierno de Vizcarra quien prefirió la entrega de bonos focalizados, medida que constituyó un gran fracaso debido a la inoperatividad de los organismos afines, empezando por el MIDIS3Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social.  Hasta diciembre no se concluía con la entrega del segundo bono, a nueve meses de iniciada la pandemia. La gran mayoría de la población se vio forzada a dejar la cuarentena y salir a las calles, a los mercados, a conseguir cómo llevar un plato de comida a sus hogares.

1.2. Las víctimas que no debieron ser

A la fecha, no hay una cifra exacta del número de víctimas por el Covid-19. La Universidad Johns Hopkins, que trabaja con las cifras del Ministerio de Salud (MINSA), nos ubica como el tercer país con el mayor número de fallecidos, por cada 100 mil habitantes, a nivel mundial (112.4) después de Bélgica (148.1) y San Marino (136.1) y primero en América Latina4Ver Johns Hopkins University – Coronavirus Resource Center. Análisis de Mortalidad. Actualizado al 3 de diciembre del 2020. En: https://coronavirus.jhu.edu/data/mortality. En nuestro país las cifras del número de fallecidos en exceso, de un año a otro, proporcionadas por el Sistema Nacional de Defunciones (SINADEF) revelan que Perú encabeza la mortalidad por Covid-19 a nivel mundial con 94 mil muertes en exceso frente a las 37,621 registrados por el MINSA5Ver Gestión, 31 de diciembre 2020. En: https://gestion.pe/peru/peru-cierra-el-2020-con-94000-muertes-mas-que-las-registradas-en-anos-previos-noticia/?ref=gesr. En relación a estas cifras, la única certeza que tenemos es que muchas vidas pudieron ser salvadas si se hubiese entregado los recursos para guardar la cuarentena apropiadamente y si hubiésemos tenido un sistema de salud a la altura de las circunstancias.

¿Qué sistema de salud teníamos al momento de iniciada la pandemia? Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), uno de los peores de la América Latina y el Caribe latino. En términos presupuestales, Perú tiene uno de los gastos más bajos en salud (3.3 % del PBI), sólo superior a México (2.9% del PBI), Guatemala (2.2% del PBI) y Haití (0.8% del PBI), mientras Bolivia tiene 4.5%, Argentina y Costa Rica 5.6%, Uruguay 6.5% y Cuba 10.9%. En relación al número de médicos por cada 10 mil habitantes, tenemos 8.2 médicos; igualmente, sólo superamos a Guatemala (2.8 médicos) y Haití (2.3 médicos) mientras Bolivia tiene 10.3 médicos, Costa Rica 30.7, Uruguay 49.4 y Cuba 84.2 médicos por cada 10 mil habitantes6Ver Organización Panamericana de la Salud. Indicadores básicos 2019: Tendencias de la salud en las Américas. Washington, D.C.: OPS; 2019.. Y si nos referimos a las camas de cuidados intensivos y provisión de respiradores, definitivamente estábamos en el último lugar, sólo teníamos al inicio de la pandemia 100 camas UCI. Ver Anexos 1 y 2.

A la triste realidad que muestran las cifras anteriores se añaden otros factores que jugaron en contra al momento de encarar la pandemia: (i) la fragmentación del sistema de salud, que no sólo significa mantener un costo administrativo multiplicado por cada entidad (Minsa, Essalud, Fuerzas Policiales, Gobiernos Regionales), sino también que significa una barrera si de tomar decisiones se trata; (ii) un sistema primario de salud totalmente desatendido, como producto de la enajenación neoliberal de privilegiar en la salud la super especialización, porque es la que paga más, y a ello aspiran todos los médicos formados con esta mentalidad mercantilista. Especialización que sólo se encuentra, como es obvio, en los hospitales de las grandes ciudades y no en los centros de salud, de cada barrio o comunidad. A falta de centros de salud, o mala atención en los existentes por su carencia de personal, equipos y abastecimiento de medicinas, todos los enfermos tratan de acceder al hospital más próximo, saturando sus atenciones. Y esto es lo que sucedió durante la pandemia, al no haber el tamizaje del centro de salud, los hospitales se vieron rebasados en sus atenciones y ni qué decir del acceso a una unidad de cuidados intensivos. Y esta es la historia que amenaza con repetirse.

Si a lo anterior agregamos que en nuestro país el 23% de pobladores del área rural y el 6% del área urbana carecen de acceso al agua proveniente de la red pública; y peor aún, el 77% de pobladores del área rural y el 8% del área urbana carecen de acceso a servicios de alcantarillado con red pública, se completa las condiciones letales para que la lucha contra la pandemia en nuestro país haya sido una lucha completamente desigual. Ver Anexo 3.

Según muchos economistas, la crisis económica mundial generada por el COVID-19 sólo es comparable con la crisis de 1929. Durante la Gran Depresión, el desempleo pasó de 4% a 27 % en EEUU, 31 % en Noruega y 44 % en Alemania. Las exportaciones e importaciones de EEUU cayeron 70 % entre 1929-32, produciéndose un efecto dominó en la economía internacional. Mientras la producción capitalista caía estrepitosamente, la URSS –como ahora China– crecía del 5 % en 1929 a 18 % en 1938 debido a la aplicación de exitosos planes quinquenales7Ver Eric Hobsbawm. Age of Extremes. The short twenty century 1914-1991.  London, Abacus, 1994. Pg.85- 108..  En la presente crisis, el FMI pronostica una caída de la economía de -5.8% en EEUU, -8.3% en la zona euro, -9.8% en Reino Unido, -7.1% en Canadá. La economía china, en cambio, va a tener este año un crecimiento positivo de 1.9% y un crecimiento proyectado de 8.2% el 2021. En términos de desempleo, este saltó de 3.5% a 8.9% en EEUU, la misma cifra en la zona euro, mientras en Reino Unido el desempleo alcanza el 5.4%8FMI, Informes de Perspectivas de la Economía Mundial, octubre 2020.

En América Latina, las proyecciones del FMI para el presente año, con excepción de Venezuela, ubica al Perú como la economía que más va a caer en términos de crecimiento (-13.9%) seguido por Argentina (-11.8%), Ecuador (-11%), México (-9%), Bolivia (-7.9%). En términos de desempleo, la proyección para Colombia es un incremento de 17.3% en su tasa de desempleo; Brasil, 13.4%; Perú, 12.5% (teníamos 6.6%); Chile, 11.4%; Argentina, 11%; Uruguay, 9.7%9Idem.

Venezuela, es un caso diferente porque la crisis que sufre en estos momentos es producto, principalmente, de la salvaje e inhumana intervención norteamericana, a través del bloqueo económico, que ha precipitado su decrecimiento económico, proyectado a -25% el 2020 y -10% el 2021, con un desempleo de 54.5%10Idem. Verdadera economía de guerra.

Regresando a la economía peruana, esta cayó a -39.2% en el mes de mayo como consecuencia de la cuarentena, a setiembre la producción se había recuperado a -6.5%, haciendo un acumulado anual de -14.5% (enero-setiembre). El sector más afectado ha sido Construcción (-28.5%), seguido por la manufactura no primaria (-22.4%), comercio (-20.6%), minería metálica (-17.6%), servicios (-11.1%). El único sector que ha tenido un crecimiento positivo ha sido el agrícola (1.7%)11BCRP, Nota Semanal N°42. Lima: 19 noviembre 2020. El pronóstico de crecimiento del MEF para el 2020 es de   -12.00% y del BCRP de -11.5%, difiriendo del pronóstico más negativo, ya señalado, del FMI. Ver Anexos 4 y 5.

En mayo se reiniciaron las actividades económicas en su primera fase12Ver D.S. N° 080-2020-PCM: Decreto Supremo que aprueba la reanudación de actividades económicas en forma gradual y progresiva dentro del marco de la declaratoria de Emergencia Sanitaria Nacional por las graves circunstancias que afectan la vida de la Nación a consecuencia del COVID-19.. Hasta el mes de setiembre, se implementaron tres fases de reactivación económica tras la fuerte presión de los empresarios agrupados en la CONFIEP, quedando pendiente la cuarta fase, a aplicarse a partir del mes de octubre13La cuarta fase incluye las siguientes actividades económicas: vuelos internacionales, transporte de pasajeros por vía férrea y marítima, agencias de viajes y operadores turísticos, actividades deportivas.. Es decir, la mayoría de actividades productivas del país, a setiembre debían estar reactivadas o en proceso de reactivación.

Sin embargo, el empleo no se está recuperando al mismo ritmo que la producción. A setiembre, el número de desocupados se elevó en 140.9%, en relación al mismo mes del 2019, totalizando un millón 522 mil 100 trabajadores y el número de desempleados ocultos se incrementó en casi doce veces (1,181%) que equivale a 2 millones 626 mil 52 trabajadores. Es decir, sumando desocupados y desempleados ocultos, a setiembre teníamos 4 millones, 148 mil 152 trabajadores sin empleo14Para el cálculo de los desempleados ocultos se ha procedido de la siguiente manera: se ha calculado el promedio de crecimiento de los inactivos plenos –que es la variable con menos movilidad– de los años 2017, 2018 y 2019 que equivale a 0.96% y se ha aplicado este porcentaje de incremento al año 2020, obteniéndose por diferencia el desempleo oculto..  Ver Cuadro 2.

El gobierno ha legitimado esta pérdida de empleo a través del mecanismo de la suspensión perfecta de labores, es decir, la potestad de los empleadores de suspender a sus trabajadores sin goce de haber. En las empresas con planillas menores de 100 trabajadores, aquellos que entren a suspensión perfecta reciben un bono del gobierno por 760 soles, siempre y cuando ganen como tope S/ 2,400. Este bono sólo se entrega por tres meses. El 31 de diciembre pasado, el gobierno amplió la suspensión perfecta hasta el 5 de abril, y seguramente lo seguirá prolongando de acuerdo a la situación de la emergencia sanitaria15Ver DU-038-2020, DU 072-2020 y RM 315-2020-TR..

El BCRP tiene proyecciones optimistas en relación a la recuperación del empleo, afirmando que éste llegará al nivel del 2019 en el primer trimestre del 2021. Lo que no dice el BCRP es en qué condiciones los trabajadores pasarán a ser activos, es decir, cuántos van a recuperar sus empleos como asalariados, y cuántos se verán obligados a incrementar la cifra, de por sí ya abultada, de trabajadores no asalariados que al 2019 llegaba al 72.8% y con la crisis se ha incrementado a 75.2% al mes de setiembre. Según todos los pronósticos esta cifra tenderá a incrementarse aún más16Ver INEI, Informe Técnico N°4, Perú: Comportamiento de los Indicadores del Mercado Laboral a Nivel Nacional. Lima: 16 noviembre 2020..

Lo otro que no dice el BCRP, es cómo se va a recuperar el nivel de los salarios, que como es sabido, viene disminuyendo de año a año porque estos no se van ajustando a la inflación. En el caso del sector formal, los ingresos promedios nominales disminuyeron en -5.9%, pero en términos reales, esta disminución fue de -7.3%. Por su lado, la Remuneración Mínima Vital (RMV) fijada en S/ 930, ha disminuido en términos reales en -1.6% determinando que su valor real sea de S/ 691.30. Estos datos corresponden a la variación anual 2019- 2020 al mes de setiembre. La RMV –y su ajuste, que debería ser periódico– es relevante ya que los sueldos y salarios en el país se determinan de acuerdo a su monto. Otra historia es si esta RMV cubre las necesidades básicas del trabajador, sabemos que no. Ver anexo 7

2. REACTIVACIÓN ECONÓMICA: QUIÉN CARGA CON LA CRISIS

Para hacer frente a la crisis económica, precipitada por la pandemia, el gobierno de Vizcarra implementó un plan económico por un monto equivalente al 20% del PBI17PBI 2020: 694 mil millones de soles., el cual fue anunciado con bombos y platillos, proclamando que era el plan más ambicioso de la América Latina.

El Plan Económico se sustentó en cuatro ejes: (i) Atención inmediata a la emergencia; (ii) Soporte económico a las familias vulnerables; (iii) Soporte a empresas, principalmente las MYPE; y, (iv) Garantizar la cadena de pagos y brindar apoyo y soporte a la economía18Ver MEF. Marco Macroeconómico Multianual 2021-2024. Lima: 26 agosto 2020, Pp. 27-42.

Uno esperaría que, dada la situación crítica de nuestro sistema de salud al momento de hacer frente a la pandemia, la visión del gobierno debía haber sido privilegiar la atención en salud, asignando los mayores recursos para abordar en las mejores condiciones a la pandemia. Sin embargo, esto no sucedió. La asignación de recursos del Plan Económico frente a la crisis por Covid-19, revela claramente la concepción de los gobernantes de turno respecto a qué es lo primero. Para ellos, lo primero ha sido la economía, pero no la economía de las micro y pequeñas empresas, de los productores campesinos, –donde se concentra dos tercios de la mano de obra del país–, sino la economía de las grandes empresas, aquellas vinculadas a los lobbies financieros.

Así, para atender la emergencia de salud, es decir, para remontar de ser el último país en América Latina en los principales indicadores de salud, sólo se asignó el equivalente a 2.4% del presupuesto estimado, siendo la reactivación económica la que ha recibido el mayor presupuesto (63.5%), seguido por el soporte económico a las familias vulnerables (24.4%). Ver el cuadro 3.

Este eje, sin lugar a dudas, debería haber sido el eje prioritario, toda vez que no puede haber reactivación económica a costa de la vida de los ciudadanos. Si el gobierno de entonces hubiera privilegiado un verdadero fortalecimiento del sistema de salud, en estos momentos no estaríamos con la angustia de llegar a un hospital y no tener camas disponibles, de llegar a una posta médica y no encontrar pruebas de descarte, ni medicinas, ni oxígeno, ni personal médico suficiente.

2.1. Atención inmediata a la emergencia

En el primer eje se ubicó el fortalecimiento de los sistemas de salud, con un monto de 3 mil 243 millones de soles (0.5% del PBI). Las cifras de fallecidos demuestran a las claras que este eje no funcionó o funcionó mal. Y peor aún, costó la vida de muchos profesionales de la salud que estuvieron en el primer frente de batalla19Ver Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Publicación del Primer Listado del Personal de Salud fallecido por COVID-19 en ejercicio de sus funciones. Lima: 1 diciembre 2020.. A las claras, hubo un mal procedimiento en la adquisición de insumos médicos, como en el caso de las pruebas de detección y la implementación de un sistema de diagnóstico. Hubo un retraso en la adquisición y distribución de equipos de protección personal. Y ha habido un maltrato al personal de salud, no pagándose a tiempo las bonificaciones presupuestadas en el plan y no renovando el contrato a un gran número de médicos y personal asistencial.

Hay dos omisiones graves en este eje del plan que es bueno mencionar: primero, no hay una sola medida tomada para equipar y asignar personal a las postas médicas a lo largo de todo el país, habiendo sido reconocido por tirios y troyanos, su importancia en la contención de la pandemia; segundo, no hubo una decisión en torno a la adquisición de las vacunas, habiéndose recién asignado recursos el 2 de diciembre 2020 para implementar la cadena de frío (Decreto de Urgencia  131-2020), cuando la mayoría de nuestros vecinos ya tenían las vacunas compradas e iniciado el proceso de vacunación20Al momento de escribir este artículo, el 6 de enero 2021 el presidente Sagasti anuncia la firma de varios contratos según los cuales llegaría un lote para atender la vacunación de medio millón de personas, y, a partir del tercer trimestre del año llegarían el resto de vacunas comprometidas.. Ver Anexo 7

A nivel de gasto, el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) para el COVID-19 ha sido de 23 mil 828 millones de soles, habiéndose ejecutado el 93% del mismo. El presupuesto se distribuyó en los tres niveles de gobierno: nacional (88%), regional (10%) y local (3%). El 97% del dinero se ha gastado en actividades relacionadas con la pandemia y el 3% restante en la ejecución de proyectos, básicamente en adquisición de equipos para los hospitales. Ver Anexos 7 y 8.

El presupuesto del 2021 para el COVID-19 es de 5 mil 596 millones de soles, es decir, 77% menos que el presupuesto del 2020. A todas luces este presupuesto tendrá que ser modificado, porque sólo la adquisición de las vacunas, demandarían el 40% del mismo sino más21Considerando un costo unitario de dos dosis a US$ 25.00 a aplicarse al 75% de la población a partir de 16 años..

2.2. Soporte económico a las familias vulnerables

El segundo eje contó con un presupuesto de 33 mil 267 millones de soles (4.8% del PBI), que se destinó principalmente a financiar la entrega de subsidios en efectivo a hogares focalizados. Aquí está la entrega de bonos, de canastas de víveres, de distribución de tabletas para estudiantes y maestros de colegios públicos, entre otros. Tanto en el caso de la distribución de los bonos como en la compra de las tabletas, se reveló una gran ineficiencia en el aparato del Estado para su entrega oportuna22El Plan económico estimó un presupuesto para 840 mil tabletas, sin embargo, según nota de prensa del Minedu se habría comprado 1 millón 56 mil 430, de las cuales, al 15 de diciembre se ha recibido el 52% que están siendo distribuidas. El 48% restante es de un solo proveedor que no ha cumplido con la entrega en la fecha prevista.. La entrega del bono de electricidad hasta por S/ 160 y el apoyo al trabajador con un bono de S/ 760 por cada mes de suspensión perfecta, hasta por tres meses, serían las medidas mejor ejecutadas en este eje. Aquí se considera también el aporte de los propios trabajadores que han tenido que hacer uso de sus CTS y fondos de la AFP para solventar sus gastos durante este período. Ver Anexo 9

2.3. Soporte a las empresas

El tercer eje se estima en S/ 12 mil 608 millones. Aquí, lo que se ha hecho para aliviar a las empresas, a todas en general al margen de su tamaño, es aplazar las obligaciones tributarias, aplazar el depósito de CTS, de mayo a noviembre, y darles liquidez a través del mecanismo de liberar la cuenta de detracciones.  Asimismo, las empresas pueden recibir dos subsidios para ayudar a financiar sus planillas por un monto total de 1,408 millones de soles. El primero es un subsidio excepcional a la planilla equivalente al 35% de la suma de las remuneraciones brutas mensuales de los trabajadores que ganen hasta S/ 1,500. El segundo subsidio, a aplicarse el 2021 durante seis meses, se refiere a un incentivo al incremento de la cantidad de trabajadores de la empresa con remuneraciones de hasta S/ 2,400. Los subsidios varían de acuerdo a la edad de los trabajadores y si el contrato es a plazo indeterminado o determinado. Ver Anexo 10

2.4. Garantizar la cadena de pagos y brindar apoyo y soporte a la economía

Este eje es propiamente el de la reactivación económica, con un presupuesto de 86 mil 561 millones (equivalente al 12.5% del PBI), donde el 69% de los recursos fueron asignados a un solo programa: Reactiva Perú. Se dotó también de recursos al Fondo de Apoyo Empresarial (FAE) con 7 mil quinientos millones de soles, se creó un Programa de Garantía del Gobierno Nacional por 7 mil millones de soles, dirigido a las empresas del sistema financiero (bancos, financieras, cajas municipales, y cajas rurales) a fin de estimular el crédito a las empresas. También incluye al Programa Arranca Perú, con 6 mil 900 millones de soles, además de medidas de impulso a la inversión pública y privada por 962 millones.

A. Programa de garantías Reactiva Perú

Según el BCRP, Reactiva habría beneficiado principalmente a las empresas MYPE (95.8%) y sólo al 0.1 % de la gran empresa, pero esto no es cierto. El BCRP, ha hecho un artificio mezclando las empresas formales e informales, particularmente las microempresas con menos de 10 trabajadores: Sin embargo, si separamos ambos grupos de empresas encontramos que sólo el 33% de las empresas formales con menos de 10 trabajadores han recibido un crédito de Reactiva, mientras que el 62% de las empresas grandes, con más de 500 trabajadores, se beneficiaron con este crédito23De acuerdo al BCRP, el 21% de las empresas beneficiarias eran formales (con planilla) y el resto, 79% sin planilla. Aplicando este porcentaje se discriminó el número de empresas (hasta 10 trabajadores), con planilla y sin planilla. Se asume que las empresas medianas y grandes todas cuentan con planilla.. Por otro lado, si tenemos en cuenta el universo de unidades productivas no agropecuarias (4 millones 928 mil)24Ver INEI, Producción y Empleo Informal en el Perú, Cuenta Satélite de la Economía Informal 2007-2018. Lima, noviembre 2019., Reactiva sólo ha beneficiado al 0.01% de este universo. Ver Anexos 11 y 12.

Respeto al monto del crédito recibido, las empresas con menos de 10 trabajadores recibieron el 33% del total (con un promedio de 48 mil 874 soles por crédito) y las empresas con más de 500 trabajadores el 8.4% del total (con un promedio de 8 millones 278 mil soles por crédito)25Ver BCRP, Reporte de Inflación: Panorama actual y proyecciones macroeconómicas 2020-2021. Lima: Setiembre 2020, Pp 116-123.

Lo cierto es que este programa fue dirigido en su primera etapa, principalmente a beneficiar a las grandes y medianas empresas las que acapararon los créditos con apoyo de sus socios de los bancos. Frente a las críticas desatadas por la opinión pública, en Reactiva II se dio mayor apertura a las MYPE, a través de las cajas municipales y rurales, resultando a todas luces insuficiente frente a las necesidades crediticias de las MYPE. Una grave omisión en la reglamentación para el otorgamiento de este crédito, ha sido el no considerar la suspensión perfecta como una actividad no permitida para los prestatarios de este crédito. Si el crédito estaba dirigido a hacer frente a las obligaciones de capital de trabajo, éste obviamente involucra el pago a sus trabajadores. No ha sido así y muchas empresas beneficiarias, entre ellas aquellas que han recibido los montos más altos, tenían/tienen a sus trabajadores en suspensión perfecta26Ver Ojo Público, 4 octubre 2020. En: https://ojo-publico.com/2140/el-55-del-empleo-formal-se-perdio-por-suspension-perfecta.

B. Fondo de Apoyo Empresarial (FAE)

Este fondo fue dotado con 7 mil 500 millones de soles y comprende tres variantes: MYPE, MYPE turismo y FAE-AGRO.

De los tres fondos, el FAE-AGRO ha sido el de mínima ejecución (2%) debido a que las condiciones exigidas no se han ajustado a la realidad de sus demandantes: 2.5 millones de productores agropecuarios. Se realizaron tres subastas y sólo se logró colocar 47.4 millones de soles del total de 2 mil millones asignados. En la primera subasta la tasa de interés promedio fue de 6.25%, en la segunda de 9.85% y en la tercera de 12.65%, y si se hacía una cuarta subasta, seguro que subía esta tasa.27Ver COFIDE, Resultado subastas FAE, diferentes fechas. En: https://www.cofide.com.pe/COFIDE/detalles1.php?id=1

El FAE-MYPE realizó veinte subastas durante el 2020 colocando un total de 1 mil 460 millones de soles (36%) de los 4 mil millones de soles presupuestados. Por su lado, el FAE-TURISMO realizó un total de seis subastas colocando sólo 47 millones de soles (3%) de los 1 mil 500 millones presupuestados. Este caso se explica debido a que el sector turismo recién empezó a operar en el mes de octubre, con restricciones. Pero en el caso del FAE-MYPE, el nivel de ejecución es mínimo, y al igual que en el caso del FAE-AGRO, se debe principalmente a las barreras impuestas, tanto por COFIDE como por las propias entidades ejecutoras, respecto a las condiciones crediticias exigidas. No es posible pedir títulos de propiedad o bienes a quienes no lo tienen porque el Estado ha sido incapaz de formalizar sus pequeñas propiedades, por ejemplo. Lo que realmente se necesita, en este campo, es una verdadera banca que promueva a los pequeños productores, y ésta tiene que ser necesariamente del Estado, o con participación del Estado.

3. A MODO DE CONCLUSIÓN

Como hemos visto en estas líneas, el panorama pinta negativo para las grandes mayorías de nuestro país. La recuperación del empleo, el mejoramiento del sistema de salud, de educación, el acceso al crédito productivo para los pequeños productores del campo y la ciudad, el derecho a una vida digna para todos no es posible en el marco económico actual, el cual está diseñado para favorecer a unos pocos y aplastar a los demás. Qué más pruebas que las que hemos visto con la pandemia y con la llamada reactivación económica.

El Perú tiene derecho a reconstruirse sobre otras bases, donde prime la elemental premisa de oportunidades para todos, empezando por los más carentes que son la gran mayoría. Necesitamos políticas públicas que cambien nuestro actual sistema de salud, necesitamos despercudirnos de las leyes que impiden una participación activa del Estado en aquellos sectores económicos estratégicos que puedan servirnos de pivote para acumular y redistribuir con justicia. Necesitamos un nuevo sistema tributario que grave la riqueza de los más pudientes y que castigue la evasión y elusión.

En este camino, un primer paso importante es el cambio de la actual constitución, por otra que garantice un nuevo régimen económico, el actual no nos sirve. Un segundo paso, es el que han iniciado los trabajadores del sector agro exportador, señalándonos a sangre viva, la necesidad de la organización a todo nivel, si queremos empezar en serio a cambiar las cosas. Un tercer paso, tiene que ser la construcción de la alternativa política capaz de hacer frente a los representantes del actual sistema, en su forma actual o nuevas formas remozadas.

La actual coyuntura crea las condiciones para exigir en lo inmediato un plan de emergencia para el sector salud con dos objetivos: fortalecer los centros de salud con personal y equipamiento adecuado, incluyendo oxígeno y medicinas; y, unificar los diferentes sistemas de salud en uno solo bajo la dirección del MINSA.

Asimismo, se debe declarar en emergencia el agro nacional, en particular el de los pequeños productores, dotándolos de los recursos necesarios para garantizar la producción de alimentos.

Lima, 7 de enero 2021.

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¿Un nuevo horizonte democrático y socialista en Perú?

Gabriel Valenzuela1Politólogo por la Universidad de Essex con estancia en la Fundación de Arbeitung (Berlin), Maestría en Ciencias Sociales con especialización en Globalización y Desarrollo por la School of Oriental and African Studies, Universidad de Londres. Fue docente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima y la Universidad Nacional Micaela Bastidas de Apurimac. Ha publicado artículos sobre el desarrollo alternativo, el neoliberalismo en el Perú y el análisis discursivo crítico. Ha militado en varios movimientos sociales como Solidaridad por Palestina, Movimiento de Solidaridad Internacional, Solidaridad con los Zapatistas, Movimiento Alter-Globalización Europeo y hoy milita en el Movimiento Nuevo Perú.

Tras casi 30 años de neoliberalismo en Perú, ¿es posible construir un nuevo horizonte democrático y socialista?

“Estamos cansados de tanta explotación, tanta injusticia” protestaba una trabajadora del agro en medio de un ciclo de movilizaciones reprimidas por la policía y las Fuerzas Armadas que costó la vida de 3 personas y que, actualmente, pretende reconfigurar el campo de fuerzas del régimen agrario defendido por la burguesía agroexportadora. ¿A qué se deben estas movilizaciones sociales? ¿cómo es que se articulan y qué tipo de estrategias utilizan los movimientos de arriba y abajo? ¿Cuáles son las correlaciones de fuerzas actuales en el sector del agro? Y, por último, ¿qué pueden hacer las izquierdas progresistas ante la coyuntura política?

Las demandas de las recientes movilizaciones de miles de trabajadores claramente ponen en jaque un régimen agrario resquebrajado que alardeaba de haber generado crecimiento económico de manera acelerada y que beneficiaba a todos por igual, sostenida estructuralmente por un modelo de desarrollo neoliberal implementado en los años 90. Un bello discurso hoy hecho añicos por un ciclo de movilizaciones y cuestionamientos en el plano político, económico y simbólico en el contexto de una pandemia y una recesión económica que ha puesto en evidencia sus debilidades.

Junto con las movilizaciones urbanas de hace unos meses, las recientes protestas en el agro demuestran que puede entrar en escena una voluntad general (un poder constituyente si lo prefieren designar en términos político legales) que complete la pieza que le faltaba a una izquierda que defendía la tesis de una crisis de régimen y la defensa de una nueva constitución sin un sujeto político que lo sostenga. Sin embargo, la falta de vínculos solidarios y alianzas estratégicas entre ambas movilizaciones sociales, además de las estrategias de contención por parte del bloque de poder que se tornan más coercitivas, impiden una transformación rápida y efectiva del régimen neoliberal en el país andino.

La ofensiva neoliberal en el sector agrario en el Perú (1993-2020)

El ataque neoliberal al movimiento de trabajadores agroexportadores no es nuevo. Este se ha desarrollado de manera contenciosa y tensionada desde el comienzo de las reformas agrarias dictaminadas por el régimen fujimorista en los años 90. Hoy, bajo el continuismo de la hegemonía neoliberal y un régimen político formalmente democrático pero carente de derechos efectivos y materiales para las mayorías sociales, se ha beneficiado de sobremanera a las empresas agroexportadoras y las grandes corporaciones, en detrimento de las comunidades indígenas, la agricultura familiar y la ganadería familiar, el movimiento laboral agrario actualmente precarizado, y el desigual acceso al control sobre la tierra y el agua por parte de los agricultores vis-à-vis los gremios empresariales del sector agroexportador. Estos procesos de empobrecimiento del sector rural acoplado a la falta de desarrollo económico, político y social con estas comunidades y los trabajadores agrícolas surgen por un proceso concreto de modernización capitalista en el país andino: la proletarización y semiproletarización del campesinado para pasar a convertirse en parte de los trabajadores temporales e inmigrantes de la costa norte y sur. La burguesía nacional y transnacional del agro, con el apoyo del Estado neoliberal, que claramente contiene un sesgo a favor de las elites agroexportadores (empresas agroexportadoras que no se sostendrían sin el rol activo y la selectividad estratégica del Estado capitalista de esta entidad política relacional y que se basan en ella para la competencia real, no idealizada, en el entorno nacional e internacional) implementó un régimen agrario que facilitó fijar salarios, impuso un régimen laboral especial (condiciones laborales que facilitan la explotación laboral y la maximización de la extracción de plusvalía), defendió por medio de medidas legales y represivas la propiedad privada de la industria agroexportadora antes que la propiedad comunal y las poblaciones rurales facilitando la usurpación de tierras (land grabbing), y por ende, posibilitó finalmente la concentración de las tierras y el acceso desigual al agua en beneficio de la burguesía agroexportadora a costa de facilitarle un mercado laboral compuesto por un ejército de trabajadores proletarios y semiproletarios altamente precarizados, terciarizados y empobrecidos en materia de desarrollo social (por ejemplo en el tema del pago del seguro de salud el régimen especial facilita una rebaja del 9% al 6%  para el empresariado- aplicable este año 2021- con lo cual el resto es cubierto por el Estado. Además, los trabajadores no tienen acceso a servicios públicos de calidad o gratuitos, con lo cual empeoran sus condiciones sociales y económicas). Dados los factores estructurales vigentes sedimentando por la hegemonía neoliberal de las clases capitalistas nacionales y trasnacionales, a los trabajadores se les impide la sindicalización y la negociación colectiva con las empresas (la tasa de sindicalización en el Perú es del 6% y en la región de Virú – La Libertad- este solo alcanza el 3%. En ciertas regiones se han registrado hasta 4 sindicatos, pero estos son débiles y son pocos los que se afilian dado el temor a ser despedidos con lo cual su participación en las movilizaciones ha sido escasa y en muchos casos hasta nula). Por tanto, su capacidad de organización asociativa y su accionar colectivo se ven debilitadas ante la ofensiva neoliberal aún vigente y mantenida por las clases dominantes. Además, la explotación de clase en la costa se entrelaza con la dimensión racial y la de género, en la cual la mujer inmigrante se ve aún más sobreexplotada, abusada y violentada bajo el régimen laboral agrario.

Otro de los efectos negativos de este régimen es que la casta agraria recibe enormes beneficios tributarios como por ejemplo la reducción del impuesto a la renta (del 30% al 15%), la depreciación del costo de infraestructura, la devolución del IGV (impuesto general a la renta) y el descuento del 20% de los impuestos por haber invertido en zonas eriazas. Así, según un estudio de Ojo Público, la burguesía agroexportadora fue exonerada del pago de casi S/ 3 mil millones durante todo este periodo de gracia neoliberal. Todo ello indica el enorme dominio político y económico que mantienen las elites económicas del sector agroexportador sobre las clases trabajadoras, que más allá de los análisis políticos que se centran únicamente en la capacidad estatal de ciertas instituciones políticas o la debilidad administrativa (sin contar con la dimensión histórica, las relaciones de poder y la lucha de clases), refuerzan su dominio evadiendo y eludiendo impuestos, debilitando la eficiencia y capacidad del Estado en materia laboral e inclusive, previniendo activamente su despliegue, regulación y control real sobre la relación capital-trabajo en este sector económico. Si a esto le añadimos la crisis de representación política y la debilidad institucional de los partidos políticos, recurrente desde finales de los años 80, es muy difícil que los intereses de las clases trabajadoras sean canalizados de manera institucional y sean plasmados como contrapoderes vis-à-vis los intereses de las elites económicas (estructuralmente aventajados en un sistema que los beneficia).

En el plano simbólico, la ofensiva neoliberal que aún perdura, racionaliza los últimos 30 años como el “milagro agroexportador”, un periodo de crecimiento incansable y acelerado supuestamente beneficioso para, incluso, los trabajadores a través de la creación de empleo y la reducción de la tasa de la pobreza en esas localidades. Un paraíso celestial e idealizado de los defensores del statu quo que ya no convencen ni a los medios de comunicación mainstream (sus aliados natos) que, acostumbrados a dominar a las autoridades locales y nacionales, se ven forzados a recurrir a argumentos “técnicos” en sus páginas web oficiales (que casi nadie visita excepto cuando son citados por sus aliados), apelar constantemente al miedo y la amenaza social (siempre presente cuando se alzan democráticamente movimientos sociales de abajo y que rompen con su visión del mundo ideal del jardín del edén neoclásico) y, por último, buscan que el Estado reprima a los manifestantes.

La nueva correlación de fuerzas en el sector del agro

Recientemente, bajo el gobierno de Vizcarra, con el apoyo de fuerzas políticas liberales y la presión de los grupos agroexportadores (ADEX, AGAP y ComexPerú), el régimen especial del agro se extendió unos 10 años más, con ajustes menores. Sin embargo, con la derogación de la ley agraria impulsada por los movimientos sociales de abajo y canalizada por ciertos grupos políticos del congreso, queda claro que las agrupaciones obreras buscan una mejora de sus condiciones laborales y la ampliación de los derechos que parcialmente tienen. Así, este movimiento social no solo surge por las condiciones estructurales (sedimentadas) sino que proponen racionalizar sus necesidades y capacidades que no son satisfechos por el régimen neoliberal a través de una lucha por la demanda de derechos laborales. Esto es, intentan dotarle al mundo social un sentido y una manera de relacionarse con él con el fin de expandir los derechos sociales y económicos que carecen y que aspiran a tener en un futuro próximo. En su conjunto, el movimiento social de abajo demanda que los incluyan en el régimen general laboral del Perú. Es decir, que los trabajadores reciban una remuneración vital, mejores condiciones laborales y servicios públicos de calidad y gratuitos. Este aspecto es lo que le ha dotado al movimiento de un efecto catalizador que ha sido compartido por miles de manifestantes.

A diferencia de ciertos análisis que apuestan por resaltar que nos encontramos en un momento movimientista (“actitud movimientista” diría Coronel) aplicable solo a los movimientos sociales de abajo, nuestra mirada crítica, inspirada en la teoría marxista de los movimientos sociales, incluye a los movimientos de arriba del sector agroexportador que hoy confrontan estas resistencias a través del uso de una variedad de estrategias defensivas y ofensivas. Así, no se trata solamente de plasmar las reacciones de las clases capitalistas ante los movimientos sociales de abajo o la de tomar una fotografía de la economía política actual que, finalmente, osifican la estructura neoliberal como si esta fuera una entidad abstracta e imposible de combatir. Al contrario, se trata de hacer visible las relaciones sociales entre los movimientos sociales de arriba y abajo tomando en cuenta que la hegemonía neoliberal es una formación social sedimentada temporalmente, siempre abierta a la disputa política y determinada por las correlaciones de fuerza entre las clases sociales permanentemente en lucha o movimiento (tanto en épocas frías como calientes).

Con respecto a la coyuntura política, hasta hace unos días el Congreso decidió aprobar una nueva ley agraria, después de que en el primer intento esta haya sido bloqueado por las fuerzas conservadores, y que fue respondido por los manifestantes con nuevas jornadas de movilizaciones. Los movimientos sociales de abajo, aun sin organizaciones fuertes, han demostrado una capacidad de acción colectiva rápida y efectiva. Además, estas se formulado por medio de coordinaciones a lo largo de distintos momentos de la movilización entre los trabajadores de este sector tanto en la primera marcha, el 30 de noviembre como la segunda (algunas fuentes indican que comenzó el 19 y otras el 21 de diciembre de 2020 y que hoy se mantienen a la espera de una respuesta del gobierno). El movimiento social de abajo no solo ha logrado bloquear las carreteras, sino que se sostienen en base a acciones directas de autoayuda y apoyo mutuo como la organización de comités quienes, en medio de la protesta, han logrado organizar ollas comunes. A pesar de la represión y la violencia policial, estas movilizaciones no se dan en el ámbito de la sociedad política (por fuera de todo reglamento o norma legal y política), sino que ocurren en las fronteras de la sociedad civil en relación con el Estado capitalista peruano. Los agricultores peruanos reivindican sus derechos laborales por dentro y en relación con los regímenes laborales existentes, la constitucionalidad, apelan a la necesidad de su existencia para sostener la economía y el alimento de toda la sociedad, hacen uso de sus experiencias de abuso y explotación, así como estudios científicos, para formular sus demandas. Por ende, en torno a la subjetividad política de estos trabajadores, los discursos de la resistencia se articulan en torno a la demanda por derechos laborales y por una normatividad de la justica social. Esto nos indica que la dicotomía entre las reivindicaciones “materiales” y las reivindicaciones de tipo “representativo” y político de la que tanto se especula no se adecua a la realidad. Lo que se observa es en todo sentido un movimiento social de abajo basado en la reivindicación de un marco de derechos que pretende ser actualizados e inclusive, expandido para con los trabajadores agrícolas de manera que las reivindicaciones materiales se materialicen por medio de una demanda de derechos sociales y económicos. Es decir, un proceso hegemónico a las fronteras de la sociedad civil que es disputado por los mismos trabajadores utilizando y empujando el marco liberal restringido por y para las elites políticas y económicas, con el fin de que se concreticen materialmente. Además, las acciones colectivas que emplean no se encuentran por fuera del marco normativo internacional (que lo avala por medio del derecho a la protesta) a pesar de la ambigüedad del marco normativo legal nacional (repleta de interpretaciones por distintos legalistas y comentaristas).

Contra el discurso de algunos intelectuales y líderes políticos que explican el auge del movimiento agrario como una salida a la desesperada, explosiva o violenta, los trabajadores agrícolas, ejerciendo su derecho a la protesta y por medio de una acción colectiva política como es la del bloqueo de la carretera Panamericana Sur y Norte, pretenden presionar al gobierno y el congreso con el fin de aprobar una nueva ley del agro más justa (cabe indicar que el campo de lo legítimo y lo ilegitimo no se decide por un tema moral o un tema legal, sino que es una cuestión estrictamente política). De este modo, enmarcar el repertorio de acciones colectivas del movimiento social como una salida “irracional”, “espontánea” o “violenta” no solo les quita agencia política, sino que nos impide analizar de qué manera se forja la subjetividad política de estos actores políticos precarios y que tipo de dinámicas y cambios se forjan en la lucha misma de éstos. No está de más indicar que este tipo de caracterizaciones le hacen el juego a la derecha y replican una vez más la idea de que estos actos políticos quedan por fuera de la historia democrática del país al mismo tiempo que apela a una visión idealizada de la política. Esto es, a una política carente del elemento conflictivo y el antagonismo político (lo político).

A pesar de las movilizaciones anteriores de tipo urbano compuesto sobre todo por jóvenes, contra el golpe de estado cometido por ciertas agrupaciones políticas del Congreso, estas no se han logrado aliar con el movimiento agrario (ni tampoco estas últimas han podido engendrar alianzas con otros sectores excepto con algunos congresistas y ONG), limitándose a perfilarse nuevamente como un movimiento particular sin mayores lazos o alianzas con otros gremios, sindicatos, sectores urbanos, movimientos sociales en torno a conflictos sociales de la minería entre otros. A pesar de estas debilidades, a lo largo del país se organizaron algunas manifestaciones esporádicas y poco numerosas en apoyo a los agricultores..

Por su parte, los movimientos sociales de arriba compuesto por las clases capitalistas del sector agroexportador tomaron un rumbo a la ofensiva por medio de la imposición de obstáculos a las inspecciones de fiscalización laboral de la SUNAFIL, el impedimento de fiscalización de los pozos por la ANA, un discurso enaltecedor del modelo agroexportador y el discurso del miedo (Ver las declaraciones de AGAP). Algunos empresarios, inclusive, decidieron ocultar a los trabajadores migrantes y precarios de la inspección de la SUNAFIL, lo cual revela una demostración de poder y de desafío a la autoridad nacional. Asimismo, los intentos de algunos manifestantes por sindicalizarse han tenido como consecuencia el despido de muchos organizadores y activistas sociales de sus centros de trabajo. Además, se demandó la intervención de las fuerzas policiales para mantener la “paz” y la “calma” con el fin de recobrar sus ganancias y postergar indefinidamente cualquier cambio al régimen agrario. Los obstáculos a las propuestas de nuevas leyes que favorezcan a los trabajadores y el reflejo de un equilibrio de fuerzas estancado en la nueva ley agraria (que no contentan a ninguna de las partes) revelan cómo los gremios del sector agrario se han movilizado a la ofensiva para no concederles a los trabajadores algunas demandas por medio del Estado capitalista peruano (que los ha favorecido históricamente). Con respecto a la dimensión coercitiva de la hegemonía de la clase capitalista del sector agrario, durante las últimas movilizaciones políticas de los trabajadores, la policía dirigida por el Ministerio del Interior (aunque aparenten no saber lo que se sucede o que no pueden controlar a ciertas unidades) y las autoridades locales plantearon una estrategia de dispersión por medio del uso de gases lacrimógenos y usó perdigones contra los manifestantes (las fuerzas del gobierno no solo reprimen sino que se infiltran y hostigan a los manifestantes después de las movilizaciones y en la mayoría de los casos, al menos a lo que va de año no son investigados y sus faltas quedan impunes ante la ley y el sistema judicial). Además, recientemente el gobierno de Sagasti, en vez de negociar una nueva propuesta, decidió mandar a las fuerzas armadas y poner en riesgo tanto a los manifestantes (y los ciudadanos de estas regiones) como a la Policía Nacional.

Prácticas iliberales desde las alturas y el impulso democratizador de los movimientos de abajo

Hasta el momento, el movimiento de trabajadores del sector agrario ha logrado derogar exitosamente la Ley de Promoción del Sector Agrario (27360) que, como ya hemos indicado, contemplaba enormes beneficios tributarios para las empresas agroexportadoras y que establecía un régimen laboral especial que recortaba derechos laborales. Sin embargo, la nueva ley agraria aprobada por el congreso a golpe de relámpago en los últimos días del año 2020, no ha satisfecho a ninguna de las partes. Ésta aún beneficia de sobremanera a la elite del sector agrario a costa de las migajas concedidas a los trabajadores agrícolas.

Ante el impasse actual (estos días las movilizaciones sociales se han detenido temporalmente debido a que se ha pasado a la fase de negociaciones, aunque de manera diferenciada entre las movilizaciones en el sur y el norte) en la que la sociedad civil, el Estado y la ley representan un campo de batalla (inclusive para un neoliberal como el ministro Waldo Mendoza del Ministerio de Economía y Finanzas), los movimientos de arriba y de abajo se disputan un nuevo equilibrio de fuerzas en varios planos. Para los movimientos de abajo se trataría, en el plano económico-material, de buscar una nueva distribución de los bienes y los recursos producidos en el sector sin mayores expectativas de cambio al régimen neoliberal en su totalidad y el plano simbólico político, la apuesta es por ampliar un sentido común que engarce con la justicia social y la mejora de los derechos laborales. Claramente, la posición de los movimientos de arriba es la de mantener la situación de injusticia actual, apostar por repetir la racionalidad neoliberal del “milagro del agro” y la imposibilidad “técnica” de concederles a los trabajadores algunas de sus demandas materiales. Con respecto a las estrategias de ambos bandos, mientras que las elites económicas recurren a prácticas iliberales para mantener su posición de poder en relación a los de abajo con el apoyo del gobierno de transición (como siempre lo han hecho especialmente en las zonas de mayor conflicto social, a través de lo que Gramsci llamó la sociedad política), los movimientos sociales agrarios tratan de empujar y ampliar los límites de la sociedad civil por medio de un discurso basado en la reivindicación de los derechos laborales reconfigurando, radicalizando y hegemonizando el marco liberal de derechos desplazando la dicotomía entre lo político y económico.

No está de más recordar, especialmente para las cúpulas intelectuales y los dirigentes políticos progresistas que se enfrentan en una batalla electoral hasta abril de este año, que las recientes marchas de las clases trabajadores, representan lo mejor de nuestra democracia y que son, gracias a sus legítimas luchas por los derechos, lo que permitirá convertir ese marco liberal de derechos restringido para unas elites, en derechos efectivos y materiales para las mayorías sociales.  Por esta razón una propuesta estratégica que vincule varios movimientos sociales y su pasado histórico democrático, en torno a una lucha por los derechos de nuestra sociedad, podría servir para reposicionar y retomar la historicidad de las luchas por la democratización de nuestra sociedad. Se trataría entonces de ganar el campo de batalla simbólico, económico y político que, como indica Mijail Mitrovic, logre amarrar las luchas del pasado con las del presente para apropiarse de la historia y dotarla de una racionalidad emancipadora en el contexto político e histórico que vivimos. Asimismo, es en ese espacio de contención, disputa, lenguaje disidente y la batalla por la ampliación de los derechos (incluyendo además de los políticos y civiles, la de los derechos sociales y económicos) donde se juega la hegemonía por construir no solo nuevas alianzas entre los dos movimientos sociales mencionados (el movimiento urbano de los jóvenes y los trabajadores agrícolas) sino la posibilidad de reconfigurar el espacio político a favor de la construcción de un nuevo bloque histórico de transformación política y por ende también, de manera simbólica, un nuevo sentido común. Sin embargo, si los movimientos sociales de abajo no son capaces unirse y articularse en torno a un nuevo horizonte esta posibilidad quedará trunca.

A pesar de que se pueda cerrar este ciclo de movilizaciones en el sector del agro, es importante que, en estas elecciones generales, las demandas (demandas que son satisfechas de manera parcial y que en muchos casos no se institucionalizan) de los movimientos sociales de abajo puedan ser canalizadas con una articulación discursiva que interpele a ambos grupos sociales en torno a un proyecto contra hegemónico y con un horizonte democrático de emancipación política para las clases subalternas. Así, es significativo para las fuerzas progresistas que estas movilizaciones sociales no pierdan fuelle, especialmente ante un régimen neoliberal que se desmorona. Estos marcaran el ritmo de las elecciones y no tanto los partidos políticos.

Ante la debilidad de la gestión de la elite política de corte liberal-demócrata, liderado por Sagasti, que claramente entra en dificultades con facciones conservadores de la policía y con la amenaza permanente de una huelga de esta institución (ante una eventual reforma policial de mayor calado), un congreso escurridizo y corrupto, la segunda oleada del virus pandémico Covid-19 que ya afecta a varias regiones del país, la difícil contratación con las grandes corporaciones farmacéuticas para comprar la vacuna contra el coronavirus (a pesar de las recientes compras) y la desigualdad estructural a nivel internacional a la hora de acceder a ella (dada la posición periférica y la competencia internacional), además de la posible oleada de movilizaciones sociales que advienen en la presente coyuntura (un paro agrario, paros regionales, movilizaciones contra la minería y la reactivación de conflictos latentes que seguramente serán reprimidas con la ayuda de las fuerzas armadas, si es necesario, como lo han hecho con las movilizaciones sociales agrarias) nos dibujan un panorama que requiere estar a la altura y saber moverse con la reconfiguración de fuerzas sociales. El éxito de un cambio social dependerá de la capacidad de articulación entre estos movimientos heterogéneos y el cesarismo de los liderazgos orgánicos de izquierda para encarnar la frustración de miles de sujetos políticos entorno a un proyecto colectivo capaz de generar una transformación socialista.

COVID-19

El cambio en tiempos del Covid

Carlos Glave Testino,
Médico militante de Nuevo Perú

Las enfermedades que ha enfrentado la humanidad a lo largo de la historia tienen un desenlace común, y hasta ahora, ha sido el triunfo de nuestra especie. Aún las enfermedades no nos vencieron. ¿Pero estamos haciendo todo para lograrlo? estamos realmente minimizando los efectos negativos de ellas? Y al mismo tiempo ¿Tendremos posibilidad de que resulte algo bueno de ellas?

La Peste

De la peste negra o muerte negra nace el concepto de cuarentena, porque el período de incubación era de hasta 39 días; después de varios años de investigación se descubre  que la causa es la Yersinia Pestis, una bacteria transmitida desde los roedores a los humanos por medio de los insectos; irrumpió  por primera vez en Asia para luego llegar a Europa a través de las rutas comerciales -cuestiones de coincidencias-. Luego, esta enfermedad se propagó por otras partes del mundo y produjo más de 75 millones de muertes y al mismo tiempo varios autores le adjudican el inicio de la modernización, ya que situada en pleno siglo XIV, la burguesía emergía, dejando atrás feudalismos anacrónicos; las revueltas sociales se imponían exigiendo cambios y reformas. “Los volcanes arrojan piedras, y las revoluciones hombres”  nos recuerda Víctor Hugo.

Algunas consecuencias fueron la revitalización de la agricultura, porque se introdujeron nuevos métodos para tener rentabilidad; también se consolidaron emprendimientos con aproximación casi científica que intentaban evitar los errores del pasado; muy importante también fue que algunas ideas normativas empezaron a cuestionarse con mayor presión, como el sentido laico del tiempo, relacionado con la seguridad no providencial y la prevención de enfermedades. Pero al mismo tiempo hubo represión, ya que se estableció la ley del estatuto de los trabajadores que tenía la intención de estancar los salarios a niveles previos a la plaga.

Nuestra Hora

En toda epidemia existen tres fases en el control de la enfermedad: La eliminación, la erradicación y la extinción; la primera consiste en detenerla en forma local y se produce cuando las medidas de contención cumplen el papel de disminuir el contagio, las restricciones de actividades socio- económicas son claves, porque están vinculadas a la diseminación de la enfermedad.

En los casos de las enfermedades virales (viruela, sarampión, poliomielitis, VIH), los objetivos de la erradicación y extinción son difíciles de alcanzar y requiere de la acción política coordinada de los gobernantes a nivel internacional. Incluye en nuestro caso, el “arribo de la vacuna”, y también la mejora de las condiciones materiales de salubridad y un sistema de salud unificado, apuntalado y al alcance de todos los peruanos, basado en la Atención Primaria.

Coronavirus in Situ

Desde el brote del SARS-CoV en el 2002, la emergencia y expansión de los coronavirus endémicos y epidémicos se han acelerado en escalas no vistas por ningún otro grupo de virus con potencial pandémico.

En las pasadas dos décadas, cinco nuevos coronavirus se han descubierto, tres de los cuales son altamente patogénicos. La Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias es una alianza internacional para preparar a la humanidad y enfrentar las epidemias, para implantar medidas de contención que se aplicarán a nivel global. El objetivo del CEPI (por sus siglas en inglés), es desarrollar las primeras fases de las vacunas antes de conocer detalles sobre cómo aparecerá la infección. De esta manera, se reduce el tiempo para el desarrollo inicial. Su misión es acelerar el desarrollo de vacunas contra enfermedades infecciosas emergentes y permitir el acceso equitativo a estas vacunas durante los brotes -dado el contexto del enunciado- no será equivoco mencionar que Latinoamérica representa el 1% de la investigación a nivel mundial, y aun en ese contexto estamos en rojo.

La rápida propagación del nuevo Coronavirus, el SARS COV-2 hace que la segunda fase -la erradicación- sea a través de  las vacunas, en el país tenemos dos alternativas; la primera con Pfizer con una adquisición por 9.9 millones de dosis, además hay negociaciones con otros laboratorios como Sinopharm, Moderna, Covaxx o AstraZeneca; la segunda posibilidad es a través de Covax Facility encabezada por el (CEPI) que por medio de la colaboración global, tiene la intención de inmunizar al 20% de la población mundial, no olvidemos que nuestro país alcanzo los niveles de mayor tasa de mortalidad durante la pandemia, incluso para el economista Elmer Cuba, una de las razones es “nuestro bajo gasto per cápita a pesar del desarrollo relativo”.

¿Todo es nuevo?

No todo es nuevo con el SARS COV-2 que produce la COVID-19. Las medidas de contención, que implican principalmente un distanciamiento social y el lavado de manos para evitar el contagio y vigilancia comunitaria, son las que tradicionalmente se han tomado en cuenta, además el trabajo adecuado en promoción de la salud para capacitar a la población, aumentando el control sobre su propia salud. Terminare el párrafo haciendo hincapié en la necesidad de organización de promotores de salud barriales, que fueron indispensables para la lucha contra el colera y esta vez dejaron sentir su desarticulación.

Las políticas públicas informadas, el nivel de educación de la población, los liderazgos comunales, la solidaridad y el bien común por encima de la libertad individual no son sino los elementos esenciales para enfrentar esta Emergencia Sanitaria. No hay otra manera de combatir la enfermedad, sino es basada en políticas públicas coordinadas y apoyadas, en ciencia e investigación pensadas desde un contexto nacional.

Hace pocos días experimentamos el poder de la protesta en la calle, sufrimos juntos la muerte de Inti y Brayan; y las protestas que si bien fueron conducidas por la indignación del golpe de una clase política obsoleta, también se observó la instalación de la  propuesta por una nueva constitución,  que redefina los conceptos de justicia social y equidad que han estado sometidos a intereses básicamente corporativos; como es el caso del monopolio farmacéutico Inkafarma(InRetail) que manipula sin culpas productos de primera necesidad que la población necesita y que no pueden sustituirlo en el mercado.

Tenemos entonces gobiernos que entendiendo que los prerrequisitos para que la gente alcance salud -que son paz, educación, vivienda, alimentación, renta, o un ecosistema estable- no los considera porque como dice Francisco Durand, vivimos en un estado capturado.

La Posibilidad

Pensamos en una política que se encuentre en la situación que comenta Ramonet de un cambio social total, de fondo, y en donde categorías como la promoción de la salud, debe incluir reformas reales cómo viviendas en condiciones adecuadas y no de hacinamiento; agua al alcance de todos; educación de calidad; transporte público y mercados salubres. Es pues, cómo dice José Carlos Mariátegui sobre el problema de salud: “…a poco que se le penetre, se transforma en un problema económico, social y político”

Un mundo diferente es al que debemos aspirar, porque después de embates a la humanidad como el que hemos tenido y como hemos visto históricamente ha sucedido, se puede pensar, se puede exigir reformas y plantear cambios sustanciales, en el que la Salud no sea una mercancía, sino un derecho universal que este inscrito en una constitución que se elija en democracia. Construyamos un país en el que los condicionantes de la salud sean atendidos y toda la población de nuestro país tenga acceso a los servicios básicos. Un país en el que la Salud sea para todos por igual y que nos permita:

• Aumentar y mejorar la calidad de vida, bienestar real

• Reducir la mortalidad

• Reducir la morbilidad


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Elecciones EEUU: Trumpismo – fascismo del siglo veintiuno

Gerardo Rénique1Profesor Emérito, City College, City University of New York.

En una obra de ficción publicada en 1935 en medio de una devastadora crisis económica y en pleno ascenso del fascismo, el autor se propone explorar lo que podría ocurrir si los Estados Unidos estuvieran gobernados por un dictador. Escrita como una sátira política, la trama de la novela, It Can’t Happen Here (Esto no puede ocurrir aquí) gira alrededor de la ficticia campaña electoral de un candidato que derrota a Franklin Roosevelt gracias a su promesas populistas de un ingreso mínimo garantizado de US $ 5,000 por persona (equivalente a más de US $ 80,000 actuales), sanción a los “banqueros Judíos”, prisión a los comunistas, y la ocupación de México. La obra refleja el malestar del autor ante la polarización y convulsión políticas de la época alimentadas por los discursos xenofóbicos y supremacistas difundidos desde el púlpito, la radio o los tabloides por demagogos como el anti-semita y pro-fascista cura Charles Coughlin, el controvertido populista y autócrata gobernador Demócrata Huey Pierce Long, y el editor-empresario, pro-imperialista y creador de la prensa amarillista, William Randolph Hearst.

Sin embargo, en la atmósfera de triunfalismo y optimismo imperante en el país al terminar la segunda guerra mundial, las advertencias de Lewis sobre el peligro de las ideologías y tradiciones político-culturales autóctonas emparentadas con el fascismo europeo, resultaron incómodas e impertinentes a la narrativa del “excepcionalismo americano.” Concepto que durante la Guerra Fría popularizó la narrativa que establecía el origen del sistema político estadounidense en el respeto a la legalidad constitucional, los principios, valores e ideales democráticos y republicanos. Narrativa que, así como encubrió el despojo, explotación y expansionismo que dieran origen a la nación, también eliminó de ésta la importancia de las teorías raciales y los mecanismos político-institucionales segregacionistas estadounidenses para la formación del nazismo.2Sarah Churchill, “American Fascism: It has Happened Here”.  New York Review of Books,junio 22, 2020. https://www.nybooks.com/daily/2020/06/22/american-fascism-it-has-happened-here/ Convertido en mito, este concepto se constituyó en la piedra angular que dio sustento a la legitimidad y hegemonía doméstica y global de los Estados Unidos durante el llamado “siglo americano.” Según el historiador G. Grandin la elección de Trump del 2016 “dio la sentencia de muerte” al mito del “excepcionalismo americano” y con este a la imagen de los Estados Unidos como arquetipo del liberalismo, bastión de la democracia y de la convivencia política decente y respetuosa.3Greg Grandin, “The Strange Career of American Exceptionalism”. The Nation, Jan. 2-9 2017 Issue. Excepcionalismo hecho trizas con la inesperada y devastadora propagación del Covid-19, que puso al desnudo a un fallido estado controlado por un gobierno tan incompetente como inoperante, responsable de las más de 200,000 vidas perdidas, de la miseria de los más de 40 millones de hogares en riesgo de ser desahuciados y de por lo menos 26 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria. Un dramático epilogo para la nación que desde mediados del siglo pasado reivindicó para si la supremacía mundial económica, científica y tecnológica.

A pesar que muchos analistas y comentaristas mantienen la idea de la imposibilidad de “que aquí también pueda ocurrir”, visto desde la perspectiva histórica negada por el mito del excepcionalismo, y considerando el contexto global de emergencia de gobiernos y movimientos nacionalistas de ultraderecha, el trumpismo es la forma que asume el fascismo en los Estados Unidos ante la decadencia de su economía, la erosión de su hegemonía imperial y la inoperancia de su sistema político. Un fascismo considerado por especialistas como otra versión del “excepcionalismo americano” en el que se yuxtaponen tres tradiciones políticas originales y autóctonas a los Estados Unidos.4F. Finchelstein, P. Piccato, J. Stanley. “Alexandria Ocaso-Cortez is Right to Warn of “Fascism in the United States”. El nacionalismo supremacista blanco derivado de las teorías elaboradas por el conservacionista y eugenesista Madison Grant en su libro La caída de la gran raza, en el que elabora una teoría de la historia en la que considera a la “raza nórdica” como el “motor de la civilización” y del desarrollo humano. Uno de los tratados de racismo científico y de higiene racial de mayor influencia de su época, considerado por Hitler -en carta dirigida al autor- como su Biblia. Su doctrina del «suicidio racial», según la cual tanto la inmigración de razas «no deseables», como el mestizaje o mezcla de razas, representaban una amenaza a la pureza de la raza blanca,  dio sustento a la legislación estadounidense -replicada en muchos otros países- restringiendo la inmigración de “razas no deseables”, y prohibiendo relaciones sexuales y matrimonios interraciales.5Madison Grant, “The Passing of the Great Race: Or, The Racial Basis of European History”. Scribner’s Sons, 2016; S. Kühl, Nazi Connection. Eugenics, American Nationalism and German National Socialism. Oxford University Press, 2002, p.85 Entrevistado por el New York Times un año antes de ser nombrado canciller de Alemania Hitler declaró que “fueron los Estados Unidos quienes nos enseñaron que una nación no debe de abrir sus puertas de las misma manera a todas las naciones.”6Adam Serwer, White nationalism’s Deep American Roots, The Atlantic,Abril 2019. https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2019/04/adam-serwer-madison-grant-white-nationalism/583258/ Las teorías conspirativas, que desde el siglo 18 han proliferado en momentos de crisis e inestabilidad política, que sin consideración a la verdad y recurriendo a tropos anti-semitistas y anti-católicos señalan a agentes externos (iluminati, masones, católicos irlandeses, la “banca internacional”) como los causantes de los males que en un momento u otro han afectado al país. Teorías que según R. Hofstadter han sido decisivas en la formación de lo que describe como “el modo paranoico” que considera como un rasgo distintivo de la cultura política estadounidense.7R. Hofstadter, The Paranoid Style in American Politics, Harper’s Magazine,noviembre, 1964. https://harpers.org/archive/1964/11/the-paranoid-style-in-american-politics/ El anticomunismo, un instrumento utilizado desde fines del siglo 19 por la burguesía en contra de movimientos progresistas y que durante los llamados “terrores rojos” (Red Scare) de 1917-1920 y 1947-57 promovió campañas de miedo irracional a la toma del poder por comunistas o anarquistas. Durante la posguerra fue eje de la estrategia de contención de la Unión Soviética y en el plano doméstico  fue incorporado a las estrategias contrainsurgentes en contra de agrupaciones de la nueva izquierda, movimientos de derechos civiles y de liberación afro-americanos, indígenas y puertorriqueños.8W. Churchiil & J. Vander Wall. The COINTELPRO Papers: Documents on the FBI’s Secret Wars Against Dissent in the United States, South End Press, 2002

Al igual que los fascismos históricos como los contemporáneos, el desdén por los procedimientos democráticos y el rechazo a la libre expresión, constituyen también elementos fundamentales del repertorio político del Trumpismo, que lo emparentan con el ultranacionalismo derechista que hoy por hoy levanta cabeza de Brasil a la India y de Hungría a las Filipinas. Desde su llegada a la Casa Blanca, abiertamente y sin ningún empacho, Trump ha manifestado su simpatía y admiración por gobernantes autocráticos de Bolsonaro a Putin y de Kim Jong Un a Erdogan.9Domenico Montenaro, “6 Strongmen Trump Has Praised — And The Conflicts It Presents”, NPR, Mayo 2, 2017. https://www.npr.org/2017/05/02/526520042/6-strongmen-trumps-praised-and-the-conflicts-it-presents De la misma manera en discursos públicos, o mediante comentarios en Twitter, también ha manifestado reiteradamente su intención de permanecer en la presidencia por más tiempo que el estipulado constitucionalmente.10Trump talks about serving ’14 more years’ as President”. The Independent, Agosto 22, 2019.https://www.independent.co.uk/news/world/americas/us-politics/trump-2020-election-president-four-terms-14-years-a9074451.html Su menosprecio de los procedimientos democráticos y en particular del proceso electoral, han sido también constantes desde el inicio de su presidencia. El despliegue de fuerzas federales militarizadas, la detención arbitraria y violenta de manifestantes durante las recientes movilizaciones contra la brutalidad policíaca por agentes de negro, sin distintivos de identificación, con el rostro cubierto, dan cuenta de su inequívoca vocación autoritaria. También comparte con otros regímenes de ultraderecha un visceral rechazo a la ciencia. Postura trágicamente puesta en evidencia en su negligente y displicente actitud ante la pandemia, desoyendo e incumpliendo las medidas sanitarias de los especialistas de su propio gobierno; así como en su negacionismo del consenso científico que señala al régimen energético basado en la combustión de hidrocarbonos como el principal causante del calentamiento global.

Yuxtaponiendo teorías conspirativas con el supremacismo blanco y el anticomunismo de la guerra fría, Trump considera al país “bajo asedio” por fuerzas que no solo representan una amenaza al American Way of Life sino también a la civilización occidental. En su más reciente iteración de la vieja narrativa colonial y supremacista de “la civilización bajo asedio” -y haciendo eco a conspiracionistas anti semíticas y de ultraderecha- afirmó que la movilización anti-racista era parte de un intento de golpe contra su gobierno, coordinado por una red de anarquistas que, junto con el movimiento Black Lives Matters, estarían financiados por George Soros.11K. Burns, “Trump responded to the protest by lashing at antifa, media and Democrats”.VOX, Mayo 31, 2020. https://www.vox.com/policy-and-politics/2020/5/31/21276156/trump-antifa-media-local-democratic-leaders-protests. D. Leeper & L. Hinnat, “George Soros conspiracy theory surge as protest sweep US”.Chicago Tribune,Junio 21, 2020. https://www.chicagotribune.com/nation-world/ct-nw-soros-conspiracy-theories-20200621-pmtfoewxane7xidsntwemdd44a-story.html Sin considerar sus demandas y las causas que le dieron origen, demoniza las protestas como acciones violentas de turbas de saqueadores, terroristas y criminales que por incompetencia de autoridades de una supuesta “izquierda radical” del partido demócrata, y en alianza con “extremistas de extrema izquierda” identificados con “la ideología del marxismo”, impusieron “la ley de la calle” en grandes ciudades del país. En el contexto pre-golpista de la narrativa trumpista, J. Biden, el candidato demócrata, es presentado como “una marioneta” de los “radicales izquierdistas” Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez.12David Smith, “Trump’s 2020 Strategy: paint Jose Biden as a Puppet of the Radical Left”. The Guardian,Julio 19, 2020. https://www.theguardian.com/us-news/2020/jul/19/trump-2020-joe-biden-extreme-left

Desde esta perspectiva y apelando a lo que Benedict Anderson describe como el “poder emocional” del nacionalismo, Trump convoca a los “buenos americanos” a defender la integridad nacional de los ataques tanto de agentes externos como de los “malos americanos” -en su entender infiltrados en el estado y sus instituciones- lo que Trump describe como el “establishment” o “la ciénaga de Washington.” De forma cínica y oportunista -cuando no cobarde- Trump recurre al patriotismo para encubrir su responsabilidad por su deplorable y fallido manejo de la crisis ocasionada por la pandemia. Además de culpar a China y a la OMS también ha sugerido que la decisión de la paralización de la economía se habría tomado tomando en cuenta cifras de muertos “infladas” por epidemiólogos y especialistas de su propio gobierno.13Peter Baker, “Trump Embraces Fringe Theories on Protest and Coronavirus”. New York Times,Agosto 30, 2020. https://www.nytimes.com/2020/08/30/us/politics/trump-protests-violence-coronavirus.html

Durante el debate presidencial del pasado 29 de setiembre, inequívoca y tajantemente Trump reiteró públicamente su vocación fascista. En el curso del mismo, y a pesar de la insistencia del moderador, declinó a condenar las acciones violentas de grupos supremacistas y de ultraderecha en ascenso desde su llegada a la Casa Blanca. Instó en cambio a un grupo conocido como los Proud Boys (Muchachos orgullosos) a “retroceder y mantenerse alertas” argumentado que “alguien tiene algo contra la izquierda antifascista” (Antifa como se ellos mismos se autodenominan). De la misma manera se rehusó también a comprometerse a una transferencia pacifica de la presidencia en caso los resultados le sean adversos.14https://www.nytimes.com/2020/09/30/us/elections/trump-wouldnt-categorically-denounce-white-supremacists-members-of-the-far-right-proud-boys-are-celebrating.html

Creado el 2016, Proud Boys es una organización neo-fascista conformada solo por hombres y que fuera de los Estados Unidos mantiene presencia en el Reino Unido, Canadá y Australia. Identificado por el FBI como un “grupo extremista”, los Proud Boys ha sido uno de los grupos más activos en promover violencia en contra de manifestaciones del movimiento antirracista Black Lives Matters y de la izquierda antifascista. Considerado dentro de su directorio de “grupos de odio”, el observatorio que da seguimiento a estos movimientos describe a los Proud Boys como una organización misógina, islamofóbica, transfóbica, antisemita y anti-inmigrante.15Southern Poverty Law Center. Extremist Files: Proud Boys. https://www.splcenter.org/fighting-hate/extremist-files/group/proud-boys Parte de una vasta y variopinta constelación de grupúsculos de la mal llamada “derecha alternativa” (Alt-Right) de inserción local y regional que durante la presidencia de Trump, a través de su asociación con grupos conspiracionistas y de una frenética actividad en los medios sociales, ha logrado proyección nacional. El resurgente nacionalismo blanco marcó su entrada en el escenario político con el encuentro que bajo el lema de “Unir a la Derecha” se llevó a cabo en la ciudad de Charlottesville, Virginia, a fines de Agosto del 2016.  Actividad en la que confluyeron tradicionales grupos nacionalista blancos, el Ku Klux Klan y neo-nazis con nuevos grupos de la mal llamada “derecha alternativa” (Alt-Right) surgidos en las dos últimas décadas. Durante la noche anterior al evento, evocando el imaginario del terror racista nazi, cientos de manifestantes protagonizaron una marcha de antorchas coreando la consigna: “No seremos reemplazados por judíos.” Al día siguiente, durante los violentos enfrentamientos entre ultraderechistas y contramanifestantes, resultó muerta a manos de un derechista la activista de izquierda Heather Hever.16D. Lind. “Unite the Right, the violent white supremacist rally in Charlottesville, explained”. Vox,Agosto 14, 2017 https://www.vox.com/2017/8/12/16138246/charlottesville-nazi-rally-right-uva En declaraciones a la prensa Trump evadió condenar el anti-semitismo y supremacismo de la ultraderecha, manifestando más bien que hubo “gente buena” en “ambos lados.”

El nacionalismo supremacista blanco no es pues ajeno a la historia estadounidense. Tanto en sus versiones autóctonas como en las formas en que fuera impuesto en América Latina y en otras latitudes del Sur Global por gobiernos financiados, asesorados y apoyados por la republica imperial estadounidense. La novedad es que con Trump finalmente ese nacionalismo logró entrar en la Casa Blanca. Con Trump, en palabras de Alejandra Ocasio, “al fascismo lo tenemos en la puerta.” Poco importa que Trump haga profesión de fe al fascismo si su retórica, sus acciones y sus políticas son fascistas. En el decir popular estadounidense, Trump pasa de manera sobresaliente “la prueba del pato” (si se parece a un pato, si nada como pato, si grazna como pato, debe de ser pato), si parece fascista, si habla como fascista, si actúa como fascista debe de ser fascista.

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A UN AÑO DEL ESTALLIDO SOCIAL: COLECTIVO RENCOR 18-O

Fotos: Colectivo Rencor

Edición y texto: Martin Obreque1Más fotos de Martin Obreque sobre el estallido social en Chile están disponibles en este link

41 estacas profundas se clavan y pesan en el corazón de Chile tras un año de lucha popular; 41 fallecidxs cuyos nombres, por culpa de las manos bañadas en sangre de las fuerzas armadas chilenas, se agregan a una larga lista de víctimas por trauma ocular (445), heridxs (4000+) y detenidxs (9000+). El 18 de octubre del 2019, antecedido por una serie de evasiones al metro de Santiago como forma de protesta al alza en el precio, inició el aclamado estallido social chileno, la revuelta popular más grande en el país. Esta serie de manifestaciones, que se continuaron ininterrumpidas y multitudinarias durante varios meses hasta la llegada de la pandemia, no son las de los 30 pesos, sino las de los 30 años de acumulación de brutales desigualdades estructurales aparejadas a uno de los sistemas neoliberales más abusivos en el mundo. Todos los servicios básicos están privatizados: el agua, la electricidad, la educación, las pensiones, entre otras cosas. Chile –ese tantas veces llamado el “jaguar de Latinoamérica– concentra el 30% de sus riquezas en el 1% de la población. La protección irrisoria de este abusivo sistema decantó en múltiples violaciones de los derechos humanos en todo el año y en varias zonas de la larga y angosta faja de tierra, como Violeta cantaba.

Andie Borie. @elojodeandie

Sin lugar a duda, el 18-O generó un antes y después en la historia de Chile. Posicionó con fuerza en las mesas chilenas el debate sobre las injusticias de situación sociopolítica actual, la incapacidad del sistema y los grilletes que nos dejó la constitución de la dictadura, esos que en cuarenta años dejaron nuestras muñecas marcadas. Golpearon nuestros cuerpos, nuestras consciencias, nuestras almas. Nos golpearon tan duro y tanto tiempo que dejaron acorraladas nuestras vidas, vidas que poco merecen la pena ser vividas. Pero, nos cansamos hasta el último rincón de nuestra resistencia y golpeamos de vuelta. Dar de vuelta ese golpe que nos sepultó el 73′ y nos convirtió en el laboratorio neoliberal del mundo. Chile despertó y la población lleva un año recuperando las calles, las que siempre debieron ser nuestras, a las que pusieron propiedad, nombres de familias cuantiosas, tag y estatuas de asesinos. 18 de octubre que nos trajo algo de esperanza y, quién sabe, el futuro tendrá que decir si es el día adecuado para rebautizar nuestro día de la independencia.

Daniela Canales. @atheists.atheists

Sin embargo, no ha sido un año fácil, sino que estuvo lleno de incidentes, muchísima represión estatal, angustia, desesperación, ansiedad, muchísima rabia y, sobre todo, la acumulación justificada de Rencor. Aquí nace nuestro colectivo, en contexto de emergencia y toque de queda –así muy parecido a los años de dictadura–, con el objetivo urgente de escribir desde nuestra múltiple mirada la historia desde el estallido. Comienza con una convocatoria abierta y con la idea de generar exposiciones e intervenciones en las principales calles de Santiago para generar consciencia social entre la comunidad. A partir de ello nace la galería que presentamos en esta publicación como forma de conmemoración de un año histórico.

Intervención Colectivo Rencor en paradero en Plaza Dignidad, Santiago.
Exposición Colectivo Rencor en Sala de Arte Mackenna, cercano a Plaza Dignidad, Santiago.

En general, la observación y participación de este proceso ha sido muy intensa para todxs; la rabia, pena, angustia y ansiedad se viven en carne propia durante las manifestaciones. Además, la sensación de que los sentimientos y las ganas de resistir son compartidas entre quienes asisten, así como también una pulsión de muerte producida por la sensación de no tener nada y, por lo mismo, no tener nada que perder. Cuerpos desposeídos –en varios sentidos, como mera vida– que se enfrentan desnudos, apenas cubiertos por un par de trapos, a la policía militarizada. Es todo muy impactante, una escenificación aterradora de la injusticia encarnada que termina, sin problemas, poniendo una vez más el pecho desnudo frente a las balas.

Daniel Barahona. @danielbarahonafo
Fabian Vargas. @fabianvargasa
Constanza Morales. @consmoravel_

Entre las promisorias consecuencias de este proceso está el próximo plebiscito del 25 de octubre en que se votará si se aprueba escribir una nueva constitución y por qué mecanismo –convención mixta o convención constituyente. Sumado a eso, hace varias semanas se han reanudado las manifestaciones tras su interrupción por la pandemia. Esto ha sido muy controvertido, pues el actuar de la policía ha sido de nuevo muy brutal. Entre eso un carabinero empujó a un joven de 16 años dándole una caída de 7 metros desde el puente Pionono al río Mapocho, lo que le costó prisión preventiva. Además, se descubrió un carabinero infiltrado en una organización social de Lo Hermida, Peñalolen, que estaba incitando a atentar contra comisarias y carabineros. Esto costó agudizó las duras críticas a la institucionalidad de la policía chilena que tiene una larga data de irregularidades y delitos. La única y dura conclusión: refundación de la institución.

Fabian Suspensivo. @suspensivof
Ivan Vásquez. @crzcat

El año ha sido muy complejo, pero lo población se ha levantado y sigue levantándose desde todos los frentes. El día de ayer, el caballo del general Manuel Baquedano, ubicado al centro de la Plaza Dignidad, fue teñido completamente de rojo haciendo un eco poético a la sangre derramada por la historia militar chilena y que continúa hasta el día de hoy. Estamos expectantes a los procesos que vienen, pues el 18 de octubre no empezó todo, empezó hace 30 años; 30 años en que nos machacaron hasta el cansancio y en que nos engañaron, manipularon y abusaron incluso cuando lo supimos todo. Hace un año, y consecutivamente luego de eso hasta hoy, intentaron hacerlo una vez más, pero lxs secundarixs y después la sociedad en su conjunto dijeron que Chile había despertado. Despertemos también, temprano y con la esperanza que nos quede, el 25 de octubre para empezar a cambiar este país.

Nicole Kramm. @nicole_kramm
Martin Obreque. @martin.obreke
Aurora Rojas. @austral.aurora
Carolina Riquelme. @robo_hormiga
Catalina Juger. @catalinajuger
Carolina Riquelme. @robo_hormiga
Daniela Canales. @atheists.atheists
Francisca Torre. @fran.julliet
Carlos Cortes. @ilove__imagen
Ivan Vásquez. @crzcat
Oscar Masias. @oz428
Martin Obreque. @martin.obreke
Marcos Ortiz. @livefreemarcos
Rudy Muñoz. @d3f70n35
Javier Martinez. @javi_yulian.photo
Javier Martinez. @javi_julian.photo
Joao Acuña. @ewok.raw
Roberto Muñoz. @rimu_camphotography
Oscar Masias. @0scar.masias
Victor Moraga. @lechuga_salvaje

Perú

PEX: La necesidad de tener representación

Renzo Canzio Murias1Doctorando en Ciencias Políticas – Universidad Complutense de Madrid – España. Correo: rcanziom@gmail.com

La propuesta, el debate y la aprobación de la ley

El pasado 22 de julio, el presidente de la República, Martín Vizcarra, promulgó tres reformas políticas, entre las que se encontraba la aprobación de la creación del distrito electoral de peruanos en el exterior (PEX); acción que modifica directamente la Ley Orgánica de Elecciones y que permitirá, a cerca de un millón de peruanos y peruanas residentes en el extranjero que participan en los distintos comicios electorales que se organizan en el país, tener una representación política directa (El Peruanoa, 2020). Sin embargo, si bien pareciera que esta es una victoria política para los PEX, quienes obtendrían una representación política real en el parlamento, y con esto, un avance sustantivo en nuestro sistema democrático, este debate aún no está cerrado.

Los dos escaños asignados a los PEX, no corresponden ni proporcional, ni cuantitativamente, con el número total de inscritos e inscritas en el padrón electoral. Actualmente, se calcula que, para las próximas elecciones presidenciales de abril del 2021, estarán habilitados para votar, 25’ 409, 970 electores, de los cuales, 993,842 se encuentran residiendo fuera del país (El Peruanob, 2020). Estos 25 millones y medio de peruanos y peruanas, se encuentran distribuidos en 27 distritos electorales (los 26 distritos electorales ya existentes y el nuevo distrito electoral de PEX), que se ven representados por 130 parlamentarios y parlamentarias dentro del Congreso de la República. Asimismo, la distribución del número de escaños que le corresponde a cada distrito, se realiza de acuerdo al número de electores existentes en cada uno de los mismos. En ese sentido, si consideramos que los PEX representan prácticamente un millón de electores del total del padrón electoral, le correspondería obtener una representación equivalente a la de distritos como Cusco o Lambayeque, quienes poseen cinco escaños, debido a sus millón y 950 mil electores, respectivamente (Andina, 2019). Los PEX al tener cerca de un millón de electores, en principio, deberían obtener la misma cantidad de escaños.

Un traje de talla S, para un cuerpo de talla M

La propuesta inicial de crear un distrito electoral para los PEX, de cuatro escaños, sobre el sustento de expertos y especialistas en materia electoral, que significaba un paso hacia adelante en la construcción y consolidación de nuestra democracia, fue acogida en el parlamento por la Comisión de Constitución del Congreso de la República, presidida por el parlamentario Omar Chehade, que iniciando el debate interno, parte de la propuesta de crear el distrito electoral de PEX, designándole cuatro escaños y aumentando el número total de parlamentarios de 130 a 134. Sin embargo, esta propuesta no sería respaldada por la mayoría de congresistas miembros de la Comisión. Al final, el punto de acuerdo de los distintos congresistas, fue el restar dos escaños al distrito electoral de Lima Metropolitana y Representantes del Extranjero, pasando de 36 a 34 escaños, otorgándole esos dos escaños a los PEX, manteniéndose de esa manera, el total de 130 congresistas que define la Constitución Política del Perú (Hidalgo, 2020).

Esta salida controversial requiere una seria reflexión al respecto. Primero, como ya se había señalado, los dos escaños asignados a los PEX, no corresponden al número proporcional de electores de este nuevo distrito electoral. Lo dejó bastante claro Fernando Tuesta, en una entrevista para el diario Perú 21, donde señaló que: “Los representantes lo son en proporción al número de electores que hay en cada circunscripción. En realidad, a los peruanos en el extranjero les corresponde al menos cuatro” (Sánchez, 2020). Igualmente, hizo referencia al hecho de que la Constitución, al fijar un número determinado de escaños, dificulta la evolución de la representación política y la expansión de nuestra democracia; normalmente, el número de escaños del parlamento y su distribución, se van modificando según como se va modificando el padrón electoral (Sánchez, 2020). Es decir, sin ese cambio significativo en la Constitución, se debe estar constantemente redistribuyendo la representación política sobre los 130 escaños existentes. Aquí surge otro punto a debatir: desde Lima y desde las columnas periodísticas de distintos medios masivos, se ha articulado el relato que Lima Metropolitana, con la creación de este nuevo distrito electoral, ha perdido dos escaños, cuando de por sí, el distrito electoral al que pertenecía Lima Metropolitana, se llama “Lima Metropolitana y Representantes del Extranjero”. Al dividir estos distritos electorales, dentro del marco de la Constitución, lo correcto era realizar una división proporcional y no arbitraria como se ha realizado. Como resultado, hoy se tiene una Lima Metropolitana con 34 escaños sobrerrepresentada y unos PEX con dos escaños infrarrepresentados.

Igualmente, desde otros ángulos de análisis, algunos juristas ven un problema en la creación de este distrito electoral. Entre sus argumentos más destacados, resaltan los siguientes: (1) mientras los candidatos y candidatas de los 26 distritos electorales se encuentran concentrados en un mismo espacio territorial, los PEX, al encontrarse dispersos entre los cinco continentes y no en un mismo espacio, hace que los candidatos y candidatas que residan en países con porcentajes altos de electores, como: EEUU (304, 727), España (145, 645) o Argentina (141, 586), tengan ventaja sobre aquellos y aquellas que se encuentren residiendo en países con menores números de electores, como: Uruguay (1, 407), Austria (841) o Gran Bretaña (834). (2) Los costos que los candidatos y candidatas de los PEX, tendrían que asumir al momento de realizar sus campañas electorales; ya que, para poder llegar a la mayoría de posibles electores, estos deberán invertir fuertes sumas de dinero para desplazarse personalmente a los distintos países, durante el desarrollo de la campaña. (3) Problemas identitarios; por ejemplo, no necesariamente los PEX residentes en América del Sur, van a sentirse identificados con aquellos y aquellas que residan en Asia o Europa, dificultando la concepción identitaria de los PEX como un conjunto. Y (4) los altos costos que podrían generar los y las representantes de los PEX al Estado; en materia de instalación en el País por el periodo legislativo y los distintos traslados que deberían de realizar a distintas partes del mundo en sus semanas de representación parlamentaria (Wieland, 2020).

Evidentemente, estos argumentos e interrogantes, al plantearse desde Lima, son las conclusiones de una comprensión muy limitada y desconectada completamente de la dinámica actual que mueve al planeta, cuya columna vertebral está basada en la interconectividad digital global e integración total de todas las sociedades, lo que permite el desarrollo de todas las actividades económicas, sociales y políticas, alrededor del mundo. Asimismo, denota una miopía analítica para resolver o dar respuesta a sus propias preguntas e interrogantes, que, para poder hacerlo, se necesita estar fuera del país para comprenderlas en su totalidad y dar solución y alternativas a la complejidad representativa y parlamentaria de nuestro país. Por ejemplo: se plantea un problema con respecto a las desigualdades que puedan existir para los futuros candidatos y candidatas de los PEX al Congreso, en las proporciones de los electores distribuidos a lo largo de los cinco continentes, ignorando completamente que, independientemente de esta característica particular de diseminación geográfica del electorado peruano en el mundo, la representación política de los PEX ya era precaria, al tener que elegir entre representantes de un distrito electoral que poco o nada han resuelto desde la instauración de la Constitución Política de 1993 y el retorno a la democracia en el 2001, por los tres millones de peruanos y peruanas que residen fuera del país. Sobre esta adversidad, evidentemente, aquellos candidatos y candidatas que postulen al parlamento desde países con menores números de electores tendrán que hacer mayores esfuerzos, que no distan de los esfuerzos que ya tienen que hacer los candidatos y candidatas dentro de nuestro propio país. En nuestra democracia, lamentablemente nadie compite en igualdad de condiciones. Igualmente, se plantea un problema con respecto a los costos que los candidatos y candidatas tendrían que asumir en el desarrollo de la campaña electoral, como también, los que se generarían al Estado peruano, en materia de instalación y movilidad para ejercer las tareas representativas; dejando de lado que los PEX al ser conscientes de su situación política anómala, afrontarían las campañas priorizando el uso de las redes sociales y las comunicaciones, a las que destinarían el grueso de sus fondos de campaña. Con respecto a los gastos de instalación y de movilidad de los representantes, resulta irrisorio creer que dos congresistas, vayan a generar un “desbalance” importante en las arcas del Estado, cuando precisamente son los PEX quienes, en el año 2019, contribuyeron en remesas procedentes del extranjero, un total de 3 mil 326 millones de dólares a la economía nacional, representando el 1.4% de nuestro Producto Bruto Interno (PBI) (Gestión, 2020). Por último, se hace referencia a la falta de identidad colectiva de los PEX entre unos y otros, donde lo único que se comparte es el simple hecho de vivir fuera del país. Una vez más, el análisis queda corto e impreciso, ya que, por el contrario, todos y todas los PEX se sienten parte de un gran colectivo que por distintos motivos se vieron obligados a dejar el país en la búsqueda de un futuro mejor, pero que bajo ninguna circunstancia significa el haberse desconectado social, política o económicamente de él.

Transnacionalismo y representación especial

Para poder comprender de una mejor manera el porqué es necesario y legítimo la creación del distrito electoral de PEX, resulta importante traer a la discusión algunas definiciones. Una de estas es la de transnacionalismo, que se utiliza para nombrar a los procesos de interconexión que han transformado la manera de comprender el mundo, desde una perspectiva política, económica y social, donde un concepto como el de Estado-Nación, no se limita a estar ligado estrictamente a un territorio, ante la posibilidad de expandirse más allá de las fronteras; el transnacionalismo se distancia del concepto de la geografía política clásica. Igualmente, reconoce a los y las migrantes como agentes sociales dentro del sistema internacional, donde el migrante es percibido como una pieza clave en la construcción de los Estados-Nación contemporáneos, llegando a influir en las instituciones políticas, económicas y sociales de su país de origen. En ese sentido, los ciudadanos no-residentes pueden encontrarse en cualquier parte del mundo, pero seguir participando activamente en el país que dejaron físicamente (Umpierrez De Reguero, Dandoy & Palma, 2017).

Debido al constante movimiento de un mundo globalizado, la deslocalización de los procesos productivos; el surgimiento de economías multipolares; el desarrollo tecnológico de las telecomunicaciones digitales; y la interconectividad planetaria de todas las actividades humanas, nos permite comprobar que la concepción tradicional del ciudadano, ya no se ajusta a la realidad que se generó por la movilización humana desde inicios de 1990. Así, surgen nuevas nociones como las de ciudadanía transnacional o extraterritorial, que se relacionan con la comunidad económica, política, social y cultural, en las que actúan y en donde los y las migrantes pasan a participar en dos espacios sociales: en sus países de origen y en la sociedad que los ha acogido. De esta manera, se desarrollan políticas de vinculación, como: (1) reformas ministeriales o consulares; (2) políticas de inversión; (3) canalización de remesas; y (4) la extensión de los servicios del Estado y protección. De estas prácticas políticas es que surge la necesidad de tener una representación política, como resultado de las distintas demandas que puedan tener los y las migrantes en un mundo globalizado, donde las barreras geográficas ya no son una limitante para que puedan tener voz y voto en la toma de decisiones de sus países de origen (Umpierrez et al, 2017).

Bajo estos criterios, para poder decir que existe una verdadera representatividad, no solamente se trata de construir el nexo entre políticos y ciudadanos a través de las elecciones, sino, también se necesita que los políticos sean responsables con sus electores, en sus decisiones y acciones. En ese sentido, resulta inexacto asumir que el distrito electoral de Lima Metropolitana, represente sustantivamente al electorado que vive en el extranjero. Los PEX han venido votando a los y las candidatos de Lima Metropolitana sin tener un mínimo grado de representatividad dentro de sus 36 congresistas (Castillo, 2016).

Aquí es donde surge el concepto de representación especial, que se refiere a la representación que ejerce el representante en el parlamento, quien comparte determinadas características con el representando, que, al tratarse de los PEX, estos comparten similares historias de vida. Esta relación es la que juega un rol influyente en la percepción que pueda hacerse el votante con respecto de su representante (Umpierrez et al, 2017). La representación especial “produce una extensión de derechos que se ve reflejada en la voluntad del país de origen por la idea deontológica de mantener el vínculo con sus emigrantes. Es así como se abre la posibilidad de que los emigrantes puedan elegir representantes en el poder legislativo del país de origen” (Umpierrez et al, 2017: 182).

Bajo estos criterios teóricos es que se puede justificar la creación del distrito electoral de PEX, que permitirá que estos ya no solamente elijan, sino ser elegidos y disponer de congresistas que ejerzan una función de representación exclusiva hacia ellos. Actualmente, países como: Argelia, Cabo Verde, Colombia, Croacia, Ecuador, Francia, Italia, Macedonia, Mozambique, Níger, Portugal, República Dominicana, Rumania y Túnez, tienen sistemas de representación especial para sus emigrantes, a los que se suma Perú, no solamente ingresando al grupo de estos países, sino, confirmando la tendencia de crecimiento hacia estas nuevas formas de representación política (Umpierrez et al, 2017).

Conclusiones

La creación del distrito electoral de PEX, junto con la asignación de dos escaños dentro del Congreso de la República, significa un pequeño avance en la expansión de nuestra democracia. Sin embargo, todavía los PEX se encuentran infrarrepresentados, ya que, de acuerdo al número de electores del padrón electoral, les correspondería de manera proporcional, un total de cinco escaños, lo que debe impulsar a estos dos nuevos congresistas, que asumirán funciones de representación a favor de los PEX a partir del próximo año, velar porque se consiga una representación equivalente a la proporción del padrón electoral.

La creación del nuevo distrito electoral de PEX, ha develado la necesidad de retirar de la Constitución Política el número fijo de escaños que debe haber en el congreso, debido a que el número de escaños varía de acuerdo al padrón electoral. Retirando el número fijo de escaños, se podría realizar una actualización de los 27 distritos electorales y ver si es que las cifras de electores de cada distrito, todavía corresponden proporcionalmente al número de representantes que tienen asignados en el parlamento; como también, podría ser una oportunidad para continuar expandiendo y consolidando la democracia, al incluir como un nuevo distrito electoral a los pueblos originarios.

Las definiciones de transnacionalismo y representación especial, permiten establecer un marco teórico que legitima la creación del nuevo distrito electoral de PEX, sintonizado con el mundo globalizado en el que vivimos, sirviendo como una respuesta consolidada y articulada ante aquellos que pretenden deslegitimarla o presentarla como parte de una iniciativa improvisada o sin fundamentos teóricos, alejándola de su carácter vanguardista y democratizador.

La creación del distrito electoral de PEX, al ser parte de un proceso nuevo que se viene desarrollando a la par en otros países más a nivel mundial, está sujeta a un proceso de aprendizaje constante, basado en la prueba y el error, pero que al final, busca fortalecer y expandir nuestra democracia.


Bibliografía:

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  6. Hidalgo, M., (16 de junio, 2020). Reforma electoral: Aprueban nueva propuesta para crear dos escaños para peruanos en el exterior. El Comercio. Recuperado de https://elcomercio.pe/politica/congreso/reforma-electoral-aprueban-nueva-propuesta-para-crear-dos-escanos-para-peruanos-en-el-exterior-noticia/?ref=ecr.
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  8. Sánchez, F., (17 de junio, 2020). Fernando Tuesta: “A los peruanos en el extranjero les corresponde cuatro escaños”. Perú 21. Recuperado de https://peru21.pe/politica/elecciones-2021-fernando-tuesta-a-los-peruanos-en-el-extranjero-les-corresponden-cuatro-escanos-congreso-de-la-republica-noticia/?ref=p21r.
  9. Umpierrez De Reguero, S., Dandoy, R. & Palma, T., (2017). Emigración y representación especial: Evidencia de los ecuatorianos residentes en el exterior. Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana, N°50, pp. 177-201. Recuperado de https://www.comillas.edu/images/OBIMID/Noticias/ECUATORIANOSen_el_exterior.pdf.
  10. Wieland, H., (07 de julio, 2020). La peregrina idea de crear un distrito electoral para peruanos residentes en el extranjero. LaMula.pe. Recuperado de https://plumainquieta.lamula.pe/2020/07/07/la-peregrina-idea-de-crear-un-distrito-electoral-para-peruanos-residentes-en-el-extranjero/hubert/.
Cultura

FOTOGRAFÍA UGARTE

Dos archivos y varias historias

A la memoria de Tita Ugarte y Carlos Eduardo Zavaleta
Sofía Pachas Maceda

En el año 2003 inicié un estudio sobre Luis Severo Ugarte Ronceros (Lima 1876 – 1948), joven promesa del arte nacional que ganó el primer concurso de arte Concha en 1891, cuando apenas tenía quince años. Desde entonces, su nombre fue conocido en los medios de prensa que “literalmente” lo vieron crecer en una carrera profesional de más de cincuenta años, en la que emprendió diversos aprendizajes: dibujo, pintura y fotografía. Sin dejar de lado su faceta como profesor y su productivo quehacer como presidente fundador de la Sociedad de Bellas Artes del Perú.

La búsqueda de fuentes me llevó a tocar el timbre de un departamento miraflorino, al otro lado del intercomunicador una voz me respondía que sí, que era la hija de Luis Ugarte y que regresara al siguiente día. Así lo hice y ese fue el inicio de una breve y bonita amistad con la señora Tita Ugarte quien desde entonces compartió todo el material que conservaba de su padre; esto incluía diversos documentos, recortes de periódicos, correspondencia, objetos como medallas y tarjetas de plata, un cuaderno de bocetos, un borrador de un libro sobre artistas peruanos y, finalmente, fotografías captadas por el lente de Ugarte. Es decir, puso a mi disposición un archivo hasta entonces desconocido, el archivo Ugarte.

Además de la señora Tita, su esposo, el escritor Carlos Eduardo Zavaleta también se entusiasmó con esta investigación y colaboró conmigo tras la ausencia de su esposa. A ellos, se les unió la siempre risueña señora Anita Viale, nuera de Luis Ugarte. El resultado de la pesquisa y la ayuda de la familia Ugarte tuvo como fruto dos libros y una exposición, todos llevados a cabo con el Seminario de Historia Rural Andina de la UNMSM1Los dos libros son Luis Ugarte y la Sociedad de Bellas Artes del Perú (2007) y Nuestros Artistas (2005). Este último, se trataba de un proyecto que Ugarte dejó inédito y en el cual reunió breves biografías de artistas peruanos. Lo interesante de su propuesta es que también contempló la fotografía como parte del libro, pues cada vida de artista tenía su retrato y una obra. Algunas de esas fotos tenían el crédito del estudio, como la tarjeta de visita del pintor Francisco Masías del estudio Courret Hermanos..

En las siguientes líneas dejo de lado las otras facetas en las que incursionó Luis Ugarte y me dedico a comentar su labor fotográfica, la cual se remonta a 1892 cuando inició su aprendizaje fotográfico en la afamada casa Courret, para entonces ya dirigida por Adolfo Dubreuil.

Primer enfoque

Luis Ugarte nació el 22 de octubre de 1876, en un período intenso de la historia peruana, pues sus primeros años de vida estuvieron marcados por la Guerra con Chile (1879-1883) y su adolescencia por los años de reconstrucción nacional. En tanto, de adulto fue testigo de cierta estabilidad política que se reflejó en un escenario cultural más activo que las décadas anteriores, pues en Lima era posible apreciar más exposiciones de artistas nacionales y extranjeros (foto 1).

Foto 1. Estudio Garreaud. Luis Ugarte, ca. 1900.

En lo que se refiere a la historia de la fotografía, la segunda década del siglo XX marcó una nueva etapa para el arte del retrato, ya que una nueva generación de fotógrafos peruanos se impuso en el medio con la apertura de los estudios de Benjamín Valverde, Diego Goyzueta y nuestro protagonista, Luis Ugarte2Majluf, N y L. Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 82..

Sin embargo antes de alcanzar ese prestigio y abrir su primer estudio limeño en 1914, Ugarte tuvo un aprendizaje largo de casi veinte años en los que se relacionó con los estudios Courret, Garreaud y con la industria de la prensa gráfica a partir de su trabajo en Actualidades y luego con sus colaboraciones en las revistas creadas por el fotógrafo y empresario portugués Manuel Moral.

Del paso de Luis Ugarte por el estudio Courret se conservan estas breves líneas en la que, en una entrevista, recordó su inicio en la fotografía:

A los quince años y de una manera que pudiera llamar casual. Yo, que era entonces dibujante, por que como usted sabe, siempre he sentido por el dibujo y la pintura una gran afición, que no he perdido a Dios gracias, fui llamado por la casa Courret para dibujar unas orlas. Cuando terminé mi trabajo, el jefe de la casa me propuso enseñarme la técnica de la fotografía, y yo acepté, desde luego. No me costó mucho el asunto. Estuve en práctica constante varios años y eso es todo. Cuando me creí en condiciones de hacerlo, puse mi fotografía y sigo fotografiando.3Gaston Roger (Ezequiel Balarezo) (1918). Reportajes. Luis Ugarte. Sudamérica N° 4, s/p.

En Courret, Ugarte no solo aprendió el oficio también conoció el manejo de un estudio fotográfico y todo lo que ello implicaba. Por ejemplo, el uso de fondos de paisajes pintados fue un elemento que perduró en su propio taller de la década de 1920, así se observa en el retrato de la intelectual María Wiesse a quien perennizó con una revista en la mano, a manera de atributo, en clara alusión a su labor de escritora. La foto postal debe haber sido del agrado de Wiesse, pues se la dedicó a Ugarte “afectuosamente” (foto 2 y 3).

Foto 2. Fotografía Ugarte. María Wiesse, 1921.
Foto 3. Dedicatoria de María Wiesse a Luis Ugarte, 1921. (reverso de la fotografía)

Para 1894 iniciaba clases con Ramón Muñiz. Pintor español radicado en el Perú y que también tuvo contacto con la fotografía cuando abrió en Arequipa un estudio donde ejecutó retratos al seneotipo y porcelanotipos4Paz, G (2019). Ramón Muñiz y Cano y su producción pictórica en Lima: La muerte de Pizarro y El repase. Tesis para optar el Titulo Profesional de Licenciada en Arte. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. UNMSM.. Para comprender mejor la fotografía de Luis Ugarte es necesario destacar esta mención, pues durante toda su vida profesional vinculará la fotografía y la pintura. Así, una de las características en sus retratos fotográficos son los contrastes de luz y sombra, a manera de clarososcuros pictóricos o en ese detalle de escribir su nombre, como si se tratase de una firma a mano alzada, sobre el papel fotográfico (foto 4 y 5).

Foto 4. Fotografía Ugarte. Genoveva Amézaga. Mundial, 1926.
Foto 5. Fotografía Ugarte. Augusto B. Leguía. Mundial, 1924.

Luego de su aprendizaje en Courret, Luis Ugarte ingresó a trabajar al estudio Garreaud en 1895 y aunque no hay fecha para su salida, es probable que en 1902 continúe formando parte de su staff y a partir de ello fuese elegido como el fotógrafo oficial del Viaje de Estado Mayor organizado por el coronel francés Pablo Clement. Esta experiencia, planificada con el propósito de adiestrar a los oficiales en trabajos de campaña, fue sin duda enriquecedora para la labor que emprendería luego como reportero gráfico, así lo evidencian sus imágenes que dan cuenta del desplazamiento por diversos lugares de la ciudad y en los que dirige sus composiciones fotográficas de acuerdo a las actividades que cubría, tanto en espacios cerrados como en exteriores.

De esta manera, Ugarte fue testigo y protagonista del ingreso de la imagen fotográfica a las revistas de las primeras décadas del siglo XX pero también del inicio del fotoperiodismo en el Perú con la salida a la luz, en 1903, de la revista Actualidades5Gargurevich, J. Del grabado a la fotografía. Las ilustraciones en el periodismo peruano (2014), En línea: https://www.researchgate.net//publication/267253903, p, 141.. Así, en las páginas de este medio el apellido Ugarte se asoció a la fotografía de eventos culturales, sociales e, incluso, solemnes como la inauguración del Monumento a Bolognesi. Sin duda, uno de los actos más importantes del año 1905, del que Ugarte nos ha dejado una panorámica estupenda que no es difícil imaginar fue captada desde el techo de uno de los solares que rodean la plaza. Su ordenada composición se logró por la ubicación central del monumento en el que la silueta del héroe domina la zona superior de la foto y se eleva simbólicamente en un altar patrio (foto 6).

Foto 6. Luis Ugarte. Vista panorámica de la Plaza Bolognesi el día de la inauguración del monumento a Francisco Bolognesi. Actualidades, 1905.

Entre los eventos privados que Ugarte cubrió me interesa destacar El banquete en honor a Cáceres, foto en la que él y su cámara se vuelven “protagonistas involuntarios” dado que su reflejo en el espejo colgado al fondo del salón se perennizó con la de los invitados (foto 7). Acto que recuerda interesantes autorretratos en los que pintores, como Goya en su obra La familia de Carlos IV (1800), se perennizó con su lienzo y pincel en un espacio poco visible de la obra.

Foto 7. Luis Ugarte. Banquete al General Cáceres, 1905.

Con la imagen en la pupila y el dedo en el disparador

La intensa actividad de esos años no impidió que Ugarte pensara en establecer una familia y es así que contrae nupcias con Rosa Salazar con quien llegó a formar una sólida familia de siete hijos (Luis, Fernando, Caridad, Rosina, Maruja, José y Rosa); entre ellos Luis, Rosina y Maruja heredaron el oficio del arte y continuaron el legado de su padre en el Estudio fotográfico Ugarte (foto 8).

Foto 8. Fotografía Ugarte. Familia Ugarte Salazar, 1927.

Del amor por su compañera de vida, han quedado varias fotografías que muestran a doña Rosa en distintas edades. Una de las más bellas es en la que se aprecia a una joven Rosa empolvándose el rostro con una mota y en la otra mano un espejo. Con una delicada sonrisa mira al espectador y su gesto de seductora inocencia son bien complementados con tenues colores que la envuelven en una delicada atmósfera. Para lograrlo, Ugarte hizo uso de la técnica del foto óleo que llegó a ser una de las especialidades ofrecidas en su estudio; la que tenía según Majluf y Wuffarden el propósito de “ennoblecer” el retrato fotográfico a través de la aplicación de pintura al óleo y con ello, lograr una obra que fusione la exactitud técnica con “el halo de prestigio” que rodeaba a la pintura como obra única6Majluf y Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 108. (foto 9).

Foto 9. Fotografía Ugarte. Rosa Salazar. Foto óleo, s/f.

Antes de inaugurar su primer estudio fotográfico en Lima, Ugarte se estableció en 1906 en Huancayo y allí permaneció durante ocho años en los que dejó su impronta en la historia de la fotografía dado que es considerado el primer estudio activo en aquella ciudad a inicios del siglo XX. Motivos de salud y, probablemente, la ausencia de competencia fue lo que lo llevó a elegir aquella ciudad en la que logró estabilidad económica que le permitió reunir un capital para a su regreso a Lima, abrir, primero, un estudio en la calle Mantas y luego el elegante local en Mercaderes 426.

A diferencia de su trabajo en Huancayo del cual se desconoce casi todo7Sobre su actividad fotográfica en Huancayo, se sabe que su estudio se localizó en la calle Real N°23, lugar donde realizó su más ambicioso trabajo Fiestas patrias en Huancayo (1910)., en Lima se ha podido determinar su relevancia y amplia actividad en la década de 1920. Todo esto gracias a la estratégica ubicación de sus fotos en las páginas de revistas pero también a su constante participación en exposiciones y concursos nacionales y extranjeros. Entre estos últimos destaca la mención honrosa en The Latin American Products Exhibition por su envío de fotografías al evento realizado en Tokio8Notas de arte. Una mención honrosa para Luis Ugarte (1922). La Prensa, 25 de enero, p. 3..

Luis Ugarte demostró tener una visión empresarial en el uso de diversas estrategias para la difusión de su taller: 1) Aprovechando el espacio de su estudio para realizar exposiciones de arte, como la del fotógrafo y pintor Figueroa Aznar en 1919, 2) Haciendo uso de vistosa propaganda en los medios de prensa, en la que la imagen y la palabra se unen como en el fino perfil femenino del anuncio de 1920 (foto 10) y 3). Enviando fotografías, principalmente de niños y mujeres, a revistas como Variedades y Mundial; las que eran colocadas en las páginas de dichos medios con los créditos respectivos (foto 11).

Foto 10. Publicidad del estudio fotográfico, 1920.
Foto 11. Fotografía Ugarte. Las tres gracias. Variedades, 1922.

Pero la más importante de sus estrategias fue en 1916 cuando adquirió todo el estudio fotográfico de Manuel Moral, incluidas las placas negativas. El aporte de Moral a la época, como lo señalan Jorge Villacorta y Andrés Garay, fue en “dos planos”: como excelente fotógrafo de retratos y como gran editor9Villacorta, J y A, Garay (2014). Tríptico de exposición Manuel Moral fotógrafo y editor: la esfera pública y la imagen de la nación en la Lima del 1900. Lima, Casa O Higgins.. Por ello, consciente de dicho prestigio Ugarte utilizó la “marca” Moral para consolidar la suya. Prueba de ello es el soporte de cartón de la fotografía de la niña Graciela Reinoso, allí se lee en la esquina inferior derecha unas letras grabadas que dicen: L.S. Ugarte sucesor de M. Moral (foto 12).

Foto 12. Fotografía Ugarte. Graciela Reinoso, 1922.
Foto 13. Detalle del sello de Fotografía Ugarte. Graciela Reinoso, 1922.

El legado Ugarte

Luis Ugarte falleció el 16 de diciembre de 1948. Para ese entonces su estudio fotográfico se encontraba desde hacía unos años en manos de su primogénito, Luis Ugarte Salazar, quien compartió la administración con su conocimiento del arte fotográfico. Pero no fue el único que participó del negocio familiar, pues Maruja también fue adiestrada por su padre, de ella se conserva una fotografía tomada a su hermana Rosa “Tita” quien con vestido que deja al descubierto su cuello y parte de sus hombros posa para la cámara (foto 14). Lo interesante de esta imagen es que se complementa con la captada por Luis a su cuñada Anita Viale, en la que es posible corroborar el uso del mismo traje escotado, similar collar de perlas y fondo neutro (foto 15). Al respecto, la señora Anita recordó en una entrevista que el estudio contaba con una serie de objetos que podían ser utilizados por la clientela.

Foto 14. Maruja Ugarte. Rosa Ugarte, s/f.
Foto 15. Luis Ugarte Salazar. Anita Viale, s/f.

A sus hermanos, se une Rosina quien sería la que siguió los pasos de Ugarte en el manejo del pincel. Ella era la iluminadora de las fotos y fue destacada por su propio padre como su seguidora10Un remarquable artiste peruvien M. Luis S, Ugarte (1936). L Express. Informations Resumées. París, N° 108, p. 1. Este artículo fue publicado a raíz del viaje que Ugarte realizó con Rosina a partir de una comisión del Estado para reunir información acerca de los métodos de enseñanza del dibujo y pintura.. Sin embargo, como otras producciones de mujeres artistas, en la actualidad nada se sabe de su quehacer fuera de este entorno familiar11Tras el fallecimiento de Ugarte, el estudio se muda a Baquijano 773, después a la calle Coca, luego al Jr. Carabaya para cerrar, definitivamente, en la década del sesenta cuando se encontraba ubicado en la cdra. 2 de Quilca..

El legado de la Fotografía Ugarte no se quedó solo en las páginas de revistas y periódicos, pues gracias a la donación que su última hija, Tita Ugarte, hizo en 1986 a la Biblioteca Nacional del Perú es posible tener un valioso repositorio de más de 10,120 reproducciones que retratan la época de la República de la República Aristocrática (1895-1918) y el Oncenio de Leguía (1919-1930)12Mori, J. Archivos fotográficos de la Biblioteca Nacional del Perú. Fénix. N° 40-41, Lima, 1998-99, p. 148..

La custodia del Estado peruano de este importante archivo fotográfico13En la actualidad, el Archivo Ugarte se encuentra en una sala especialmente acondicionada en la sede de San Borja de la Biblioteca Nacional del Perú. Este archivo presenta el reto de determinar cuáles fotografías pertenecen a Moral y cuáles a Ugarte. Agradezco a Jason Mori por estos datos actualizados. me hace reflexionar sobre ese otro archivo Ugarte al que tuve acceso y que, por última vez, vi reunido cuando hice la curaduría de la exposición El taller fotográfico de Luis Ugarte en la sala del Colegio Real de la UNMSM14Esta muestra se llevó a cabo del 3 de noviembre al 22 de diciembre de 2006. En ella se mostraron originales de la época provenientes del archivo familiar de Luis Ugarte y copias reproducidas de las revistas ActualidadesVariedades y Mundial.. De esa organización me quedan gratos recuerdos, uno de los más significativos fue cuando el mismo Carlos Eduardo Zavaleta15Tras el fallecimiento del señor Zavaleta en el año 2011, no hemos sabido con exactitud lo que sucedió con el archivo familiar Ugarte. Sin embargo, si hemos visto algunas fotos del archivo en una exposición (2018) y como propietario, aparentemente, un nombre ajeno a la familia Ugarte. Mientras que los retratos de artistas que formaban parte de su proyecto editorial y unos bocetos han sido subidos a una página web sin mayor referencia a la procedencia, más allá de señalar: Luis Ugarte como fotógrafo, retratista y caricaturista. buscó fotografías conmigo mientras compartía recuerdos a partir de ellas, no solo eran fotos del Estudio Ugarte sino de su vida y la de su querida Tita. Es decir, de esas otras varias historias que pueden ser contadas a partir de una foto (foto 16).

Foto 16. La autora del artículo con la familia Ugarte (entre el señor Carlos Eduardo Zavaleta y Anita Viale) en el día de la inauguración de la exposición, 3 de noviembre de 2006.

[1] Los dos libros son Luis Ugarte y la Sociedad de Bellas Artes del Perú (2007) y Nuestros Artistas (2005). Este último, se trataba de un proyecto que Ugarte dejó inédito y en el cual reunió breves biografías de artistas peruanos. Lo interesante de su propuesta es que también contempló la fotografía como parte del libro, pues cada vida de artista tenía su retrato y una obra. Algunas de esas fotos tenían el crédito del estudio, como la tarjeta de visita del pintor Francisco Masías del estudio Courret Hermanos.

[2] Majluf, N y L. Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 82.

[3] Gaston Roger (Ezequiel Balarezo) (1918). Reportajes. Luis Ugarte. Sudamérica N° 4, s/p.

[4] Paz, G (2019). Ramón Muñiz y Cano y su producción pictórica en Lima: La muerte de Pizarro y El repase. Tesis para optar el Titulo Profesional de Licenciada en Arte. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. UNMSM.

[5] Gargurevich, J. Del grabado a la fotografía. Las ilustraciones en el periodismo peruano (2014), En línea: https://www.researchgate.net//publication/267253903, p, 141.

[6] Majluf y Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 108.

[7] Sobre su actividad fotográfica en Huancayo, se sabe que su estudio se localizó en la calle Real N°23, lugar donde realizó su más ambicioso trabajo Fiestas patrias en Huancayo (1910).

[8] Notas de arte. Una mención honrosa para Luis Ugarte (1922). La Prensa, 25 de enero, p. 3.

[9] Villacorta, J y A, Garay (2014). Tríptico de exposición Manuel Moral fotógrafo y editor: la esfera pública y la imagen de la nación en la Lima del 1900. Lima, Casa O Higgins.

[10] Un remarquable artiste peruvien M. Luis S, Ugarte (1936). L Express. Informations Resumées. París, N° 108, p. 1. Este artículo fue publicado a raíz del viaje que Ugarte realizó con Rosina a partir de una comisión del Estado para reunir información acerca de los métodos de enseñanza del dibujo y pintura.

[11] Tras el fallecimiento de Ugarte, el estudio se muda a Baquijano 773, después a la calle Coca, luego al Jr. Carabaya para cerrar, definitivamente, en la década del sesenta cuando se encontraba ubicado en la cdra. 2 de Quilca.

[12] Mori, J. Archivos fotográficos de la Biblioteca Nacional del Perú. Fénix. N° 40-41, Lima, 1998-99, p. 148.

[13] En la actualidad, el Archivo Ugarte se encuentra en una sala especialmente acondicionada en la sede de San Borja de la Biblioteca Nacional del Perú. Este archivo presenta el reto de determinar cuáles fotografías pertenecen a Moral y cuáles a Ugarte. Agradezco a Jason Mori por estos datos actualizados.

[14] Esta muestra se llevó a cabo del 3 de noviembre al 22 de diciembre de 2006. En ella se mostraron originales de la época provenientes del archivo familiar de Luis Ugarte y copias reproducidas de las revistas Actualidades, Variedades y Mundial.

[15] Tras el fallecimiento del señor Zavaleta en el año 2011, no hemos sabido con exactitud lo que sucedió con el archivo familiar Ugarte. Sin embargo, si hemos visto algunas fotos del archivo en una exposición (2018) y como propietario, aparentemente, un nombre ajeno a la familia Ugarte. Mientras que los retratos de artistas que formaban parte de su proyecto editorial y unos bocetos han sido subidos a una página web sin mayor referencia a la procedencia, más allá de señalar: Luis Ugarte como fotógrafo, retratista y caricaturista.

Cultura

LA SEMPITERNA LUCHA DE ÁNGELA RAMOS

II. BIENVENIDA AL MUNDO DEL ARCHIPIÉLAGO PENAL1Continuación de “La sempiterna lucha de Ángela Ramos. Primera parte: La hija del Puerto”, Revista Ojo Zurdo, 11 de abril de 2020, Disponible en https://revistaojozurdo.pe/2020/04/11/angelaramos1/ 

Ricardo Gavilán Cortez*

A Ricardo Melgar Bao (1946-2020) 

“Sobre el desierto espiritual y mental de la metrópoli, sobre el desierto del periodismo limeño, atestado de camellos jorobados de limitaciones, de chauvinismos convencionales y mercenarios hipócritas, el alma oasista de Ángela es como una palmera” 
 
Juan José Lora 

Vida de artista 

No le llevaría mucho tiempo a Ángela Ramos encontrar un propio campo de batalla donde pudiera valerse más en esta avanzada de voluntades peruanas socialistas encabezada por José Carlos Mariátegui. Ya no era la joven chalaca que se abría paso en una centenaria república. Había hecho de Lima, la capital, su ciudad2Haría gala de este conocimiento empírico de sus conciudadanos, con una serie de celebrados artículos escritos durante la segunda mitad de la década de 1930, ya alejada de la vida partidaria. Entre estos “El huachafo, el huachafoso y el huachafón”, “La huachafa, la huachafosa y la huachafita” y ““La huachafa chalaca” en Ángela Ramos, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 417-426; y “Un viaje a huachafolandia”, Una vida sin tregua, I, pp. 465-466. Muy amiga de la lingüista Martha Hildebrandt, juntas cumplieron un papel por contribuyeron en la admisión en julio de 1968 por la Real Academia Española de este conjunto de términos como peruanismos.. Estaba muy familiarizada con el río, el puente y la alameda, llegando inclusive ella misma a liquidar, de una certera estocada, a Doña Caro, famosa personaje de ficción de principios del siglo que se negaba a evolucionar, junto a su autor, con la ciudad3Doña Caro, vida y milagros fue una paradigmática serie costumbrista escrita por Fausto Gastañeta, presentada por primera vez en 1909 el diario El Comercio. Ángela Ramos señala que escribió este lapidario artículo en este mismo diario que le diera vida: “Era 1924, Lima había crecido, sus costumbres habían cambiado y no era posible que… Da. Caro y sus hijas no evolucionaran y se quedaran estancadas o ancladas por no saber su auténtico padre ubicarlas y ponerlas al día, y hasta el perro Trolley seguía viviendo por más de 25 años, contra todas las leyes biológicas y perrunas”. “Un viaje a huachafolandia”, Una vida sin tregua, I, p. 466.. Gracias al rotundo éxito de su comedia costumbrista Por un marido (1922), pudo ser conocida más allá de las tierras del Conde de Lemos, siendo presentada no solo en los principales teatros limeños por muchas noches seguidas, sino alcanzando prestigio regional e internacional4En una entrevista que Ángela Ramos otorgó por la culminación de la escritura de una nueva obra teatral, el entrevistador resalta a raíz de Por un marido: “Eres una autora con suerte cuya primera obra se ha dado más de sesenta veces en Lima, fuera de lo que se ha representado en el Callao, Barranco, Miraflores, Trujillo y resto de la república”. En esta misma entrevista realizada cuatro años después al estreno ésta, su obra más conocida, devela que el presidente Leguía, al acudir al estreno de Por un marido, reaccionó: “Con cuatro Ángelas Ramos, creo en el teatro nacional”. Además, en esta misma entrevista revela emocionada un cable a su nombre enviado por Luigi “Lucho” Pirandello, debido a la noticia de su nueva pieza teatral, “Conversando con Ángela Ramos su próxima obra teatral”, Una vida sin tregua, I, pp. 357-359. Muchos años después, agregó que en su comedia costumbrista por primera vez la clase media peruana subía a escena. Esta primera producción se presentó 25 noches seguidas en el Teatro Colón, pasando luego con triunfo al Teatro Municipal y exportándose elogiosamente hacia Chile. Ángela Ramos finalmente escribiría 3 comedias más. “Entrevista a Ángela Ramos”, en Beatriz Guardia, Sara, Mujeres Peruanas. El otro lado de la historia, Lima, Imprenta Humboldt, 1985, p. 80.. Mantenerse largo tiempo en cartelera la convirtió en una autora aplaudida, generándose una bienvenida fuente de orgullo e ingresos. Tampoco es nada menor que, si en algún momento jugó con la idea de escribir un guión para Hollywood, teniendo como uno de sus personajes principales a Charles Chaplin5Ángela Ramos, cargada con la experiencia de resumir parte de las tramas de las películas que se estrenaban en la capital como parte de su trabajo en publicidad, produce el artículo “Escribiendo una película” para la revista, donde se situará en el hipotético trabajo de la producción de un guión para un estudio grande de Hollywood. “Escribiendo una película”, Variedades, N° 1026, octubre de 1927. Un acertado análisis de este escrito en Cuya Nina, Juan, “Cine y humor en la narrativa peruana de vanguardia: resonancias de lo popular en el relato ‘Escribiendo una película’ (1927) de Ángela Ramos”, Entre Caníbales. Revista de Literatura, Año 2, N° 9, diciembre, 2018., fue pronto convocada por el realizador italiano Pedro Sambarino, importante pionero del cine latinoamericano, para ser la guionista de la película El carnaval del amor (1930), y así formar parte del corto boom del cine mudo vivido por aquellos años en nuestro país6Pedro Sambarino, realizador asimismo del primer largometraje boliviano Corazón Aymara (1925), se encontraba en Perú terminando la fotografía del icónico filme Luis Pardo (1927). A fines de ese mismo año emprendería la producción de su siguiente proyecto, encontrando en Ángela Ramos la persona indicada en la creación de una historia original y en la escritura del guión de lo que dos años después se convierte en la película El carnaval del amor. Lucioni, Mario & Irela Núñez, «Ángela Ramos de Rotalde.» In Jane Gaines, Radha Vatsal, and Monica Dall’Asta (eds.), Women Film Pioneers Project. New York, NY: Columbia University Libraries, 2013.  <https://doi.org/10.7916/d8-258t-q822>. Pudo fundar y dirigir su propia revista a la que llamó Bohemia (1921), semanario ilustrado de únicamente solo un primer número, pero en el que publicó y comentó la primera versión del poema II de Trilce (1922) de su amigo César Vallejo, versos que le confío tras su venal experiencia en la Cárcel Central de Trujillo7César Vallejo permanece encarcelado desde noviembre de 1920 a febrero de 1921, saliendo de la prisión por una libertad condicional otorgada tras un engorroso caso judicial. Vale resaltar que Trilce (1922) finalmente fue publicado, a voluntad del poeta, en la imprenta de la Penitenciaría de Lima, oficina operada por presos trabajadores, Aguirre, Carlos, “La cárcel y la ciudad letrada: Hacia una historia cultural de la prisión en el Perú del siglo veinte”, en Palma, Daniel (ed.), Delincuentes, policías y justicias en América Latina, siglos XIX-XX, Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile, 2015, p. 145. La primera versión de su poema II de Trilce publicado en Bohemia es rescatada en Kishimoto Yoshimura, Jorge, “La obra poética de César Vallejo y la crítica de su tiempo (1911-1923)”, Archivo Vallejo, Vol. 1, N° 1, enero-junio, 2018, p. 130.. Su carrera como periodista se encontraba más que estable: ganaba dinero trabajando para Mundial, una de las revistas limeñas más sofisticadas y costosas de su época; escribía para Amauta, que crecía en fama continental a la par de su director; y se hallaba en una próspera colaboración con el conglomerado mediático conducido por el entonces posicionado periodista Clemente Palma, representado por los fundamentales títulos, la revista ilustrada Variedades y la novedosa maquinaria que fue el diario La Crónica. Su amado esposo Felipe Rotalde, poeta eficaz, ascendió a jefe de redacción de este último tabloide, el gran diario popular -como en efecto se autodenominó- del siglo XX peruano. La suerte acompañaba pues a la vida moderna de Ángela Ramos de Rotalde. Era una madre joven y feliz, con derecho a estar engreída. Sin embargo, prefirió luchar. 

Detalle del Retrato de Ángela Ramos por José Sabogal.

Estaba familiarizada asimismo desde muy temprano con el rostro más crudo de la política peruana. Había presenciado a sus 17 años el golpe de Estado contra el presidente Guillermo Billinghurst, que se salió de control, en 1914. Luego, no pasó mucho tiempo del golpe al gobierno de José Pardo y Barreda en 1919, siendo arrojado del poder por su anterior protegido y ahora superior protagonista, Augusto B. Leguía. Sobre este último, incluso Ángela era consciente del secuestro que vivió como golpe de Estado, esta vez controlado, o intento de golpe de Estado para ser exactos, pero que fuera acaso el intento de golpe de Estado más atrevido dado en el Perú, en 1909, a meses de iniciar su primer mandato (1908-1912). Con Leguía de vuelta en la presidencia, ella presenciaba, junto al resto del país, la evolución de un gobierno que se tornaba cada vez más dilatado y represivo. Para su muestra, aquel secuestro dentro del Palacio de Gobierno -espectacular para la clase política de la República Aristocrática, decisivo para la vida de Leguía-, pasó a celebrarse oficialmente toda la década del veinte como el ‘Día del Carácter’. Y con esto, su gobierno de once años pasaba a convertirse en el más largo jamás conocido en nuestra historia republicana (1919-1930).  

Con el propósito de consolidarse en el poder, la administración leguiista estableció importantes hitos dentro del universo de la cuestión criminal -espacios donde se moverá nuestra protagonista-, que no solo darán forma al gobierno del orden público de la Patria Nueva, puesto que algunos delinearán decisivamente las siguientes décadas. Confió a una misión de la Guardia Civil española para reformar por fin a la policía peruana, institución que, reorganizada e inaugurado el primer centro de formación policial en 1922, cada año irá creciendo, con sus nuevas promociones de agentes, en presencia desde la capital hacia las demás provincias8Esta reforma policial significó un game changer, tanto para la historia de la misma policía como para la lucha política de gran parte del siglo XX. Esto por la implementación del modelo profesional imprimido por su refundación con Leguía y por las consiguientes misiones internacionales de policía contratadas -la variable más visible entre otras-, que posicionó a la policía como primer operador del Estado peruano. Ricardo Gavilán Cortez, “Los Detectives Salvajes. El Cuerpo de Investigación y Vigilancia y la profesionalización de la policía peruana (1922-1956)”. Tesis de Licenciatura inédita. Universidad Nacional Mayor de San Marcos.. Encargó al doctor en jurisprudencia, Víctor M. Maúrtua, el proyecto del Código Penal de 1924, apodado por la historia del derecho como el Código Blanco porque establecía “escalas benignas para la represión”9Jorge Basadre, Historia de la República del Perú. Tomo XII, Lima, Editorial Universitaria, 1969, p. 288.; sin que esto distraiga que ese mismo año se decretaba la Ley N° 4891, la nefasta Ley de Vagancia desencadenadora de un encarcelamiento masivo tras el abuso por las autoridades de la salvaje selectividad que planteaba esta ley de represión. Se empujó ambiguamente una reforma carcelaria, instalando la Inspección General de Prisiones (luego Dirección General de Prisiones), órgano rector del sistema penitenciario que se acompañó de una revista institucional, el Boletín de Criminología. Estos esfuerzos correspondían a un episodio enriquecido del pensamiento criminológico peruano, la existencia de un debate académico amplio establecido por especialistas y criminólogos durante las primeras décadas de los 1900’s, aunque, en resumen, las soluciones estatales leguiistas terminaron apostando sencillamente por la apertura de nuevas prisiones10Carlos Aguirre, Donde se amansan los guapos. Las cárceles de Lima 1850-1935, Lima, Universidad del Pacífico, 2019, p. 154., como el uso abierto de la isla El Frontón como una colonia penal o de la isla San Lorenzo como parada obligatoria para los que sufran destierro. No obstante dicho todo esto, la dictadura leguiista enfrentó la emergencia de la creación heroica puesta en escena, es decir, la participación política de nuevas generaciones que se concentraron en la fundación de los primeros partidos de masa del siglo XX peruano: la Alianza Popular Revolucionaria Americana o APRA, y el Partido Comunista Peruano (revestido inicialmente como Partido Socialista Peruano11Fundado con el nombre de ‘Partido Socialista Peruano’ en octubre de 1928, se oficializará con el nombre de ‘Partido Comunista Peruano’ luego del reemplazo de Mariátegui como Secretario General por Eudocio Revines en 1930. En palabras de Ángela Ramos: “[…] quizá para no atraer la persecución policíaca le dieron el nombre de Partido Socialista, pero todos sabíamos que se trataba del Partido Comunista”, “Entrevista a Ángela Ramos”, Sara Beatriz Guardia, Mujeres Peruanas. El otro lado de la historia, p. 78.). 

“La suerte acompañaba pues a la vida moderna de Ángela Ramos de Rotalde. Era una madre joven y feliz, con derecho a estar engreída. Sin embargo, prefirió luchar”

En este escenario, Ángela, cronista ágil con buen sentido del humor -de espíritu callejero, como se afirmó-, se presentaba como una escritora de vanguardia de raigambre popular. Se encontraba construyendo una influyente carrera autoral, sin dejar de divertirse al hacerlo, pero fue mayor la imperiosa misión de disponer su pluma al servicio de los oprimidos. Se sentía realmente conmovida por el contacto con esa fuerza vital que José Carlos Mariátegui, autodidacta como ella, comenzó a transmitir desde su vuelta de Europa a la militancia peruana de izquierda. En su caso, aquel seminario permanente -compuesto por conferencias, clases, reuniones y charlas- que fue la vida pública de Mariátegui durante sus últimos años de existencia, no solo la nutrió de un diagnóstico argumentado de la realidad peruana, sino que se trataba del amigo y mentor alentándola en el compromiso por transformar lo que les rodeaba; el constante recordatorio de la acción revolucionaria. Él así lo ejemplificó cuando, al sufrir la injusta clausura de Amauta en junio de 1927, debido a una siniestra acusación sobre un presunto «complot comunista» y el consiguiente encierro junto a la incautación de los documentos personales de los supuestos implicados -por obra de la Brigada de Investigación y Vigilancia, buró de investigaciones de la nueva policía-, demostraba ser consecuente por no detenerse, ni mucho menos desanimarse ante este panorama tan adverso: Ángela fue testigo directa del marxismo romántico encarnado por Mariátegui. Cargada de emoción revolucionaria, fueron estos caminos de vida los que la llevaron un domingo 6 de noviembre de 1927 a detenerse frente a las puertas de la vieja Cárcel de Guadalupe. 

La ciudad de los tísicos 

Ángela se encontraba paseando con su menor hermano Luis cuando ambos decidieron ver de cerca a la infame Cárcel de Guadalupe. Si el temor pudo haber rondado en algún momento, este era justificado, Guadalupe era una prisión muy criticada desde su creación por el libertador José de San Martín en 1821; la vergüenza de los reformadores penitenciarios, la llama el historiador Carlos Aguirre12Carlos Aguirre, Donde se amansan los guapos, p. 147.. Se trataba de una histórica prisión fuertemente asociada a cierta fama siniestra por la sociedad limeña, debido al paupérrimo estado del establecimiento como por su gran cantidad de delincuentes cautivos. Este hacinamiento aplastaba aún más la poca seguridad con la que contaba el precinto, crisis aprovechada por los más avezados en las seguidas fugas logradas. Por otra parte, Guadalupe se ubicaba donde hoy reside la Corte Suprema de Justicia del Perú, el Palacio de Justicia de Lima (inaugurado en 1939), en años cuando su vecina, la actual décima cuadra del jirón Azángaro -aquella cuadra cargada de servicios de falsificación de documentos que opera a espaldas del Palacio de Justicia- era conocida como la Calle de Guadalupe. Como se puede apreciar, la Cárcel de Guadalupe, una prisión sin disciplina -o con disciplina propia-, habitaba ya dentro del corazón de la ciudad.  

Para ventura de los hermanos Ramos Relayze, domingo era no solo día de visita a los presos -con los días jueves-, sino el día más acaparado por los visitantes. Antes de ingresar, quienes aquí entraban caminaron entre los saludos y quejas de la muchedumbre compuesta por los amigos y parientes de los que sufren condena; turba enfrascada con los vendedores ambulantes (bizcocheros, turroneros y heladores) que acompañaban al dolor familiar. Todos hombres y mujeres del pueblo se acercaban a ese “canchón siniestro que pomposamente se llama cárcel”13«Visitando la Cárcel de Guadalupe. Un antro de vergüenza y de dolor». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927; Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 118-121.. Su primera impresión coincidía con el derrotismo de los expertos penalistas peruanos cuando nuestra periodista se refiere a Guadalupe ubicándose todavía afuera: “Un antro infernal en el que aúllan como perros rabiosos muchos seres que la sociedad aparta… pero que abandona a su propia suerte, hasta que terminan por perder la noción de que son hombres”. Ni bien cruzan el umbral, Angelucha se pone en marcha.   

Adentro, en su andar por las rejas que separan a los visitantes, se hizo de cigarrillos, los cuales deberá compartir para la atención del prisionero con quien quiera conversar. Como efectivamente lo hace, cuando se encuentra con el occiso de un caso muy sonado de tan solo hace unos meses de ese domingo, un crimen sensacional ocasionado por un muchacho de 19 años que había asesinado y enterrado a un hombre japonés. Su primer entrevistado era nada menos un protagonista reciente de las crónicas rojas, el joven Arturo Ángeles, homicida confeso tras casi dos meses de búsqueda del Consulado Japonés y el cuerpo de investigaciones peruano para dar con el cadáver enterrado de Juan Tabuchi, la víctima, descifrando el coyuntural misterio policial14«Importante proceso criminal». La Crónica, Lima, 11 de enero de 1928. Es importante apuntar que la crónica policial peruana tuvo un largo papel cómplice en dar forma a una opinión pública contraria a la población asiática, estigmatizando cualquier presencia de ésta, mucho más cuando se trataba de casos criminales. Para el caso chino ver Daysi Saravia, “Feminidad china y control social: la crónica policial y la construcción discursiva de los inmigrantes chinos”, Letras, 88(127), 2017.. “Si no le hubiera muerto yo, él me habría matado”. Una cuestión de vida o muerte, le explica, de él o el japonés: “Ya mi abogado se está ocupando de mi suerte”, de todos modos, le termina comentando sonriente. Angelucha toma nota de su caso15Ángela Ramos no escapa al espíritu del cuerpo periodístico de su tiempo, escribiendo severos artículos contra la presencia asiática en el Perú, específicamente contra los japoneses, “sonrientes pulpos amarillos” para ella. Así se comprende su referencia al presente caso de Arturo Ángeles, mención no asumida como su lucha personal por los presos, sino que formaba parte de una cobertura mediática a una serie de crímenes relacionados con victimarios japoneses. Estos atentados sucedieron durante el último trimestre de 1927, provocando en la prensa limeña la representación del caso de Arturo Ángeles como una devuelta a este escenario adverso construido. Ver “Su majestad el nipón”, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 528-529 y “Los japoneses amos del Perú”, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 530-531., pero ese primer día estaba sumergida en la desesperación y en la angustia del mundo de la prisión, más complejo de lo imaginado, que se abría ante ella. Su visita no era en calidad de reportera policial, perfil que años después la llevará a cubrir el mayor sonado crimen del Hotel Comercio (1930) o que la moverá en búsqueda de la primicia, como en su encuentro con el poeta José Santos Chocano, intentando sacarle una confesión tras matar a Edwin Elmore (1925)16“¿Por qué se conduele usted tanto, amiga mía, cuando yo no he hecho sino aplastar una cucaracha?”, le habría respondido José Santos Chocano. Testimonio sacado del libro de memorias Huellas Humanas (1954) de Ernesto More en “Cochano, el poeta criminal”, Actualidad en Letras, Disponible en: http://actualidadenletras.blogspot.com/2018/09/chocano-el-poeta-criminal.html. De igual forma, alguien que contara con un abogado no era precisamente el preso común que abundaba en Guadalupe. De inmediato, sucedió lo que debía de suceder: conoció a Pedro Mateo ‘Palito’, la historia de un pobre indio.  

“Patio general de los presos comunes de la Cárcel de Guadalupe”. Revista Ilustración Peruana, 2 de setiembre de 1909, p. 403. Fotografía rescatada por el sitio web http://www.limalaunica.pe

Pedro Mateo se hallaba a solo metros de ella, envuelto con su poncho, como “una sombra que apenas se moviera”. Era claro que el hombre de cara cobriza estaba enfermo, muy enfermo. Preguntando a otro preso por si se le proporcionaba atención médica, éste le responde: 

“Aquí nadie se preocupa de nadie. Podemos morir sin que siquiera se den cuenta. El pobre ‘Palito’, por ejemplo, que es un indio muy bueno, se está muriendo a vista de todo el mundo y no hay ni quién lo voltee a mirar. Tose día y noche y apenas si prueba bocado”17«Visitando la Cárcel de Guadalupe». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 119-120.

Movida por el tormentoso relato que acababa de escuchar, Angelucha pide a los demás reclusos que la rodean en la reja que lo llamen. Al levantarse éste, le dio la impresión de un muerto caminando. Acusado de apropiarse de un par de burros por los que había pagado sin saber que eran robados en Cajatambo, su tierra, estuvo preso cinco meses allí antes que lo transportasen a Guadalupe, donde había pasado otros dos años y dos meses. “No, patroncita. Soy muy pobre ¿cómo voy a tener abogado?”, le replica a su cuestionario. Es más, era la primera vez que hablaba con alguien de la calle desde que aterrizó a la prisión limeña. Pedro Mateo no tenía a su familia, estaba lejos de su hogar y sufría de una tuberculosis severa, rompiendo en lágrimas frente a ella y su hermano. “Me duele mucho mi pulmón”, tal era la última imagen que se llevaba de su primera visita, queriendo creer que el caso de Pedro Mateo era lo más tétrico de esa tétrica cárcel. Afuera de las puertas de Guadalupe, ambos hermanos se retuercen las manos debido a lo visto, debido a la impotencia por socorrer “tanta miseria, tanto espanto y dolor”: “¿Es posible que por el robo de unas bestias -caso de ser robo- se mate así a un pobre indio?”, se increpaba. Y qué se podía pensar, entonces, que estuviese pasando, “por menos, por muchos menos”, con los miles de indios que trabajaban en las haciendas, pudriéndose en cárceles de provincia.  

Aparecía fatal, pasmada a su salida. El contacto con la realidad carcelaria se imponía a lo supuesto, lo exagerado concordaba con lo advertido. Le marcó tanto lo contemplado que cuando volvió a ver la ciudad, todo le parecía mentira: el sol sobre el asfalto, las mujeres elegantes, los automóviles, la risa de los niños con alguna película muda, la alegría de los mozos callejeros al partir del trabajo para ver algún partido de fútbol; todo era mentira en cuanto la miseria de los presos era la cruda verdad.   

“Qué importa que haya avenidas, paseos, hoteles, estatuas, monumentos, casas para delegaciones, que son verdaderos palacios; qué importa todo esto, cuando en el corazón de la ciudad se retuercen trescientos o más desgraciados para los que todavía no se ha inventado la palabra ‘PIEDAD’ en esta piadosa Lima”18«Visitando la Cárcel de Guadalupe». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 121. 

En efecto, solo con el primer contacto se le revelaba un fuerte contraste local: en una ciudad que se representaba religiosa, no se había compartido la palabra piedad para ellos. Al publicarse su crónica, dos días después a su visita, su lucha adquirió nombre, rostro y sentido. 

Del pobre indio al primer preso 

Tras la publicación de su reportaje sobre la Cárcel de Guadalupe, el impacto del texto dio inicio a una campaña periodística19Como bien lo refiere Carmen McEvoy: “Los grandes periódicos de comienzos de siglo [XX], como El ComercioLa Prensa La Crónica, siguieron la tradición de las campañas [desarrolladas en la prensa del siglo XIX], es decir, la difusión de noticias de relevancia social e interés público durante todo el tiempo que fuera necesario, hasta agotar el tema, cubrir todas las aristas de la historia y dar tribuna a los principales involucrados o fuentes”. Citado en Mendoza Michilot, María, “100 años de periodismo en el Perú: 1900-1948”, Lima, Universidad de Lima, 2017, p. 119., provocando que sus colegas de otros periódicos participaran también en la defensa de los presos, algunos exponiendo casos similares sobre prisiones injustas y otros denunciando casos estancados de prisioneros sin juicios por venir. Una ola mediática emergió por parte de los demás diarios, de acuerdo al propósito fiscalizador de la prensa, como al interés público que levantó el grito escrito firmado por Ángela Ramos. Asimismo, La Crónica, el diario del que se servirá como tribuna mayor para sus denuncias, la secundaba con editoriales de la redacción y la difusión de noticias que iban surgiendo con la agenda propuesta. Casi dos semanas después, Ángela escribía: “Me alegra mucho de ser la iniciadora de la campaña20«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso. ¡Todo por el robo de dos bestias!». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 232-235., no descifrando que el peso de aquella palabra iba a ir creciendo, bajo sus hombros, a partir de aquel momento. La respuesta anhelable con dicha campaña periodística era que las denuncias escritas sensibilizaran a la opinión pública sobre el tema, impulsando a que las personas a cargo pudieran, de hecho, encargarse del problema: la revisión específica de historias de presos cuyos juicios urgían definirse. Y esto sucedió así, al menos con cuatro casos. Ángela nos informa que, gracias al esfuerzo gremial, se pudieron adelantar en calendario: dos casos de unos hermanos encarcelados, un tercer preso apellidado Pacheco y aún el del joven homicida Arturo Ángeles (expuesto por ella misma); los tres primeros ya habían dado buenos resultados, el cuarto ya tenía fecha para que su causa fuera revisada por el Tribunal Correccional21«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 233.. Pero el caso que más le importaba no había tenido un avance significativo, siendo el más urgente por atender. Ella sabía que con Pedro Mateo estaba transmitiendo el último pedido de un condenado a muerte.   

Había vuelto una segunda vez a visitarlo -de vuelta domingo-, convenciéndose de su estado de salud alarmante. Esta vez preparada, aterrizaba con frutas y dulces para adivinar que el sobrenombre ‘Palito’ se debía por su extrema flaqueza, por sus extremidades huesudas. “Me ha dado la macabra impresión de un esqueleto que caminara entre los demás hombres”, sentenciaba al verlo recibir de sus manos los presentes. Acá, el trato inhumanitario era claro para ella, exclamando que incluso los animales tenían más derechos que este hombre. Ángela no veía justicia alguna en dejarlo morir; se castigaba con una carcelería superior a un delito que de paso se aseguraba no se había cometido. “No es un asesino, ni un malhechor, ni un bandido”, reflexiona en cuanto a la proporcionalidad del castigo, “debe salir de la cárcel cuanto antes”, concluía. Va más allá, formulando dos razones imbatibles para que Pedro Mateo salga libre lo más pronto: por el inminente contagio que representa con los demás hombres y, principalmente, “porque su falta -si la ha cometido- está castigada con creces con el tiempo que la purga en Guadalupe”. Aprovechó esta visita para construir un mejor perfil de éste, anotando que tenía a su madre y hermanas en Cajatambo, y que solo quería volver al lado de ellas. Sabiendo esto, “aunque no sane”, escribe no abandonando toda esperanza, “quizá su vida se alargue al verse rodeado de su familia y al contemplar, otra vez, el cielo y la tierra que le vieron nacer”22Ibíd.

Sin embargo, en los días transcurridos a su primera visita, Ángela no se conformó con su papel como periodista con la crónica publicada, transmitiendo la acuciante situación de los presos de la Cárcel de Guadalupe y provocando como reacción en los hombres de prensa la atención debida -y episódica-, con el tema en cuestión. En otras palabras, no se conformó con su acción como transmisora de últimos pedidos de vida de presos. Además de su oficio, adoptó un papel más activo, cerciorándose personalmente del seguimiento que le daban las autoridades a su caso. Había entrado en contacto, respectivamente, con el alcaide y con el médico a cargo de la Cárcel de Guadalupe, para presionar en un ideal traslado de Pedro Mateo al Hospital Dos de Mayo. Su lucha se dinamizaba, sobrepasando a los reportajes publicados. Alcaide y médico oficiaron ante los despachos respectivos para alcanzar el cometido encabezado por ella. Logró inclusive que el primero le llegue a enseñar copias de las hojas que llenaban el expediente que generaba trasladarlo. Solo después de esta segunda crónica es que los administradores de justicia desenterraron el caso de Pedro Mateo. El 1 de diciembre se le declaraba libre por disposición de los tribunales23«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 121-123.. A su salida de Guadalupe, Pedro Mateo cargaba en sus manos medicinas donadas y tres libras peruanas para los gastos del viaje que le hacía entrega Ángela. El dinero lo había conseguido mediante un gesto del mismo Fiscal de la Corte Superior de Lima, enterado del polémico proceso. 

“No soy abogado, ni conozco de códigos ni de leyes, a Dios gracias” escribía en su determinante segundo artículo, no obstante, había logrado rescatar a un hombre de la cárcel. Es más, había salvado la vida de un hombre condenado a muerte; pues Pedro Mateo debía de morir, se dirigía a una muerte segura por la tuberculosis, pero otro código, “el código de la humanidad y de la conciencia” le gritaron que hiciera algo24«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 233.. El diario La Crónica, su casa de trabajo, narraba de este modo lo acontecido, celebrando la hazaña de su periodista quien, a mérito de sus publicaciones y acción, obligó a la justicia peruana en apurarse: “sin títulos de abogado, sin el mayor conocimiento de los truculentos vericuetos de los códigos… salió de la Cárcel [Pedro Mateo], llevado de la mano de quien constituyera defensora de él, repetimos, sin tener títulos de abogado”25«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 122-123.. Pedro Mateo fue el primer preso, la primera gran victoria de su lucha, que ahora aparecía clara frente a ella, por abolir la realidad descarnada de los presos peruanos.  

Por otro lado, en su segunda visita a Guadalupe no perdió tiempo, tomando informe sobre otros cuatro casos de largas condenas sin la revisión de sus procesos, junto al curioso caso de un alemán encarcelado que había perdido todo por una noche de alcohol, quedando atrapado en la tumba de los penitenciados26«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p 234-235.. Con el éxito más notable de la campaña periodística (la liberación de Pedro Mateo), los presos encontraron en ella a “alguien a quién contarle sus cuitas, sus infinitos sufrimientos”, finalmente, “del abuso que con ellos se cometía”27«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 122-123.. Comenzaron a llegar lluvias de cartas escritas desde distintas cárceles a la redacción de La Crónica, reclamando por la atención, por la acción de Ángela28«La mariposa dorada en libertad. Todos los presos de la Cárcel de Guadalupe suspiran por ella ¡Un diluvio de cartas!» Una vida sin tregua, Tomo I, p. 124.. La lucha había empezado. En los próximos días, le esperaba conocer, esta vez de manera exclusiva, a la Colonia Penal ‘El Frontón’. Por último, se acercaba la navidad, y con ello, la Pascua. 

“Las prisiones injustas”, La Crónica, 2 de febrero de 1928. Fotografía de la liberación de seis hombres inocentes acusados de bandolerismo desde Chota (Cajamarca), delito no probado por el que purgaron un año de encierro en la Colonia Penal ‘El Frontón’.

* Coordinador General de Rocoto Republicano. Investigador Asociado de INCRIDES. Maestrista en Criminología por la Universidad Nacional del Litoral.

Cultura

PASADO Y PRESENTE Y PENSAMIENTO CRÍTICO

Gramsci entre dos proyectos editoriales en la crisis de la izquierda latinoamericana de los 60

Luis Alvarenga
Departamento de Filosofía
UCA, El Salvador

¿Qué le dijo el movimiento comunista internacional a Gramsci?
No tengo edad, no tengo edaaaad para amarte….”.
Roque Dalton

Las revistas Pasado y Presente y Pensamiento Crítico, surgidas ambas en los años sesenta, la primera en Argentina y la segunda en Cuba, tienen como elemento común el hecho de haberse constituido en proyectos editoriales (y apuestas políticas) que intentaron dar una respuesta, desde lecturas originales del marxismo, a la crisis del marxismo de matriz estalinista y sus insuficiencias, comprobadas décadas atrás por Mariátegui, para comprender y ayudar a transformar las realidades latinoamericanas. Se trata de dos publicaciones surgidas en la misma década, con apenas algunos años de diferencia, en ese momento histórico abierto con el triunfo de la revolución cubana, caracterizado por una fecunda crisis en la izquierda latinoamericana, en el que se impugnó el paradigma estalinista defendido por los partidos comunistas tradicionales, prosoviéticos, y surgieron diferentes propuestas de izquierda. No solamente la izquierda revolucionaria armada, sino expresiones y articulaciones políticas y teóricas de nuevos sujetos revolucionarios: la lucha feminista, la teología de la liberación, la teoría de la dependencia, por citar algunas. Se trata del período que Michael Löwy denomina “el nuevo período revolucionario, después de la Revolución Cubana, que ve la ascención (o consolidación) de corrientes radicales, cuyos puntos de referencia comunes son la naturaleza socialista de la revolución y la legitimidad, en ciertas situaciones,  de la lucha armada y cuya inspiración y símbolo en su máximo nivel, fue Ernesto Che Guevara”.1Michael Löwy, El marxismo en América Latina, p. 10. Este período surge del desgaste del larguísimo período de hegemonía estalinista (“de mediados de la década de 1920 hasta 1959”,2Ibídem, p. 9. según la periodización de este mismo autor).

Otro elemento común entre Pasado y Presente y Pensamiento Crítico lo constituye Gramsci, tanto así que en los textos reunidos en el libro La cola del diablo. Itinerario de Gramsci en América Latina, de 1988, José Aricó, uno de los principales impulsores del colectivo editorial de Pasado y Presente, hace un recuento de la historia de esta revista impulsada por un grupo de jóvenes disidentes del PCA, en el que la figura de Gramsci es fundamental, incluso para comprender por qué estos jóvenes intelectuales fueron expulsados del comunismo argentino tras la primera edición de la revista. En lo que hace a Pensamiento Crítico, si bien el nombre de Gramsci es fundamental en el recuento que hace, por ejemplo, Fernando Martínez Heredia, el teórico comunista italiano fue parte de una compleja empresa político-editorial en la que Gramsci fue una de las muchas fuentes, entre marxistas latinoamericanos, africanos y europeos heterodoxos, que fueron difundidos por el grupo de jóvenes profesores de filosofía de la Universidad de La Habana que animó esa revista.

En este artículo, queremos comparar los itinerarios (para retomar la palabra usada por Aricó) de ambas revistas, en diferentes aspectos. El primero, son los usos de Gramsci en ambas publicaciones y a qué realidades y posicionamientos políticos constituyen dichos usos. El segundo, es la relación entre las revistas cubana y argentina y la lucha de la izquierda en sus países. El tercero recoge un tema típicamente gramsciano y que sigue siendo espinoso: La relación de los intelectuales con los movimientos políticos. A este respecto, permítasenos adelantar algo: ambas publicaciones dejaron de circular tras problemas políticos. No obstante, las posturas políticas de los responsables de ambos colectivos editoriales con respecto a los proyectos de transformación político en sus respectivos países, difirieron sustancialmente, y con ello también, la manera de entender cuál es el papel del pensamiento crítico.

1. Los usos de Gramsci

La crisis del pensamiento estalinista en América Latina llegó a su punto más alto en los años sesenta, como consecuencia del triunfo de la revolución cubana.  Esto se tradujo en las crisis internas dentro de la izquierda tradicional  y en las diversas búsquedas de referentes ideológicos alternativos al paradigma estalinista, ya fuera para apuntalar el rechazo al mal llamado «marxismo-leninismo», y/o para fortalecer la opción armada. Un punto en el que ambas publicaciones convergen fue Gramsci. El fundador del Partido Comunista Italiano, introducido en América Latina en los años 60, plantea una serie de tesis novedosas en las que las búsquedas teóricas y políticas de los sectores de izquierda críticos del marxismo soviético encuentran un lugar espléndido.  Ambas publicaciones usan a Gramsci para fundamentar sus posiciones, bastante opuestas en sus consecuencias políticas prácticas.  No hay nada peyorativo en estos usos de Gramsci, para recoger el título homónimo del libro de Juan Carlos Portantiero. Usar a un autor o autora es apropiarse crítica y creativamente de sus tesis, aún yendo contra su interpretación canónica. Lo contrario es la pretensión hermenéutica de todo dogmatismo: lograr y proteger la recta interpretación de una fuente de pensamiento o de doctrina, cuya aplicabilidad en todos los contextos es indubitable.

1.1. Un Gramsci antileninista

Las publicaciones de las que nos ocuparemos forman parte de ese vasto contexto. La primera de ellas, Pasado y Presente, fue fundada en 1963 en la ciudad argentina de Córdoba por un grupo de jóvenes militantes del PCA. El grupo, del que formaron parte José Aricó y Juan Carlos Portantiero, se definió como gramsciano. Se trata de un grupo bastante peculiar. Como bien lo señala Aricó, el grupo editorial -cuya labor tendría más adelante una repercusión importante fuera de Argentina- surgió en la ciudad de Córdoba. Es decir: no surgió en Buenos Aires, centro, como han sido todas las capitales latinoamericanas que han padecido la tradición colonialista de un centralismo excesivo, de la actividad política e intelectual, sino en una “provincia”. Provincia que, como lo recuerda el autor, albergó fábricas automotrices y, como resultado de ello, dinámicas sociológicas, culturales y políticas novedosas, como resultado de este nivel de desarrollo industrial.3“Una revista que se edita en Córdoba no puede desconocer la profunda transformación que se está operando en la ciudad y que tiende a convertirla rápidamente en un moderno centro industrial de considerable peso económico. El proceso de crecimiento de la industria al disgregar la arcaica estructura «tradicional» sobre la que se asentaba la función burocrática-administrativa cumplida por la ciudad ha contribuido a transformar también el clásico distanciamiento ciudad-campo que caracteriza la historia de nuestra región. Sería interesante rastrear en el pasado cómo se configuró este distanciamiento. Retomar el discurso que con profunda sagacidad crítica iniciara Sarmiento en el Facundo. Sin embargo, podemos quizás afirmar que las transformaciones provocadas han abierto las posibilidades para que esta ciudad, tradicionalmente vuelta de espaldas al campo, pueda cambiar de función y estructurar una unidad profunda con las fuerzas rurales innovadoras, vale decir, que la Córdoba monacal y conservadora comience a perfilarse como uno de los centros políticos y económicos de la lucha por la reconstrucción nacional”. José Aricó, “Pasado y Presente” (Editorial del primer número). Juega también un rol importante la influencia de producciones políticas y culturales italianas de la época. Junto a Gramsci, “importado” de la península por un viejo dirigente del PCA, Héctor Agosti, se veía mucho el Cinema Nuovo y se leían a los grandes escritores de la posguerra. No es extraño, tratándose la Argentina de un país con una fuerte emigración italiana, reforzada por los exiliados intelectuales del fascismo, siendo Rodolfo Mondolfo uno de los nombres más reconocidos.

El mismo título de la publicación, Pasado y Presente, alude a las notas de los cuadernos carcelarios de Gramsci con este título. La publicación nació como un esfuerzo propio  del equipo editorial y no como un órgano oficial del Partido. En su recuento sobre la revista, Aricó recuerda que el grupo fue expulsado de las filas del PCA tras salir a la luz el primer número de esta revista cuya primera época llegó hasta 1965. No es difícil adivinar el porqué.  El editorial del primer número, escrito por Aricó, parte de un texto de Gramsci en el que se plantea la relación dialéctica entre pasado y presente. A partir de esta idea, el editorialista hace varios señalamientos críticos a la izquierda tradicional argentina, señalamientos que incluían a la linea política del PCA. Hacer esos señalamientos en público y no en el nivel partidario interno ya era de por sí un rechazo explícito al partido y a cualquier posible debate interno.

Gramsci aparece aquí como la expresión de la necesaria renovación del marxismo y de la superación de la obsolescencia teórica y práctica, pero también como un rechazo indiferenciado al marxismo leninismo. Interesante, porque el Gramsci que Aricó, Portantiero y otros intelectuales argentinos tradujeron, editaron y difundieron (y desde el cual polemizaron) llegó a la Argentina gracias a un antiguo dirigente del PCA, Héctor Agosti, quien formó un colectivo de traductores y editores (entre los que estaban los responsables de Pasado y Presente), lo cual posibilitó la publicación de los Cuadernos en la Editorial Lautaro. Es decir, la introducción de Gramsci fue algo avalado por la dirigencia comunista argentina. En virtud de la publicación de los Cuadernos, Gramsci comenzó a circular en América Latina, incluyendo Cuba. Como lo señala Néstor Kohan en su balance crítico de la labor del grupo de Aricó, Agosti no sólo fue el impulsor de la publicación de Gramsci, sino que además había dirigido publicaciones culturales de izquierda y emprendido, según Kohan y Aricó, un estudio del novelista Esteban Echeverría y de los procesos culturales y políticos de la construcción de la nación sudamericana con categorías gramsciana. Según Kohan,

Interlocutor de Henri Lefebvre, con quien se carteaba, Agosti fue el “padrino” intelectual del joven Portantiero. Aricó, que vivía en Córdoba, se vinculó con él poco después. Ambos fueron alentados por Agosti, director de Cuadernos de Cultura, donde los dos jóvenes comenzaron a escribir. En esa mítica revista comunista, en 1957, Aricó arremetió duramente contra Rodolfo Mondolfo. En 1960 Portantiero hizo lo mismo escribiendo contra la nueva izquierda.4Néstor Kohan, “Pasado y Presente y los ‘gramscianos’ argentinos”. Disponible en: https://marxismocritico.com/2014/11/10/jose-arico-pasado-y-presente-y-los-gramscianos-argentinos/

Ahora bien, nadie podría sospechar el alcance de Gramsci en el contexto de los debates de la izquierda latinoamericana.  En particular, Gramsci contrastaba con la línea política del PCA. Para más señas, su secretario general desde 1941 había sido Victorio Codovilla. De origen italiano, este cuadro incorporado al PCA protagonizó una recia polémica contra las tesis heréticas de Mariátegui en el seno de la conferencia de Partidos Comunistas sostenida en Buenos Aires en 1929. El novedoso análisis de los Siete ensayos se contrastaba con las tesis estalinista de la revolución por etapas, la tesis igualmente estalinista de las nacionalidades y la conceptualización de las formaciones económico sociales latinoamericanas como «feudales». Otro dato: las posiciones de Codovilla, Ghioldi y el PCA son criticadas duramente por Roque Dalton en su libro ¿Revolución en la revolución? y la critica de derecha (Casa de las Américas, 1970), como ejemplo, justamente, de los argumentos «de derecha» de los partidos comunistas más tradicionales contra las tesis de Régis Debray a favor de la lucha armada.

El Gramsci de Pasado y Presente se diferencia radicalmente de las posturas conservadoras del PCA, pero el camino al que esta diferenciación conduce no es el de la radicalización de izquierda (como en el caso de Dalton o el de la línea política dentro de la revolución cubana representada en el plano teórico por Pensamiento Crítico.  Al contrario, se perfila como una crítica hacia el leninismo, confundiéndolo con el dogmatizado «marxismo leninismo» soviético. Si hubo alguna referencia a Lenin, es con un Lenin debidamente podado para que no tuviera mayor parecido de familia con el contexto soviético: “Lenin era, para nosotros, la demostración práctica de la vitalidad de un método y no una suma de principios abstractos e inmutables; su filosofía no debía buscarse allí donde se creía poder encontrarla sino en su acción práctica y en las reflexiones vinculadas a esta. No en Materialismo y empiriocriticismo, sino en las Tesis de Abril, para dar un ejemplo”.5José Aricó, La cola del diablo. Itinerario de Gramsci en América Latina, p. 64. Un Lenin que, a la postre, termina diluyéndose en el rechazo al dogmatismo del PCA, pero también un rechazo a las posturas más de izquierda y un paulatino alejamiento del ejercicio intelectual con respecto a la lucha política.

Pasado y Presente circula, ya al margen del PCA y con ciertas afinidades a sectores nuevos de la izquierda argentina como Montoneros (aunque sin una conexión orgánica con este movimiento armado) hasta 1965. Tendrá un breve resurgimiento algunos años más tarde. A raíz de la dictadura, sus integrantes se van al exilio. Particularmente, Aricó, quien se va a México, hace un trabajo editorial importante con Siglo XXI, impulsando colecciones como la Biblioteca del Pensamiento Socialista y los Cuadernos de Pasado y Presente. Ni Aricó ni Portantiero tuvieron mayores vinculaciones con movimientos políticos de izquierda. El final lógico de un debate, o de una falta de debate, de parte de la izquierda tradicional.

1.2. Gramsci y la herejía cubana

En el emblemático año de 1967, aparece en La Habana una publicación animada por un grupo de jóvenes profesores de filosofía de la universidad de la capital cubana. Su nombre: Pensamiento Crítico. Al contrario de Pasado y Presente, la publicación de la que nos ocupamos en este apartado no sólo no surgió al margen (o, mejor aún, con una “autonomía relativa” que, en el caso de la publicación argentina devino en enfrentamiento y ruptura) de la organización de izquierda, sino, más bien, como algo requerido por las autoridades revolucionarias. Sin formar parte oficial del Partido Comunista Cubana, Pensamiento Crítico fue la concreción del planteamiento hecho por Fidel Castro a un grupo de profesores universitarios jóvenes, entre los que estaban Fernando Martínez Heredia y Aurelio Alonso, entre otros, en el sentido de que era importante trabajar arduamente en el plano teórico del proceso revolucionario. “La revolución cubana no cabía, ni en sus realidades ni en sus necesidades, dentro de la manera que existían para las revoluciones. Eso hacía que en la práctica fuera una herejía. Pero era necesario que fuera una herejía también en el pensamiento”,6Fernando Martínez Heredia, Pensar en tiempo de Revolución. Antología esencial, p. 1218. como señala Martínez Heredia, para quien…

La revolución cubana realizaba unas prácticas extraordinarias, pero no tenía un pensamiento organizado, estructurado, que pudiera satisfacer aquella necesidad. La transición socialista –que es como le llamo a esta época, porque el comunismo solo puede ser mundial– no puede vivir si no es capaz de pensar lo que quiere hacer; planear, inclusive, algo de lo que quiere hacer, aun si después no le sale bien el planeamiento. Y sobre todo está obligada a inventar, crear, ser original: a no imitar. Eso era muy duro y difícil. El Che había emprendido una campaña muy radical en el Ministerio de Industrias y en el conjunto de su actividad, una conspiración dentro de la propia revolución. Su Sistema Presupuestario de Financiamiento era solo la punta de un iceberg. ¿Cómo hacer que el pensamiento de Cuba fuera idóneo para empujar a la revolución hacia adelante, para forzarla a revisarse ella misma, autocriticarse, renovarse, cambiarse, ser superior? Y a la vez, ¿cómo multiplicar las fuerzas con que contaba, que eran tan pequeñas, comparadas con las fuerzas del imperialismo, o con las del capitalismo mundial y las capacidades que ejerce sobre cada persona?7Ibídem, p. 1219.

Fue así cómo, a raíz del llamado de Fidel, estos intelectuales, que venían impartiendo una filosofía marxista distinta a la del canon soviético en las aulas y que, como en el caso de Martínez Heredia, provenían también del trabajo editorial y cultural en publicaciones como El Caimán Barbudo, crean primero el Instituto del Libro en 1966, para poner al alcance de la población obras científicas y culturales de gran valor, a fin de elevar el nivel de conocimiento de la sociedad cubana, para luego lanzarse a la publicación de una revista teórica que fuera también el punto de contacto con las corrientes críticas del marxismo y los movimientos revolucionarios de liberación nacional. La revista, llamada Pensamiento Crítico no era una revista teórica para un público reducido. La tirada inicial, de 4,000 ejemplares, que en cuestión de las primeras ediciones llegó a los 15,000, nos dice mucho de la importancia que le daba la dirección cubana a este esfuerzo de divulgación del pensamiento crítico.

Al igual que en el caso de Pasado y Presente,  Gramsci ocupó un lugar importante en Pensamiento Crítico. Su trayectoria de marxista, de comunista militante, pero también de hereje con respecto al dogmatismo soviético (Martínez Heredia recuerda, con justeza, el texto en el que el pensador italiano critica severamente el manual de Bujarin), hace que Gramsci caiga al pelo en el ambiente cubano:

La herejía cubana asumió a Gramsci con naturalidad cuando aún resultaba muy problemático hacerlo en la URSS y Europa oriental. Conocimos los Cuadernos de la cárcel a partir de aquella edición de los cuatro “libros verdes” de Lautaro (les llamábamos así por sus portadas verde oscuro, en rústica), traídos a Cuba en cantidad apreciable antes de 1965. Un folleto biográfico, el artículo “Una revolución contra El Capital” (Gramsci, 1917) y algunos otros textos gramscianos iban ampliando la información de cierto número de cubanos ansiosos de conocer marxismo en esos primeros años sesenta.8Ibid., p. 182.

Pensamiento Crítico, y con él, la formidable recepción cubana de Gramsci y otros autores heréticos, llegó hasta 1971. En este año, en el que inicia el llamado “Quinquenio Gris”, como le llama Ambrosio Fornet, se da un retroceso político y de pensamiento en el proceso cubano, caracterizado por la influencia soviética en diferentes planos, incluyendo el del pensamiento. El recrudecimiento del bloqueo estadounidense obliga a Cuba a estrechar vínculos y a depender de la ayuda soviética. A esto se le suma, como lo dice Martínez Heredia, que la muerte del Che y la derrota de diferentes experiencias guerrilleras se tradujo en un reflujo de la lucha armada y en una correlación de fuerzas en América Latina sumamente adversas para Cuba, cuya máxima expresión se daría con el golpe de estado en Chile en 1973.  A nivel interno, estos factores fortalecieron las posiciones de un sector de las fuerzas de izquierda cubana vinculado al viejo Partido Socialista Popular (PSP), el PC tradicional -no el PCC, que fue resultado de la unificación de las fuerzas revolucionarias, incluyendo al Movimiento 26 de Julio. Este sector y sus prácticas terminaron imponiéndose por encima de los dirigentes procedentes del movimiento de la Sierra Maestra, quienes sostenían una postura “herética” y más independiente del canon soviético.

Conclusión

Las experiencias de estas dos publicaciones son sumamente ricas y estas líneas no alcanzan a examinarlas en su complejidad. Pero quisiéramos concluir, provisionalmente, planteando cuáles son las problemáticas que ponen de manifiesto estas publicaciones.

Una, las relaciones complejas entre los intelectuales y los procesos revolucionarios. Pesa mucho aquello que Roque Dalton llama el “espíritu de secta” de este grupo social que muchas veces se autoconcibe como al margen del conjunto social al que pertenece. En ciertas palabras de Aricó brilla un poco este espíritu, cuando alaba al Gramsci que se dirige “a nosotros, los intelectuales”. Pesa también, como en el caso del enfrentamiento del PCA y la expulsión de Aricó y compañía -quienes parecían haber escrito un editorial exprofeso para que los expulsaran-, la ausencia de una mejor gestión de las discrepancias. Es diferente el caso de Pensamiento Crítico, pues expresa una mejor articulación entre el proceso revolucionario y los intelectuales que participan en él, al menos antes del Quinquenio Gris.

La segunda cuestión viene con Gramsci y sus usos. Las lecturas o usos distintos del autor italiano nos muestran cómo puede verse a un Gramsci no leninista (y que se aproxima mucho al Gramsci culturalista de ciertos estudios) o a un Gramsci “herético”, pero militante y crítico hacia el mal llamado “marxismo leninismo”. Lo que podríamos decir, ya para cerrar, es que en los años sesenta, y posiblemente hasta el presente, nos ocurra lo que indican las palabras tragicómicas de una canción romántica italiana en la que se describe la imposibilidad del amor entre una jovencita y un hombre ya mayor, palabras que fueron recogidas por Dalton para responder a la pregunta sobre qué le dijo el movimiento comunista internacional a Gramsci: “No tengo edad para amarte”.


Bibliografía

Aricó, José (1988). La cola del diablo. Itinerario de Gramsci en América Latina. Caracas: Nueva Sociedad.

Aricó, José. Pasado y Presente. Editorial del primer número de la revista. Disponible en: http://www.filosofia.org/hem/dep/pyp/6301001.htm. Consultado el 1° de septiembre de 2020.

Kohan, Néstor.  “Pasado y Presente y los ‘gramscianos’ argentinos”. Disponible en: https://marxismocritico.com/2014/11/10/jose-arico-pasado-y-presente-y-los-gramscianos-argentinos/. Consultado el 1° de septiembre de 2020.

Löwy, Michael (2007). El marxismo en América Latina. Santiago: Lom. Martínez Heredia, Fernando (2018). Pensar en tiempos de Revolución. Antología esencial. Buenos Aires: CLACSO.


[1] Michael Löwy, El marxismo en América Latina, p. 10.

[2] Ibídem, p. 9.

[3] “Una revista que se edita en Córdoba no puede desconocer la profunda transformación que se está operando en la ciudad y que tiende a convertirla rápidamente en un moderno centro industrial de considerable peso económico. El proceso de crecimiento de la industria al disgregar la arcaica estructura «tradicional» sobre la que se asentaba la función burocrática-administrativa cumplida por la ciudad ha contribuido a transformar también el clásico distanciamiento ciudad-campo que caracteriza la historia de nuestra región. Sería interesante rastrear en el pasado cómo se configuró este distanciamiento. Retomar el discurso que con profunda sagacidad crítica iniciara Sarmiento en el Facundo. Sin embargo, podemos quizás afirmar que las transformaciones provocadas han abierto las posibilidades para que esta ciudad, tradicionalmente vuelta de espaldas al campo, pueda cambiar de función y estructurar una unidad profunda con las fuerzas rurales innovadoras, vale decir, que la Córdoba monacal y conservadora comience a perfilarse como uno de los centros políticos y económicos de la lucha por la reconstrucción nacional”. José Aricó, “Pasado y Presente” (Editorial del primer número).

[4] Néstor Kohan, “Pasado y Presente y los ‘gramscianos’ argentinos”. Disponible en: https://marxismocritico.com/2014/11/10/jose-arico-pasado-y-presente-y-los-gramscianos-argentinos/

[5] José Aricó, La cola del diablo. Itinerario de Gramsci en América Latina, p. 64.

[6] Fernando Martínez Heredia, Pensar en tiempo de Revolución. Antología esencial, p. 1218.

[7] Ibídem, p. 1219.

[8] Ibid., p. 182.

COVID-19

REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS DESDE LA FILOSOFÍA

Antonio Pérez Valerga
Universidad Antonio Ruiz de Montoya

Quisiera centrar mis reflexiones en cinco puntos principales.

En primer lugar, la actual pandemia nos debe hacer pensar en nuestra común vulnerabilidad y, en el extremo, en el miedo a la muerte.

De hecho, el modelo político de Hobbes empieza por ahí, aunque yo quisiera conseguir conclusiones distintas a las que él llega. Hobbes, en efecto, parte de un estado de naturaleza en el que todos somos iguales en cuanto al poder (astucia y fuerza) y a la vulnerabilidad (el ya citado temor a la muerte violenta), de donde se sigue un invivible estado de guerra de todos contra todos y del que solo la razón  (también común a todos los seres humanos) nos indica la salida: el pacto social, por el que todos juntos nos despojamos de nuestra fuerza y astucia, lo único que tenemos para hacer valer nuestros derechos en ese estado inicial, y se lo cedemos a un soberano que introduce el derecho y la legalidad por primera vez.

Pero la pandemia, si bien ha desatado esta lógica de la supervivencia personal -lo que era previsible y hasta deseable, por supuesto-, también ha dejado ver la preocupación por los demás; en nuestro país, muchos hemos pensado también en los otros, es decir, los pobres, los vendedores ambulantes, los viajeros varados prácticamente en la calle y nos hemos preocupado por los más vulnerables que nosotros. Todos aprobamos las políticas de ayuda del Gobierno, la habilitación de espacios públicos para dar albergue y comida a los “sin techo”, especialmente a los más ancianos y muchos hemos contribuido también con colectas de solidaridad con personas cercanas (los porteros de nuestros edificios, las señoras de limpieza y cocina en nuestras casas) y con desconocidos a través de organizaciones civiles y religiosas.

En este segundo caso, la vulnerabilidad se manifiesta como una preocupación por el otro, una sensibilidad extrema no por nuestro bienestar sino por el de alguien que tal vez no conocemos ni conoceremos personalmente nunca; pero nos afecta su vulnerabilidad, no como una culpa o un remordimiento, sino activamente, como una responsabilidad nuestra y de ningún otro. Eso es justamente lo que Levinas llama el rostro del otro, esta exposición extrema a su mirada que nos ruega/ordena (el rostro es ambiguo) que nos hagamos cargo de él: responsabilidad, asimetría, proximidad, solidaridad -rostro, la misma subjetividad del sujeto, dice Levinas-.

Esta solidaridad me permite pasar al segundo punto de mi reflexión, la economía. Porque a diferencia de la pobreza cotidiana de los otros (el extranjero, el migrante quechua-hablante, los niños-mendigos y todos los que nos abordan y cuestionan cada día), esta situación excepcional en la que vivimos ahora puede hacernos pensar también en las causas de esa extrema vulnerabilidad de algunos de nuestros compatriotas: la (absurda, me parece) economía de mercado que rige nuestra vida contemporánea y que no respeta ningún vínculo social tradicional y, así, multiplica nuestra natural fragilidad corporal y psíquica, lo que recrudece sobre todo en las grandes ciudades y se expresa de múltiples maneras: desempleo, migración forzada, alcoholismo, prostitución y trata de personas y, en general, marginación de todos los derechos sociales, económicos y políticos.

Frente a esto, y en tercer lugar, es difícil pensar que solo los buenos sentimientos ante el peligro común puedan lograr un cambio; la mercantilización neoliberal o el predominio del mercado es ya un proceso que no depende de ninguna persona ni de ninguna ideología, sino del “crecimiento” del producto bruto interno y de la expansión económica que no respeta fronteras y rompe todas las barreras culturales, sociales, morales. Parece que el mercado ha cumplido su cometido y ha hecho de nosotros un conjunto de consumidores anónimos, adictos a los objetos y buscando la satisfacción inmediata y sin límites. Como dice el título de un reciente libro de Anselm Jappe, vivimos en una sociedad autófaga, que está devorándose a sí misma y todos los recursos naturales sin ningún pudor.

No parece que podamos esperar algo mejor de la política, en la que derechas e izquierdas son espectadoras impotentes de la lógica del mercado y donde no queda ya imaginación capaz de encontrar alternativas. A lo que se añade el peligro hoy más que nunca presente de la transformación de la democracia en un bio-poder: ya no un orden social participativo y orientado hacia el bien común, como lo era en su origen, sino una simple administración de las personas y de las cosas, indistintamente. Es como si la política hubiera degenerado, nos dice Giorgio Agamben, desde la participación en el espacio -público, donde los seres humanos cuentan como seres racionales, con una vida cualificada (bíos)-, hasta la administración de la vida desnuda (zoe), que en el mundo antiguo estaba cobijada bajo la autoridad del padre, una simple economía (literalmente oiko nomos, ley de la casa), donde se decide sobre la vida y la muerte, no sobre la vida humana con sentido.

El nihilismo, por último, el inquietante diagnóstico de Nietzsche sobre la cultura occidental, que hoy domina el mundo entero, nos permite, tal vez, comprender esta crisis desde una perspectiva más amplia. Según este autor, en efecto, la crisis ecológica no habría empezado en este siglo, ni siquiera en los últimos quinientos años de “dominio” humano sobre la naturaleza, sino al principio, hace dos milenios y medio con Sócrates y Platón, con la sobrevaloración del mundo puramente espiritual de las ideas eternas y el consiguiente desprecio de este mundo puramente físico.

¿No es la presente pandemia (y las anteriores, y las por venir) producto de la misma destrucción del medio ambiente en la que estamos empeñados? La misma imprudencia que está destruyendo la selva amazónica es también el origen de todas ellas: nuestro contacto abusivo con los animales -las aves, los puercos, los murciélagos, las vacas locas- y con el planeta entero.

¿Cómo detenernos, qué hacer? Sería bueno que saquemos algunas lecciones de esta emergencia, que reactivemos nuestra humanidad y solidaridad, pero para ello es necesario encontrar una expresión política que nos ponga en acción -y nada es más difícil-.