“Donald Trump no es un estratega” (1º parte)

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Michael Kruse1En la víspera de la salida de Donald Trump del poder, cuatro biógrafos que lo estudiaron de cerca reflexionan acerca de lo que trajo al país. Y de lo que hará a continuación. Michael Kruse es redactor principal de POLITICO y POLITICO Magazine. Publicado el 19 de Enero del 2021. Fuente: https://www.politico.com/news/magazine/2021/01/19/trump-exit-biographers-reflect-trumpology-460321.

Traducción: Guillermo Rochabrún. Revisión: Alexandra Hibbett y Marcelo Rochabrún.

Hace menos de cinco años, cuando Donald Trump surgió inesperadamente como el favorito para ganar la nominación presidencial republicana, tomé el tren de Washington a Nueva York para reunirme en el Trump Grill de Trump Tower, con cinco de sus primeros biógrafos.

¿Quién hubiera anticipado lo que vendría?

Pues, en muchos sentidos, ellos lo hicieron. Wayne Barrett, Harry Hurt III, Gwenda Blair, Tim O’Brien y Michael D’Antonio, autores de libros sobre Trump que fueron publicados desde inicios de la década de 1990 hasta el 2015: ellos…lo sabían. Conocían sus fortalezas y debilidades, su carisma y su impulsividad, la misoginia y el fanatismo, los comportamientos patológicos, las razones de ello, y cuáles casi siempre habían sido sus consecuencias para él, pero más frecuentemente y sobre todo, para las personas a su alrededor.

Durante nuestra reunión inicial ese día en Manhattan y en las conversaciones posteriores, justo después de la filtración de la cinta de «Access Hollywood», inmediatamente después de que ganara y apenas antes de la toma de mando, dijeron que nunca aceptaría perder, que diría haber sido «robado», que hubo «manipulación». Que «iba a arrastrar a todo el país en una dinámica autoritaria». Que era «un tipo que está jugando con una mafia». Y no importa qué, dijeron, Trump mantendría «un número sustancial de estadounidenses apoyándolo, y adónde los pueda llevar es en realidad sumamente amenazador». No eran clarividentes -no pensaban que ganaría el 2016-, pero una vez que lo hizo, olfatearon con inquietud hacia dónde se dirigía todo esto. Las conversaciones fueron como advertencias.

Barrett, el apreciado decano del grupo, murió un día antes de la toma de posesión de Trump, pero O’Brien, Blair, D’Antonio y Hurt me dijeron muchas veces durante estos últimos cuatro vertiginosos y peligrosos años, que lo que Trump estaba haciendo podría no haber tenido precedentes para el país y para la presidencia; pero que para él no era algo inédito. En efecto, todo estaba predicho. El presidente Trump era el Trump que conocieron. Era el Trump que estaba ahí todo el tiempo, en los cientos de páginas que escribieron.

Ahora, con Trump listo para salir de la Oficina Oval, con la seguridad de un segundo juicio político, y Joe Biden listo para tomar su lugar, quise reunir a los cuatro por una última vez. Hablamos de narcisismo y autodesprecio, de venganza y de la posibilidad de algo parecido a una introspección, o ajuste de cuentas personal; de su padre como el Dr. Frankenstein; y de si todavía no están sorprendidos por Trump y las múltiples calamidades que causó. Entonces recurrieron una vez más a su pasado para predecir su futuro, esbozando un próximo capítulo, complicado por el riesgo legal y financiero, y en particular por la tragedia del final de su mandato, pero definido como siempre por una lucha profundamente asentada, momento a momento, pugnando para colmar su «pozo sin fondo de carencia», tratando desesperadamente de protegerse de una relativa irrelevancia.

«La venganza», dijo O’Brien, «será parte de ello».

«Gasolina al fuego», dijo Hurt, «en cada oportunidad que tenga».

Nuestra conversación ha sido editada para mayor claridad y concisión.

Michael Kruse: Al releer algunas de nuestras reuniones anteriores, me llamó la atención un tema recurrente, que es la falta de sorpresa por parte de todos ustedes. Así es él, así es como opera, esto es lo que hace. Pero quiero volver a preguntar que ahora, en los últimos días de la actual presidencia de Donald J. Trump: ¿era esto lo que esperaban?

Tim O’Brien: No sé si alguien podría haber anticipado los detalles, pero en general, basado en todo lo que él es, uno sabía que iba a corromper el cargo, incitar a la violencia en las calles, e introducir un discurso cívico grotesco en esta mezcla. No creo que ninguno de los grandes temas generales sea una sorpresa. Los detalles -a quién corrompe, cómo se corrompen, cuál es el resultado final- son siempre lo más difícil de predecir, pero siguen siendo consistentes con quién es él en general.

Gwenda Blair: ¿Sorprendente? No. Surrealista, sí.

Harry Hurt III: Mira, no creo que, a menos que hayas pasado un tiempo considerable con Donald Trump, puedas imaginar lo totalmente embarrado que está. Todos en este panel han pasado mucho tiempo a su alrededor, algunos voluntaria y otros involuntariamente. Es difícil describirle a alguien la profundidad y amplitud de su psicosis. En las últimas semanas finalmente ha sido exhibida de manera gráfica, pero ha estado mostrándose durante meses y meses, y años. La única sorpresa es que Rudy Giuliani no haya conseguido un mejor tinte para el cabello.

O’Brien: Cada historia que sale de la Oficina Oval es: “No nos dimos cuenta de que tenía la capacidad de atención de un niño, o de lo demente que podía ser trabajando en nombre del interés público, o por su habilidad para eliminar a voluntad a la gente, tanto literal como figurativamente; que no le importaba, dentro y fuera de su administración. Y hubo esta revelación gradual de quién era él, a su equipo y al país, en la forma en que se mostró ante todos nosotros como escritores en diferentes períodos.

Michael D’Antonio: Siempre estuve a la espera de un elemento letal en la presidencia de Trump. Yo me encontraba tan perturbado por él cuando lo trataba directamente, que estaba feliz de que mediante mi esposa psicoterapeuta podía consultar a muchos de sus colegas. Todos ellos hablaron continuamente de lo depravado y peligroso que realmente era. Creo que empezó a hacerse realidad cuando esa niña y su padre murieron en Río Grande2Véase https://www.politico.com/story/2019/06/26/orourke-trump-ap-deaths-1382899. Entonces pensé, sabes: ese es el comienzo. Tim, mencionaste las ejecuciones que está llevando a cabo, o llevó, a este rápido ritmo, de modo que pudo enviar a la muerte a 13 presidiarios entre julio y hoy3Cfr. https://apnews.com/article/donald-trump-wildlife-coronavirus-pandemic-crime-terre-haute-28e44cc5c026dc16472751bbde0ead50, y los 400.000 que estarán muertos a causa del coronavirus. Un número incalculable de ellos murió debido a su incompetencia y a su incapacidad para acoger el sufrimiento y la muerte de otras personas.

Siento como si mientras hablamos demasiado de él, probablemente todos pensásemos: «Sabes, esto es peor de lo que la gente cree». A veces la mofa que usas para enfrentarlo es apropiada y necesaria; entonces el nivel de alarma que levantas parece subir y subir mientras más daño hace. Y ahora todo el mundo está traumatizado por este lunático. Creo que está dejando detrás de sí este movimiento, que va a continuar y que también es realmente peligroso. Así, es como si el interior de su terriblemente angustiado cerebro fuese ahora la realidad en la que todos estamos viviendo. Y es realmente aterrador.

Kruse: Antes de llegar a la aterradora larga secuela de la presidencia de Trump, tengo una curiosidad: ¿hay algo en los últimos cinco años y medio, desde que descendió por la escalera mecánica4Ver https://www.politico.com/magazine/story/2019/06/14/donald-trump-campaign-announcement-tower-escalator-oral-history-227148, que hayan aprendido, que no supieran acerca de él?

O’Brien: No he aprendido nada acerca de él, pero he aprendido mucho sobre el país. Creo que tuvimos esta conversación anteriormente -¿hay algo en él que nos sorprenda? Y creo recordar haber dicho que me sorprende lo que le hace a las personas y a las instituciones que lo rodean. Lo que le ha hecho a las instituciones federales, a la gente de su círculo, lo que le ha hecho al partido; es decir, la capacidad que tiene simplemente de poder aplastar a esas personas, procesos e instituciones, me sorprende. Porque es un delincuente flagrante y demente, y no debería ser así de fácil. Pero creo que una de las lecciones de eso es que la razón por la que fue fácil para él, es que es un reflejo de muchos problemas reales, ansiedades, odios y divisiones en nuestra sociedad; que se han ocultado -o no- durante mucho tiempo, y como que florecieron en su presidencia.

Hurt: Es algo así como Jay Gatsby. No fue Gatsby. Fue el polvo inmundo que lo rodeaba. Creo que Fitzgerald estaba equivocado: era Gatsby y el polvo inmundo. Y también es Trump y el polvo inmundo.

Blair: Yo debo decir que aprendí mucho. Más que sorprendida estaba conmocionada, atónita, consternada y profundamente desalentada por todo lo que reveló en torno a Trump; sin duda.

D’Antonio: Si me mostró algo, fue que era un autócrata más capaz, un autoritario o fascista más capaz de lo que hubiera esperado. Era incompetente para gobernar. Tal vez si hubiera sido más talentoso, como Mussolini, hubiera hecho más daño. Pero si nos fijamos en cómo reunió a estas comunidades dispares, ya fuesen racistas o nacionalistas blancos o nacionalistas cristianos, parecía haber mucha gente alrededor que estaba esperando ser llamada a su lado.

La fusión de la derecha religiosa con Trump, estas eran cosas que creo que iban a suceder si aparecía el tipo adecuado, porque los nacionalistas cristianos han estado construyendo en esta dirección desde Jerry Falwell en la década de 19805Jerry L. Falwell (padre), fue un pastor bautista. Véase su historia en https://en.wikipedia.org/wiki/Jerry_Falwell_Sr. Su hijo, Jerry P. Falwell, estuvo muy cerca de Donald Trump, hasta quedar envuelto en un escándalo. Véase su historia en https://theconversation.com/jerry-falwell-jr-will-leave-behind-a-very-different-legacy-from-his-influential-father-145019. Y toda su noción de que podemos usarlo como un vehículo para promover un Estado cristiano. Esto es Josh Hawley. Es lo que creen Ted Cruz y Marco Rubio. No tienen realmente un compromiso con una república democrática pluralista: quieren una nación cristiana. Y ahora vemos que Trump fue un miserable pretexto para un cristiano, pero así son estas personas. Realmente son fanáticos religiosos enloquecidos por el poder. Hubo alguien en la cámara del Senado que clamaba por Jesucristo mientras participaba en el asalto de la turba al Capitolio de los Estados Unidos. Este es un elemento más demente de nuestro país de lo que yo creo que había entendido. Pero Trump lo entendió. Creo que él también se ha dirigido hacia esto desde que decidió que iba a ser Archie Bunker6Cfr. https://es.wikipedia.org/wiki/Archie_Bunker. Va a ser el tipo de derecha de Queens que no será tan sutilmente racista, y aprovechará esta fuerza. Es más maligno de lo que esperaba, y encontró una población más receptiva y capaz de actuar de lo que creo que cualquiera de nosotros podría haber imaginado.

Kruse: Entonces, existe la idea de que en cierto sentido ustedes subestimaron a Trump, y nos sobreestimaron a nosotros, ¿es así? Las dos cosas. Esta puede ser una pregunta extraña, pero me pregunto si pudieran reescribir sus respectivos libros sobre Trump, ¿los harían de manera diferente?

Blair: Gritaría mucho más fuerte.

Hurt: A decir verdad, no cambiaría ni una sola palabra. Es, de lejos, el mayor promotor de sí mismo en la historia del capitalismo estadounidense. Y mira, el tipo consiguió que lo eligieran presidente. Tim puede decirte que financieramente no hay nada allí7Acerca de la fortuna de Trump: https://www.vox.com/2016/5/14/11671650/how-rich-is-trump. Así que ese es un acto de autopromoción, pero por alguna razón sigo regresando mentalmente al accidente de helicóptero que mató a sus tres ejecutivos de Atlantic City. Entonces sostuvo que él iba a estar en ese helicóptero, lo cual era una total y descarada mentira, pues ese día tenía otras reuniones programadas en Nueva York. En ese momento causó estragos en la moral de la Organización Trump. Porque ni siquiera podían creer en eso, pero simplemente muestra que no se detendrá ante nada, y que para él la muerte de otras personas no tiene ninguna importancia, salvo en la medida en que pueda manipularlas a su favor y en su propio beneficio. No creo que eso haya cambiado en nada. Y por eso no cambiaría una palabra. Alguien que conocí la otra noche me preguntaba: «Bueno, deberías escribir otro capítulo de tu libro, o una secuela». No, gracias.

Blair: Si hubiera sabido el verdadero rol de Tony Schwartz en The Art of the Deal [El Arte de la Negociación]8Anthony Schwartz fue contratado por Trump, en calidad de “ghostwriter” para escribir The Art of the Deal, un libro sobre las supuestas o reales habilidades de Trump para los negocios. El libro tuvo un éxito descomunal, y sirvió para lanzar su candidatura a la presidencia de los EEUU. Ver la historia en https://www.newyorker.com/magazine/2016/07/25/donald-trumps-ghostwriter-tells-all cuando estaba trabajando en mi libro, eso habría marcado una gran diferencia para mí. Si hubiera entendido lo artificioso que era eso, habría hecho una diferencia muy significativa: cómo ese mito fundador estaba tan plagado de exageraciones, y a veces mentiras. En realidad, fue como un bosquejo de lo que hizo más tarde, donde hizo todas estas cosas realmente inescrupulosas y terribles, donde engañó a la gente, les mintió, las liquidó -y se jacta de ello. No creo que entonces comprendí realmente lo que ese libro decía. Celebraba que era un tipo tan hábil, que había hecho todas esas hábiles corridas.

O’Brien: De la misma forma «The Apprentice»9“The Apprentice” fue un programa de TV presentado por Donald Trump. El programa estaba vinculado a sus empresas. Véase la historia en https://es.wikipedia.org/wiki/The_Apprentice fue este lustre puesto a este hombre incompetente, perturbado, que lo mostraba como un gurú empresarial y un negociador, etcétera, etcétera. Y luego cuando se postuló para presidente lo llevó a las redes sociales. Tuvo estos diferentes medios en los que hubo personas que conscientemente facilitaron estas mentiras que él estuvo diciendo sobre sí mismo, ya fuese en libros y luego en la televisión, o comprando la mentira y viviendo con ella porque les daba un mayor ensalzamiento personal. Quiero decir, eso explica gran parte de su atracción política con la gente y sus fans de “The Apprentice”, y con quienes era afectos a The Art of the Deal. Realmente creo que incluso más que Art of the Deal, es fácil subestimar cuánto «The Apprentice» le aseguró la presidencia.

Blair: Absolutamente.

O’Brien: Su atracción a millones de personas que lo veían como alguien que en realidad no es.

Kruse: Michael, tu libro llegó en un momento diferente al de los otros tres aquí, justo en el período previo a su carrera y después de «The Apprentice». Lo pones en el contexto de este tipo de cultura del narcisismo y del entretenimiento, y su poder perverso, que se ha desarrollado ampliamente en nuestra cultura. ¿Hay algo que modificarías en ese tipo de ecuación que reuniste en tu libro?

D’Antonio: No, no creo que lo haría. Tengo una gran deuda de gratitud con Wayne, Gwenda, Tim y Harry. Creo que en conjunto formamos una imagen bastante precisa de quién era esta persona. Pero, ya sabes, en el momento en que todos e nuestros libros, creo que publicamos lo que la industria nos toleraría, ya fuese un editor que tenga miedo de ser demandado, o uno que tenga miedo de arriesgarse demasiado. Así que creo que no cambiaría mucho de nada. Lo que cambiaría es algunos de los primeros comentarios que ofrecí. No estuve listo para declararlo racista hasta mediados de 2017 más o menos. Y desearía haberlo hecho. Ojalá hubiera sido más directo acerca de lo trastornado que realmente está, y que hubiera tenido más confianza en mi propio juicio. Yo estaba jugando con las viejas reglas: ya sabes, escuchas a alguien, piensas con mucho cuidado, y no juzgas hasta que estés absolutamente seguro. Pero ciertamente, para cuando llegó Charlottesville, yo estaba diciendo que él claramente es un racista, y estaba un poco molesto conmigo mismo porque no lo había hecho antes.

O’Brien: Ni siquiera para evitar una demanda judicial cambiaría lo que escribí, porque lo que puse era correcto. Y era la única forma de decirlo. Creo que fuimos cuidadosos, con los abogados del New York Times y los abogados de mi editor, sobre cómo todo eso fue caracterizado y dicho. Para él fue abrumadoramente justo. Pero creo que mi libro retrata a alguien que está perturbado, que es farsesco y se engaña a sí mismo; pero el mundo del que salió, Queens, y el alcance de sus coqueteos o cortejos de nacionalistas blancos y lo depredador que es hacia las mujeres, eso también está ahí en los libros. Es infiel con sus esposas, y es un permanente cazador de faldas, pero es del tipo de una naturaleza depredadora abierta, permanente y peligrosa; creo que hubiera querido explorar más de eso, seguro; ahora porque ha crecido tan plenamente. Y podría no haberlo hecho si no se hubiera convertido en presidente.

Kruse: Es justo decir que las revelaciones a lo largo de los últimos cinco años y medio sobre el grado en que está afectado y es peligroso, no se habrían dado si no hubiera sido elegido presidente. Tengo entonces una curiosidad: ¿Creen que el 8 de noviembre de 2016 habrá sido finalmente lo mejor, o lo peor que le habrá pasado a Donald Trump?

O’Brien: Los dos. Es lo mejor y lo peor. Es tan ególatra y tan urgido de ser el centro de atención, que con la presidencia consiguió el escenario más grande del mundo para satisfacer su necesidad de atención, atención constante, y ser el centro de atracción de los medios. Como está tan perturbado y necesitado, corteja estas cosas, pero luego queda expuesto por ser quién es. Creo que ha manchado permanentemente el nombre de su familia, al menos para la mitad de la población de los Estados Unidos, y van a estar asociados con cosas históricamente oscuras: una insurrección, racismo programático, matanza y, a diferencia de cualquier otro presidente, creo que un verdadero desprestigio de la presidencia. Y no creo que lo haya previsto. Siempre es interesante para mí que todavía haya esta narrativa en curso que a veces ves en la prensa a su alrededor sobre, bueno, ya sabes: ¿cuál es la estrategia aquí, cuál es su pensamiento estratégico aquí? Donald Trump no es un estratega. Esa es exactamente la forma incorrecta de pensar siquiera en qué lo motiva. Él es solo el Sr. Id. Y está tratando constantemente de obtener gratificación. No le importan las consecuencias. Luego ellas explotan a su alrededor. Entonces su elección como presidente fue, creo, lo mejor y lo peor que le ha pasado.

Hurt: Concuerdo con Tim. Y podrías ponerte shakespeariano diciendo que tenía una debilidad trágica, pero a lo largo de estos últimos cuatro años he dicho una y otra vez, que la única persona que realmente puede derribar a Donald Trump es el propio Donald Trump. Si piensas en todos los ataques contra él y todas las cosas que quedaron expuestas, y toda la gente que se le fue y demás, en última instancia, lo que lo derribó es lo que sucedió el 6 de enero es, y en mi opinión, para siempre. Y lo perpetró él mismo. Quiero decir, él era el maestro de ceremonias, el maestro de ceremonias en la desaparición de su propio circo.

Blair: ¡Y lo disfrutó!

Hurt: No creo que esté de fiesta en este momento, pero en tiempo real lo disfrutó.

D’Antonio: Es alguien que siempre ha llevado consigo las semillas del suicidio. Esta es la cara oculta del narcisismo y la grandiosidad. De un lado está lo grandioso, pero del otro está el autodesprecio, y siento que esta es una persona que es tan grandiosa que la señal que asumió al superar el primer juicio político fue hacer más. Es como si «Bueno, no me pararon esa vez. Eso significa que tendré que presionar esto aún más para ver si lo que hago después realmente me mata». Y ciertamente, política e históricamente se mató a sí mismo. Se trata de una persona cuyo nombre será sinónimo de traición y pensamiento antidemocrático, antiamericano. Lo que es tan sorprendente es que aquí está este tipo que literalmente abrazó la bandera10Cfr. https://slate.com/news-and-politics/2020/03/watch-trump-kiss-caress-american-flag-cpac-love-you-baby.html

y habló de traidores y de traición, y de enemigos del pueblo, cuando nunca hemos tenido una figura pública que haya sido más enemigo de América que Donald Trump. Entonces, como dijo Tim, fue lo mejor que le ha pasado en su vida, porque buscaba esa gratificación, pero también fue lo peor; porque podría haberse ido hacia la puesta de sol como una persona de la que la mitad del mundo creía que era tan rico como dijo que era, y encomendar a sus hijos este imperio económico para que se hiciesen cargo de él. Ahora en gran parte está arruinado. Pienso en él casi como un tele evangelista caído en desgracia. Podría ser capaz de recuperar en su culto algunos seguidores, y recabar mes a mes sus escasas donaciones. Pero, ¿quién diablos quiere ahora jugar en un campo de golf de Trump, o quedarse en uno de sus hoteles? Sólo la persona más ignorante y sorda quiere alguna asociación con ese nombre.

Kruse: Lo que estoy escuchando es algo cercano a un consenso de que todo ha terminado, que no hay un regreso de Trump. ¿Realmente es esta una línea que ha sido cruzada, de la que no puede volver?

O’Brien: Creo que depende de qué mundo estés hablando. Porque Trump está como presencia en los medios, como presencia política, y como presencia empresarial. En el mundo empresarial siempre ha sido una figura de caricatura. No creo que tenga en modo alguno ningún interés real en dirigir las empresas familiares. Creo que se lo dejará a Eric, y si sobreviven a las múltiples investigaciones dirigidas a todos ellos y a los estragos que Covid está causando en cada una de las industrias en las que están, tendrán alguna operación que puedan vender.

Pienso que las otras dos presencias son más importantes. Creo que él quiere comprar una empresa mediática o iniciar una, y supongo que se hablará mucho de eso, pero creo que ahora tendrá problemas para conseguir financiación para que esto ocurra. Y puesto que es tan pésimo operador, no creo que pase mucho tiempo, el tipo de tiempo que necesitaría para que eso funcione. Eso podría hacer mucho ruido durante un año o dos, y luego descarrilarse. Me parece que es más difícil decir dónde va a estar políticamente. Pienso que Mitch McConnell querrá congelarlo, y la jerarquía conservadora tradicional del establishment en el Partido Republicano querrá expulsarlo. Pero tendrán que lidiar con esta base insurgente y populista para la que él es un líder decorativo. Y creo que seguirá siendo alguien que pueda arrojar arena a la maquinaria de los republicanos en torno a la política electoral, respaldar a los candidatos que le gustan, recaudar fondos para ellos, hacer mítines11Cfr. https://www.politico.com/news/magazine/2020/03/13/donald-trump-coronavirus-crowds-129048. Pero creo que el 6 de enero alteró el mapa en torno a todas esas cosas. Porque cuánto su perturbación psicológica, su necesidad de atención y su patología podrían alcanzar al país en la forma en que ocurrió. Creo que ha desplegado muchos escenarios que antes de eso eran diferentes.


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