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A UN AÑO DEL ESTALLIDO SOCIAL: COLECTIVO RENCOR 18-O

Fotos: Colectivo Rencor

Edición y texto: Martin Obreque1Más fotos de Martin Obreque sobre el estallido social en Chile están disponibles en este link

41 estacas profundas se clavan y pesan en el corazón de Chile tras un año de lucha popular; 41 fallecidxs cuyos nombres, por culpa de las manos bañadas en sangre de las fuerzas armadas chilenas, se agregan a una larga lista de víctimas por trauma ocular (445), heridxs (4000+) y detenidxs (9000+). El 18 de octubre del 2019, antecedido por una serie de evasiones al metro de Santiago como forma de protesta al alza en el precio, inició el aclamado estallido social chileno, la revuelta popular más grande en el país. Esta serie de manifestaciones, que se continuaron ininterrumpidas y multitudinarias durante varios meses hasta la llegada de la pandemia, no son las de los 30 pesos, sino las de los 30 años de acumulación de brutales desigualdades estructurales aparejadas a uno de los sistemas neoliberales más abusivos en el mundo. Todos los servicios básicos están privatizados: el agua, la electricidad, la educación, las pensiones, entre otras cosas. Chile –ese tantas veces llamado el “jaguar de Latinoamérica– concentra el 30% de sus riquezas en el 1% de la población. La protección irrisoria de este abusivo sistema decantó en múltiples violaciones de los derechos humanos en todo el año y en varias zonas de la larga y angosta faja de tierra, como Violeta cantaba.

Andie Borie. @elojodeandie

Sin lugar a duda, el 18-O generó un antes y después en la historia de Chile. Posicionó con fuerza en las mesas chilenas el debate sobre las injusticias de situación sociopolítica actual, la incapacidad del sistema y los grilletes que nos dejó la constitución de la dictadura, esos que en cuarenta años dejaron nuestras muñecas marcadas. Golpearon nuestros cuerpos, nuestras consciencias, nuestras almas. Nos golpearon tan duro y tanto tiempo que dejaron acorraladas nuestras vidas, vidas que poco merecen la pena ser vividas. Pero, nos cansamos hasta el último rincón de nuestra resistencia y golpeamos de vuelta. Dar de vuelta ese golpe que nos sepultó el 73′ y nos convirtió en el laboratorio neoliberal del mundo. Chile despertó y la población lleva un año recuperando las calles, las que siempre debieron ser nuestras, a las que pusieron propiedad, nombres de familias cuantiosas, tag y estatuas de asesinos. 18 de octubre que nos trajo algo de esperanza y, quién sabe, el futuro tendrá que decir si es el día adecuado para rebautizar nuestro día de la independencia.

Daniela Canales. @atheists.atheists

Sin embargo, no ha sido un año fácil, sino que estuvo lleno de incidentes, muchísima represión estatal, angustia, desesperación, ansiedad, muchísima rabia y, sobre todo, la acumulación justificada de Rencor. Aquí nace nuestro colectivo, en contexto de emergencia y toque de queda –así muy parecido a los años de dictadura–, con el objetivo urgente de escribir desde nuestra múltiple mirada la historia desde el estallido. Comienza con una convocatoria abierta y con la idea de generar exposiciones e intervenciones en las principales calles de Santiago para generar consciencia social entre la comunidad. A partir de ello nace la galería que presentamos en esta publicación como forma de conmemoración de un año histórico.

Intervención Colectivo Rencor en paradero en Plaza Dignidad, Santiago.
Exposición Colectivo Rencor en Sala de Arte Mackenna, cercano a Plaza Dignidad, Santiago.

En general, la observación y participación de este proceso ha sido muy intensa para todxs; la rabia, pena, angustia y ansiedad se viven en carne propia durante las manifestaciones. Además, la sensación de que los sentimientos y las ganas de resistir son compartidas entre quienes asisten, así como también una pulsión de muerte producida por la sensación de no tener nada y, por lo mismo, no tener nada que perder. Cuerpos desposeídos –en varios sentidos, como mera vida– que se enfrentan desnudos, apenas cubiertos por un par de trapos, a la policía militarizada. Es todo muy impactante, una escenificación aterradora de la injusticia encarnada que termina, sin problemas, poniendo una vez más el pecho desnudo frente a las balas.

Daniel Barahona. @danielbarahonafo
Fabian Vargas. @fabianvargasa
Constanza Morales. @consmoravel_

Entre las promisorias consecuencias de este proceso está el próximo plebiscito del 25 de octubre en que se votará si se aprueba escribir una nueva constitución y por qué mecanismo –convención mixta o convención constituyente. Sumado a eso, hace varias semanas se han reanudado las manifestaciones tras su interrupción por la pandemia. Esto ha sido muy controvertido, pues el actuar de la policía ha sido de nuevo muy brutal. Entre eso un carabinero empujó a un joven de 16 años dándole una caída de 7 metros desde el puente Pionono al río Mapocho, lo que le costó prisión preventiva. Además, se descubrió un carabinero infiltrado en una organización social de Lo Hermida, Peñalolen, que estaba incitando a atentar contra comisarias y carabineros. Esto costó agudizó las duras críticas a la institucionalidad de la policía chilena que tiene una larga data de irregularidades y delitos. La única y dura conclusión: refundación de la institución.

Fabian Suspensivo. @suspensivof
Ivan Vásquez. @crzcat

El año ha sido muy complejo, pero lo población se ha levantado y sigue levantándose desde todos los frentes. El día de ayer, el caballo del general Manuel Baquedano, ubicado al centro de la Plaza Dignidad, fue teñido completamente de rojo haciendo un eco poético a la sangre derramada por la historia militar chilena y que continúa hasta el día de hoy. Estamos expectantes a los procesos que vienen, pues el 18 de octubre no empezó todo, empezó hace 30 años; 30 años en que nos machacaron hasta el cansancio y en que nos engañaron, manipularon y abusaron incluso cuando lo supimos todo. Hace un año, y consecutivamente luego de eso hasta hoy, intentaron hacerlo una vez más, pero lxs secundarixs y después la sociedad en su conjunto dijeron que Chile había despertado. Despertemos también, temprano y con la esperanza que nos quede, el 25 de octubre para empezar a cambiar este país.

Nicole Kramm. @nicole_kramm
Martin Obreque. @martin.obreke
Aurora Rojas. @austral.aurora
Carolina Riquelme. @robo_hormiga
Catalina Juger. @catalinajuger
Carolina Riquelme. @robo_hormiga
Daniela Canales. @atheists.atheists
Francisca Torre. @fran.julliet
Carlos Cortes. @ilove__imagen
Ivan Vásquez. @crzcat
Oscar Masias. @oz428
Martin Obreque. @martin.obreke
Marcos Ortiz. @livefreemarcos
Rudy Muñoz. @d3f70n35
Javier Martinez. @javi_yulian.photo
Javier Martinez. @javi_julian.photo
Joao Acuña. @ewok.raw
Roberto Muñoz. @rimu_camphotography
Oscar Masias. @0scar.masias
Victor Moraga. @lechuga_salvaje

Perú

PEX: La necesidad de tener representación

Renzo Canzio Murias1Doctorando en Ciencias Políticas – Universidad Complutense de Madrid – España. Correo: rcanziom@gmail.com

La propuesta, el debate y la aprobación de la ley

El pasado 22 de julio, el presidente de la República, Martín Vizcarra, promulgó tres reformas políticas, entre las que se encontraba la aprobación de la creación del distrito electoral de peruanos en el exterior (PEX); acción que modifica directamente la Ley Orgánica de Elecciones y que permitirá, a cerca de un millón de peruanos y peruanas residentes en el extranjero que participan en los distintos comicios electorales que se organizan en el país, tener una representación política directa (El Peruanoa, 2020). Sin embargo, si bien pareciera que esta es una victoria política para los PEX, quienes obtendrían una representación política real en el parlamento, y con esto, un avance sustantivo en nuestro sistema democrático, este debate aún no está cerrado.

Los dos escaños asignados a los PEX, no corresponden ni proporcional, ni cuantitativamente, con el número total de inscritos e inscritas en el padrón electoral. Actualmente, se calcula que, para las próximas elecciones presidenciales de abril del 2021, estarán habilitados para votar, 25’ 409, 970 electores, de los cuales, 993,842 se encuentran residiendo fuera del país (El Peruanob, 2020). Estos 25 millones y medio de peruanos y peruanas, se encuentran distribuidos en 27 distritos electorales (los 26 distritos electorales ya existentes y el nuevo distrito electoral de PEX), que se ven representados por 130 parlamentarios y parlamentarias dentro del Congreso de la República. Asimismo, la distribución del número de escaños que le corresponde a cada distrito, se realiza de acuerdo al número de electores existentes en cada uno de los mismos. En ese sentido, si consideramos que los PEX representan prácticamente un millón de electores del total del padrón electoral, le correspondería obtener una representación equivalente a la de distritos como Cusco o Lambayeque, quienes poseen cinco escaños, debido a sus millón y 950 mil electores, respectivamente (Andina, 2019). Los PEX al tener cerca de un millón de electores, en principio, deberían obtener la misma cantidad de escaños.

Un traje de talla S, para un cuerpo de talla M

La propuesta inicial de crear un distrito electoral para los PEX, de cuatro escaños, sobre el sustento de expertos y especialistas en materia electoral, que significaba un paso hacia adelante en la construcción y consolidación de nuestra democracia, fue acogida en el parlamento por la Comisión de Constitución del Congreso de la República, presidida por el parlamentario Omar Chehade, que iniciando el debate interno, parte de la propuesta de crear el distrito electoral de PEX, designándole cuatro escaños y aumentando el número total de parlamentarios de 130 a 134. Sin embargo, esta propuesta no sería respaldada por la mayoría de congresistas miembros de la Comisión. Al final, el punto de acuerdo de los distintos congresistas, fue el restar dos escaños al distrito electoral de Lima Metropolitana y Representantes del Extranjero, pasando de 36 a 34 escaños, otorgándole esos dos escaños a los PEX, manteniéndose de esa manera, el total de 130 congresistas que define la Constitución Política del Perú (Hidalgo, 2020).

Esta salida controversial requiere una seria reflexión al respecto. Primero, como ya se había señalado, los dos escaños asignados a los PEX, no corresponden al número proporcional de electores de este nuevo distrito electoral. Lo dejó bastante claro Fernando Tuesta, en una entrevista para el diario Perú 21, donde señaló que: “Los representantes lo son en proporción al número de electores que hay en cada circunscripción. En realidad, a los peruanos en el extranjero les corresponde al menos cuatro” (Sánchez, 2020). Igualmente, hizo referencia al hecho de que la Constitución, al fijar un número determinado de escaños, dificulta la evolución de la representación política y la expansión de nuestra democracia; normalmente, el número de escaños del parlamento y su distribución, se van modificando según como se va modificando el padrón electoral (Sánchez, 2020). Es decir, sin ese cambio significativo en la Constitución, se debe estar constantemente redistribuyendo la representación política sobre los 130 escaños existentes. Aquí surge otro punto a debatir: desde Lima y desde las columnas periodísticas de distintos medios masivos, se ha articulado el relato que Lima Metropolitana, con la creación de este nuevo distrito electoral, ha perdido dos escaños, cuando de por sí, el distrito electoral al que pertenecía Lima Metropolitana, se llama “Lima Metropolitana y Representantes del Extranjero”. Al dividir estos distritos electorales, dentro del marco de la Constitución, lo correcto era realizar una división proporcional y no arbitraria como se ha realizado. Como resultado, hoy se tiene una Lima Metropolitana con 34 escaños sobrerrepresentada y unos PEX con dos escaños infrarrepresentados.

Igualmente, desde otros ángulos de análisis, algunos juristas ven un problema en la creación de este distrito electoral. Entre sus argumentos más destacados, resaltan los siguientes: (1) mientras los candidatos y candidatas de los 26 distritos electorales se encuentran concentrados en un mismo espacio territorial, los PEX, al encontrarse dispersos entre los cinco continentes y no en un mismo espacio, hace que los candidatos y candidatas que residan en países con porcentajes altos de electores, como: EEUU (304, 727), España (145, 645) o Argentina (141, 586), tengan ventaja sobre aquellos y aquellas que se encuentren residiendo en países con menores números de electores, como: Uruguay (1, 407), Austria (841) o Gran Bretaña (834). (2) Los costos que los candidatos y candidatas de los PEX, tendrían que asumir al momento de realizar sus campañas electorales; ya que, para poder llegar a la mayoría de posibles electores, estos deberán invertir fuertes sumas de dinero para desplazarse personalmente a los distintos países, durante el desarrollo de la campaña. (3) Problemas identitarios; por ejemplo, no necesariamente los PEX residentes en América del Sur, van a sentirse identificados con aquellos y aquellas que residan en Asia o Europa, dificultando la concepción identitaria de los PEX como un conjunto. Y (4) los altos costos que podrían generar los y las representantes de los PEX al Estado; en materia de instalación en el País por el periodo legislativo y los distintos traslados que deberían de realizar a distintas partes del mundo en sus semanas de representación parlamentaria (Wieland, 2020).

Evidentemente, estos argumentos e interrogantes, al plantearse desde Lima, son las conclusiones de una comprensión muy limitada y desconectada completamente de la dinámica actual que mueve al planeta, cuya columna vertebral está basada en la interconectividad digital global e integración total de todas las sociedades, lo que permite el desarrollo de todas las actividades económicas, sociales y políticas, alrededor del mundo. Asimismo, denota una miopía analítica para resolver o dar respuesta a sus propias preguntas e interrogantes, que, para poder hacerlo, se necesita estar fuera del país para comprenderlas en su totalidad y dar solución y alternativas a la complejidad representativa y parlamentaria de nuestro país. Por ejemplo: se plantea un problema con respecto a las desigualdades que puedan existir para los futuros candidatos y candidatas de los PEX al Congreso, en las proporciones de los electores distribuidos a lo largo de los cinco continentes, ignorando completamente que, independientemente de esta característica particular de diseminación geográfica del electorado peruano en el mundo, la representación política de los PEX ya era precaria, al tener que elegir entre representantes de un distrito electoral que poco o nada han resuelto desde la instauración de la Constitución Política de 1993 y el retorno a la democracia en el 2001, por los tres millones de peruanos y peruanas que residen fuera del país. Sobre esta adversidad, evidentemente, aquellos candidatos y candidatas que postulen al parlamento desde países con menores números de electores tendrán que hacer mayores esfuerzos, que no distan de los esfuerzos que ya tienen que hacer los candidatos y candidatas dentro de nuestro propio país. En nuestra democracia, lamentablemente nadie compite en igualdad de condiciones. Igualmente, se plantea un problema con respecto a los costos que los candidatos y candidatas tendrían que asumir en el desarrollo de la campaña electoral, como también, los que se generarían al Estado peruano, en materia de instalación y movilidad para ejercer las tareas representativas; dejando de lado que los PEX al ser conscientes de su situación política anómala, afrontarían las campañas priorizando el uso de las redes sociales y las comunicaciones, a las que destinarían el grueso de sus fondos de campaña. Con respecto a los gastos de instalación y de movilidad de los representantes, resulta irrisorio creer que dos congresistas, vayan a generar un “desbalance” importante en las arcas del Estado, cuando precisamente son los PEX quienes, en el año 2019, contribuyeron en remesas procedentes del extranjero, un total de 3 mil 326 millones de dólares a la economía nacional, representando el 1.4% de nuestro Producto Bruto Interno (PBI) (Gestión, 2020). Por último, se hace referencia a la falta de identidad colectiva de los PEX entre unos y otros, donde lo único que se comparte es el simple hecho de vivir fuera del país. Una vez más, el análisis queda corto e impreciso, ya que, por el contrario, todos y todas los PEX se sienten parte de un gran colectivo que por distintos motivos se vieron obligados a dejar el país en la búsqueda de un futuro mejor, pero que bajo ninguna circunstancia significa el haberse desconectado social, política o económicamente de él.

Transnacionalismo y representación especial

Para poder comprender de una mejor manera el porqué es necesario y legítimo la creación del distrito electoral de PEX, resulta importante traer a la discusión algunas definiciones. Una de estas es la de transnacionalismo, que se utiliza para nombrar a los procesos de interconexión que han transformado la manera de comprender el mundo, desde una perspectiva política, económica y social, donde un concepto como el de Estado-Nación, no se limita a estar ligado estrictamente a un territorio, ante la posibilidad de expandirse más allá de las fronteras; el transnacionalismo se distancia del concepto de la geografía política clásica. Igualmente, reconoce a los y las migrantes como agentes sociales dentro del sistema internacional, donde el migrante es percibido como una pieza clave en la construcción de los Estados-Nación contemporáneos, llegando a influir en las instituciones políticas, económicas y sociales de su país de origen. En ese sentido, los ciudadanos no-residentes pueden encontrarse en cualquier parte del mundo, pero seguir participando activamente en el país que dejaron físicamente (Umpierrez De Reguero, Dandoy & Palma, 2017).

Debido al constante movimiento de un mundo globalizado, la deslocalización de los procesos productivos; el surgimiento de economías multipolares; el desarrollo tecnológico de las telecomunicaciones digitales; y la interconectividad planetaria de todas las actividades humanas, nos permite comprobar que la concepción tradicional del ciudadano, ya no se ajusta a la realidad que se generó por la movilización humana desde inicios de 1990. Así, surgen nuevas nociones como las de ciudadanía transnacional o extraterritorial, que se relacionan con la comunidad económica, política, social y cultural, en las que actúan y en donde los y las migrantes pasan a participar en dos espacios sociales: en sus países de origen y en la sociedad que los ha acogido. De esta manera, se desarrollan políticas de vinculación, como: (1) reformas ministeriales o consulares; (2) políticas de inversión; (3) canalización de remesas; y (4) la extensión de los servicios del Estado y protección. De estas prácticas políticas es que surge la necesidad de tener una representación política, como resultado de las distintas demandas que puedan tener los y las migrantes en un mundo globalizado, donde las barreras geográficas ya no son una limitante para que puedan tener voz y voto en la toma de decisiones de sus países de origen (Umpierrez et al, 2017).

Bajo estos criterios, para poder decir que existe una verdadera representatividad, no solamente se trata de construir el nexo entre políticos y ciudadanos a través de las elecciones, sino, también se necesita que los políticos sean responsables con sus electores, en sus decisiones y acciones. En ese sentido, resulta inexacto asumir que el distrito electoral de Lima Metropolitana, represente sustantivamente al electorado que vive en el extranjero. Los PEX han venido votando a los y las candidatos de Lima Metropolitana sin tener un mínimo grado de representatividad dentro de sus 36 congresistas (Castillo, 2016).

Aquí es donde surge el concepto de representación especial, que se refiere a la representación que ejerce el representante en el parlamento, quien comparte determinadas características con el representando, que, al tratarse de los PEX, estos comparten similares historias de vida. Esta relación es la que juega un rol influyente en la percepción que pueda hacerse el votante con respecto de su representante (Umpierrez et al, 2017). La representación especial “produce una extensión de derechos que se ve reflejada en la voluntad del país de origen por la idea deontológica de mantener el vínculo con sus emigrantes. Es así como se abre la posibilidad de que los emigrantes puedan elegir representantes en el poder legislativo del país de origen” (Umpierrez et al, 2017: 182).

Bajo estos criterios teóricos es que se puede justificar la creación del distrito electoral de PEX, que permitirá que estos ya no solamente elijan, sino ser elegidos y disponer de congresistas que ejerzan una función de representación exclusiva hacia ellos. Actualmente, países como: Argelia, Cabo Verde, Colombia, Croacia, Ecuador, Francia, Italia, Macedonia, Mozambique, Níger, Portugal, República Dominicana, Rumania y Túnez, tienen sistemas de representación especial para sus emigrantes, a los que se suma Perú, no solamente ingresando al grupo de estos países, sino, confirmando la tendencia de crecimiento hacia estas nuevas formas de representación política (Umpierrez et al, 2017).

Conclusiones

La creación del distrito electoral de PEX, junto con la asignación de dos escaños dentro del Congreso de la República, significa un pequeño avance en la expansión de nuestra democracia. Sin embargo, todavía los PEX se encuentran infrarrepresentados, ya que, de acuerdo al número de electores del padrón electoral, les correspondería de manera proporcional, un total de cinco escaños, lo que debe impulsar a estos dos nuevos congresistas, que asumirán funciones de representación a favor de los PEX a partir del próximo año, velar porque se consiga una representación equivalente a la proporción del padrón electoral.

La creación del nuevo distrito electoral de PEX, ha develado la necesidad de retirar de la Constitución Política el número fijo de escaños que debe haber en el congreso, debido a que el número de escaños varía de acuerdo al padrón electoral. Retirando el número fijo de escaños, se podría realizar una actualización de los 27 distritos electorales y ver si es que las cifras de electores de cada distrito, todavía corresponden proporcionalmente al número de representantes que tienen asignados en el parlamento; como también, podría ser una oportunidad para continuar expandiendo y consolidando la democracia, al incluir como un nuevo distrito electoral a los pueblos originarios.

Las definiciones de transnacionalismo y representación especial, permiten establecer un marco teórico que legitima la creación del nuevo distrito electoral de PEX, sintonizado con el mundo globalizado en el que vivimos, sirviendo como una respuesta consolidada y articulada ante aquellos que pretenden deslegitimarla o presentarla como parte de una iniciativa improvisada o sin fundamentos teóricos, alejándola de su carácter vanguardista y democratizador.

La creación del distrito electoral de PEX, al ser parte de un proceso nuevo que se viene desarrollando a la par en otros países más a nivel mundial, está sujeta a un proceso de aprendizaje constante, basado en la prueba y el error, pero que al final, busca fortalecer y expandir nuestra democracia.


Bibliografía:

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  2. Castillo Kristel (2016). Los peruanos migrantes y la reforma política en el Perú. Revista Derecho & Sociedad, N°47, pp. 349-360. Recuperado de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/derechoysociedad/article/viewFile/18897/19115.
  3. El Peruanoa (22 de julio, 2020). Presidente promulga reformas en elección de TC, paridad y distrito electoral en el exterior. El Peruano. Recuperado de http://www.elperuano.pe/noticia-presidente-promulga-reformas-eleccion-tc-paridad-y-distrito-electoral-el-exterior-99994.aspx.
  4. El Peruanob (03 de mayo, 2020). Elecciones generales: Más de 25 millones votarían en comicios del 2021. El Peruano. Recuperado de https://www.elperuano.pe/noticia-elecciones-generales-mas-25-millones-votarian-comicios-del-2021-95331.aspx.
  5. Gestión (27 de febrero, 2020). Remesas sumaron US$ 3,326 millones: ¿Qué envíos subieron y cayeron en el último año?. Gestión. Recuperado de https://gestion.pe/economia/remesas-sumaron-us-3326-millones-que-envios-subieron-y-cayeron-en-el-ultimo-ano-bcr-venezuela-envios-de-dinero-noticia/#:~:text=Las%20remesas%20de%20trabajadores%20peruanos,la%20cifra%20registrada%20en%202018.
  6. Hidalgo, M., (16 de junio, 2020). Reforma electoral: Aprueban nueva propuesta para crear dos escaños para peruanos en el exterior. El Comercio. Recuperado de https://elcomercio.pe/politica/congreso/reforma-electoral-aprueban-nueva-propuesta-para-crear-dos-escanos-para-peruanos-en-el-exterior-noticia/?ref=ecr.
  7. Jordán, C., (30 de julio, 2020). Representación parlamentaria de los peruanos en el extranjero. La República. Recuperado de https://larepublica.pe/opinion/2020/07/30/representacion-parlamentaria-de-los-peruanos-en-el-extranjero/.
  8. Sánchez, F., (17 de junio, 2020). Fernando Tuesta: “A los peruanos en el extranjero les corresponde cuatro escaños”. Perú 21. Recuperado de https://peru21.pe/politica/elecciones-2021-fernando-tuesta-a-los-peruanos-en-el-extranjero-les-corresponden-cuatro-escanos-congreso-de-la-republica-noticia/?ref=p21r.
  9. Umpierrez De Reguero, S., Dandoy, R. & Palma, T., (2017). Emigración y representación especial: Evidencia de los ecuatorianos residentes en el exterior. Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana, N°50, pp. 177-201. Recuperado de https://www.comillas.edu/images/OBIMID/Noticias/ECUATORIANOSen_el_exterior.pdf.
  10. Wieland, H., (07 de julio, 2020). La peregrina idea de crear un distrito electoral para peruanos residentes en el extranjero. LaMula.pe. Recuperado de https://plumainquieta.lamula.pe/2020/07/07/la-peregrina-idea-de-crear-un-distrito-electoral-para-peruanos-residentes-en-el-extranjero/hubert/.
Cultura

FOTOGRAFÍA UGARTE

Dos archivos y varias historias

A la memoria de Tita Ugarte y Carlos Eduardo Zavaleta
Sofía Pachas Maceda

En el año 2003 inicié un estudio sobre Luis Severo Ugarte Ronceros (Lima 1876 – 1948), joven promesa del arte nacional que ganó el primer concurso de arte Concha en 1891, cuando apenas tenía quince años. Desde entonces, su nombre fue conocido en los medios de prensa que “literalmente” lo vieron crecer en una carrera profesional de más de cincuenta años, en la que emprendió diversos aprendizajes: dibujo, pintura y fotografía. Sin dejar de lado su faceta como profesor y su productivo quehacer como presidente fundador de la Sociedad de Bellas Artes del Perú.

La búsqueda de fuentes me llevó a tocar el timbre de un departamento miraflorino, al otro lado del intercomunicador una voz me respondía que sí, que era la hija de Luis Ugarte y que regresara al siguiente día. Así lo hice y ese fue el inicio de una breve y bonita amistad con la señora Tita Ugarte quien desde entonces compartió todo el material que conservaba de su padre; esto incluía diversos documentos, recortes de periódicos, correspondencia, objetos como medallas y tarjetas de plata, un cuaderno de bocetos, un borrador de un libro sobre artistas peruanos y, finalmente, fotografías captadas por el lente de Ugarte. Es decir, puso a mi disposición un archivo hasta entonces desconocido, el archivo Ugarte.

Además de la señora Tita, su esposo, el escritor Carlos Eduardo Zavaleta también se entusiasmó con esta investigación y colaboró conmigo tras la ausencia de su esposa. A ellos, se les unió la siempre risueña señora Anita Viale, nuera de Luis Ugarte. El resultado de la pesquisa y la ayuda de la familia Ugarte tuvo como fruto dos libros y una exposición, todos llevados a cabo con el Seminario de Historia Rural Andina de la UNMSM1Los dos libros son Luis Ugarte y la Sociedad de Bellas Artes del Perú (2007) y Nuestros Artistas (2005). Este último, se trataba de un proyecto que Ugarte dejó inédito y en el cual reunió breves biografías de artistas peruanos. Lo interesante de su propuesta es que también contempló la fotografía como parte del libro, pues cada vida de artista tenía su retrato y una obra. Algunas de esas fotos tenían el crédito del estudio, como la tarjeta de visita del pintor Francisco Masías del estudio Courret Hermanos..

En las siguientes líneas dejo de lado las otras facetas en las que incursionó Luis Ugarte y me dedico a comentar su labor fotográfica, la cual se remonta a 1892 cuando inició su aprendizaje fotográfico en la afamada casa Courret, para entonces ya dirigida por Adolfo Dubreuil.

Primer enfoque

Luis Ugarte nació el 22 de octubre de 1876, en un período intenso de la historia peruana, pues sus primeros años de vida estuvieron marcados por la Guerra con Chile (1879-1883) y su adolescencia por los años de reconstrucción nacional. En tanto, de adulto fue testigo de cierta estabilidad política que se reflejó en un escenario cultural más activo que las décadas anteriores, pues en Lima era posible apreciar más exposiciones de artistas nacionales y extranjeros (foto 1).

Foto 1. Estudio Garreaud. Luis Ugarte, ca. 1900.

En lo que se refiere a la historia de la fotografía, la segunda década del siglo XX marcó una nueva etapa para el arte del retrato, ya que una nueva generación de fotógrafos peruanos se impuso en el medio con la apertura de los estudios de Benjamín Valverde, Diego Goyzueta y nuestro protagonista, Luis Ugarte2Majluf, N y L. Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 82..

Sin embargo antes de alcanzar ese prestigio y abrir su primer estudio limeño en 1914, Ugarte tuvo un aprendizaje largo de casi veinte años en los que se relacionó con los estudios Courret, Garreaud y con la industria de la prensa gráfica a partir de su trabajo en Actualidades y luego con sus colaboraciones en las revistas creadas por el fotógrafo y empresario portugués Manuel Moral.

Del paso de Luis Ugarte por el estudio Courret se conservan estas breves líneas en la que, en una entrevista, recordó su inicio en la fotografía:

A los quince años y de una manera que pudiera llamar casual. Yo, que era entonces dibujante, por que como usted sabe, siempre he sentido por el dibujo y la pintura una gran afición, que no he perdido a Dios gracias, fui llamado por la casa Courret para dibujar unas orlas. Cuando terminé mi trabajo, el jefe de la casa me propuso enseñarme la técnica de la fotografía, y yo acepté, desde luego. No me costó mucho el asunto. Estuve en práctica constante varios años y eso es todo. Cuando me creí en condiciones de hacerlo, puse mi fotografía y sigo fotografiando.3Gaston Roger (Ezequiel Balarezo) (1918). Reportajes. Luis Ugarte. Sudamérica N° 4, s/p.

En Courret, Ugarte no solo aprendió el oficio también conoció el manejo de un estudio fotográfico y todo lo que ello implicaba. Por ejemplo, el uso de fondos de paisajes pintados fue un elemento que perduró en su propio taller de la década de 1920, así se observa en el retrato de la intelectual María Wiesse a quien perennizó con una revista en la mano, a manera de atributo, en clara alusión a su labor de escritora. La foto postal debe haber sido del agrado de Wiesse, pues se la dedicó a Ugarte “afectuosamente” (foto 2 y 3).

Foto 2. Fotografía Ugarte. María Wiesse, 1921.
Foto 3. Dedicatoria de María Wiesse a Luis Ugarte, 1921. (reverso de la fotografía)

Para 1894 iniciaba clases con Ramón Muñiz. Pintor español radicado en el Perú y que también tuvo contacto con la fotografía cuando abrió en Arequipa un estudio donde ejecutó retratos al seneotipo y porcelanotipos4Paz, G (2019). Ramón Muñiz y Cano y su producción pictórica en Lima: La muerte de Pizarro y El repase. Tesis para optar el Titulo Profesional de Licenciada en Arte. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. UNMSM.. Para comprender mejor la fotografía de Luis Ugarte es necesario destacar esta mención, pues durante toda su vida profesional vinculará la fotografía y la pintura. Así, una de las características en sus retratos fotográficos son los contrastes de luz y sombra, a manera de clarososcuros pictóricos o en ese detalle de escribir su nombre, como si se tratase de una firma a mano alzada, sobre el papel fotográfico (foto 4 y 5).

Foto 4. Fotografía Ugarte. Genoveva Amézaga. Mundial, 1926.
Foto 5. Fotografía Ugarte. Augusto B. Leguía. Mundial, 1924.

Luego de su aprendizaje en Courret, Luis Ugarte ingresó a trabajar al estudio Garreaud en 1895 y aunque no hay fecha para su salida, es probable que en 1902 continúe formando parte de su staff y a partir de ello fuese elegido como el fotógrafo oficial del Viaje de Estado Mayor organizado por el coronel francés Pablo Clement. Esta experiencia, planificada con el propósito de adiestrar a los oficiales en trabajos de campaña, fue sin duda enriquecedora para la labor que emprendería luego como reportero gráfico, así lo evidencian sus imágenes que dan cuenta del desplazamiento por diversos lugares de la ciudad y en los que dirige sus composiciones fotográficas de acuerdo a las actividades que cubría, tanto en espacios cerrados como en exteriores.

De esta manera, Ugarte fue testigo y protagonista del ingreso de la imagen fotográfica a las revistas de las primeras décadas del siglo XX pero también del inicio del fotoperiodismo en el Perú con la salida a la luz, en 1903, de la revista Actualidades5Gargurevich, J. Del grabado a la fotografía. Las ilustraciones en el periodismo peruano (2014), En línea: https://www.researchgate.net//publication/267253903, p, 141.. Así, en las páginas de este medio el apellido Ugarte se asoció a la fotografía de eventos culturales, sociales e, incluso, solemnes como la inauguración del Monumento a Bolognesi. Sin duda, uno de los actos más importantes del año 1905, del que Ugarte nos ha dejado una panorámica estupenda que no es difícil imaginar fue captada desde el techo de uno de los solares que rodean la plaza. Su ordenada composición se logró por la ubicación central del monumento en el que la silueta del héroe domina la zona superior de la foto y se eleva simbólicamente en un altar patrio (foto 6).

Foto 6. Luis Ugarte. Vista panorámica de la Plaza Bolognesi el día de la inauguración del monumento a Francisco Bolognesi. Actualidades, 1905.

Entre los eventos privados que Ugarte cubrió me interesa destacar El banquete en honor a Cáceres, foto en la que él y su cámara se vuelven “protagonistas involuntarios” dado que su reflejo en el espejo colgado al fondo del salón se perennizó con la de los invitados (foto 7). Acto que recuerda interesantes autorretratos en los que pintores, como Goya en su obra La familia de Carlos IV (1800), se perennizó con su lienzo y pincel en un espacio poco visible de la obra.

Foto 7. Luis Ugarte. Banquete al General Cáceres, 1905.

Con la imagen en la pupila y el dedo en el disparador

La intensa actividad de esos años no impidió que Ugarte pensara en establecer una familia y es así que contrae nupcias con Rosa Salazar con quien llegó a formar una sólida familia de siete hijos (Luis, Fernando, Caridad, Rosina, Maruja, José y Rosa); entre ellos Luis, Rosina y Maruja heredaron el oficio del arte y continuaron el legado de su padre en el Estudio fotográfico Ugarte (foto 8).

Foto 8. Fotografía Ugarte. Familia Ugarte Salazar, 1927.

Del amor por su compañera de vida, han quedado varias fotografías que muestran a doña Rosa en distintas edades. Una de las más bellas es en la que se aprecia a una joven Rosa empolvándose el rostro con una mota y en la otra mano un espejo. Con una delicada sonrisa mira al espectador y su gesto de seductora inocencia son bien complementados con tenues colores que la envuelven en una delicada atmósfera. Para lograrlo, Ugarte hizo uso de la técnica del foto óleo que llegó a ser una de las especialidades ofrecidas en su estudio; la que tenía según Majluf y Wuffarden el propósito de “ennoblecer” el retrato fotográfico a través de la aplicación de pintura al óleo y con ello, lograr una obra que fusione la exactitud técnica con “el halo de prestigio” que rodeaba a la pintura como obra única6Majluf y Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 108. (foto 9).

Foto 9. Fotografía Ugarte. Rosa Salazar. Foto óleo, s/f.

Antes de inaugurar su primer estudio fotográfico en Lima, Ugarte se estableció en 1906 en Huancayo y allí permaneció durante ocho años en los que dejó su impronta en la historia de la fotografía dado que es considerado el primer estudio activo en aquella ciudad a inicios del siglo XX. Motivos de salud y, probablemente, la ausencia de competencia fue lo que lo llevó a elegir aquella ciudad en la que logró estabilidad económica que le permitió reunir un capital para a su regreso a Lima, abrir, primero, un estudio en la calle Mantas y luego el elegante local en Mercaderes 426.

A diferencia de su trabajo en Huancayo del cual se desconoce casi todo7Sobre su actividad fotográfica en Huancayo, se sabe que su estudio se localizó en la calle Real N°23, lugar donde realizó su más ambicioso trabajo Fiestas patrias en Huancayo (1910)., en Lima se ha podido determinar su relevancia y amplia actividad en la década de 1920. Todo esto gracias a la estratégica ubicación de sus fotos en las páginas de revistas pero también a su constante participación en exposiciones y concursos nacionales y extranjeros. Entre estos últimos destaca la mención honrosa en The Latin American Products Exhibition por su envío de fotografías al evento realizado en Tokio8Notas de arte. Una mención honrosa para Luis Ugarte (1922). La Prensa, 25 de enero, p. 3..

Luis Ugarte demostró tener una visión empresarial en el uso de diversas estrategias para la difusión de su taller: 1) Aprovechando el espacio de su estudio para realizar exposiciones de arte, como la del fotógrafo y pintor Figueroa Aznar en 1919, 2) Haciendo uso de vistosa propaganda en los medios de prensa, en la que la imagen y la palabra se unen como en el fino perfil femenino del anuncio de 1920 (foto 10) y 3). Enviando fotografías, principalmente de niños y mujeres, a revistas como Variedades y Mundial; las que eran colocadas en las páginas de dichos medios con los créditos respectivos (foto 11).

Foto 10. Publicidad del estudio fotográfico, 1920.
Foto 11. Fotografía Ugarte. Las tres gracias. Variedades, 1922.

Pero la más importante de sus estrategias fue en 1916 cuando adquirió todo el estudio fotográfico de Manuel Moral, incluidas las placas negativas. El aporte de Moral a la época, como lo señalan Jorge Villacorta y Andrés Garay, fue en “dos planos”: como excelente fotógrafo de retratos y como gran editor9Villacorta, J y A, Garay (2014). Tríptico de exposición Manuel Moral fotógrafo y editor: la esfera pública y la imagen de la nación en la Lima del 1900. Lima, Casa O Higgins.. Por ello, consciente de dicho prestigio Ugarte utilizó la “marca” Moral para consolidar la suya. Prueba de ello es el soporte de cartón de la fotografía de la niña Graciela Reinoso, allí se lee en la esquina inferior derecha unas letras grabadas que dicen: L.S. Ugarte sucesor de M. Moral (foto 12).

Foto 12. Fotografía Ugarte. Graciela Reinoso, 1922.
Foto 13. Detalle del sello de Fotografía Ugarte. Graciela Reinoso, 1922.

El legado Ugarte

Luis Ugarte falleció el 16 de diciembre de 1948. Para ese entonces su estudio fotográfico se encontraba desde hacía unos años en manos de su primogénito, Luis Ugarte Salazar, quien compartió la administración con su conocimiento del arte fotográfico. Pero no fue el único que participó del negocio familiar, pues Maruja también fue adiestrada por su padre, de ella se conserva una fotografía tomada a su hermana Rosa “Tita” quien con vestido que deja al descubierto su cuello y parte de sus hombros posa para la cámara (foto 14). Lo interesante de esta imagen es que se complementa con la captada por Luis a su cuñada Anita Viale, en la que es posible corroborar el uso del mismo traje escotado, similar collar de perlas y fondo neutro (foto 15). Al respecto, la señora Anita recordó en una entrevista que el estudio contaba con una serie de objetos que podían ser utilizados por la clientela.

Foto 14. Maruja Ugarte. Rosa Ugarte, s/f.
Foto 15. Luis Ugarte Salazar. Anita Viale, s/f.

A sus hermanos, se une Rosina quien sería la que siguió los pasos de Ugarte en el manejo del pincel. Ella era la iluminadora de las fotos y fue destacada por su propio padre como su seguidora10Un remarquable artiste peruvien M. Luis S, Ugarte (1936). L Express. Informations Resumées. París, N° 108, p. 1. Este artículo fue publicado a raíz del viaje que Ugarte realizó con Rosina a partir de una comisión del Estado para reunir información acerca de los métodos de enseñanza del dibujo y pintura.. Sin embargo, como otras producciones de mujeres artistas, en la actualidad nada se sabe de su quehacer fuera de este entorno familiar11Tras el fallecimiento de Ugarte, el estudio se muda a Baquijano 773, después a la calle Coca, luego al Jr. Carabaya para cerrar, definitivamente, en la década del sesenta cuando se encontraba ubicado en la cdra. 2 de Quilca..

El legado de la Fotografía Ugarte no se quedó solo en las páginas de revistas y periódicos, pues gracias a la donación que su última hija, Tita Ugarte, hizo en 1986 a la Biblioteca Nacional del Perú es posible tener un valioso repositorio de más de 10,120 reproducciones que retratan la época de la República de la República Aristocrática (1895-1918) y el Oncenio de Leguía (1919-1930)12Mori, J. Archivos fotográficos de la Biblioteca Nacional del Perú. Fénix. N° 40-41, Lima, 1998-99, p. 148..

La custodia del Estado peruano de este importante archivo fotográfico13En la actualidad, el Archivo Ugarte se encuentra en una sala especialmente acondicionada en la sede de San Borja de la Biblioteca Nacional del Perú. Este archivo presenta el reto de determinar cuáles fotografías pertenecen a Moral y cuáles a Ugarte. Agradezco a Jason Mori por estos datos actualizados. me hace reflexionar sobre ese otro archivo Ugarte al que tuve acceso y que, por última vez, vi reunido cuando hice la curaduría de la exposición El taller fotográfico de Luis Ugarte en la sala del Colegio Real de la UNMSM14Esta muestra se llevó a cabo del 3 de noviembre al 22 de diciembre de 2006. En ella se mostraron originales de la época provenientes del archivo familiar de Luis Ugarte y copias reproducidas de las revistas ActualidadesVariedades y Mundial.. De esa organización me quedan gratos recuerdos, uno de los más significativos fue cuando el mismo Carlos Eduardo Zavaleta15Tras el fallecimiento del señor Zavaleta en el año 2011, no hemos sabido con exactitud lo que sucedió con el archivo familiar Ugarte. Sin embargo, si hemos visto algunas fotos del archivo en una exposición (2018) y como propietario, aparentemente, un nombre ajeno a la familia Ugarte. Mientras que los retratos de artistas que formaban parte de su proyecto editorial y unos bocetos han sido subidos a una página web sin mayor referencia a la procedencia, más allá de señalar: Luis Ugarte como fotógrafo, retratista y caricaturista. buscó fotografías conmigo mientras compartía recuerdos a partir de ellas, no solo eran fotos del Estudio Ugarte sino de su vida y la de su querida Tita. Es decir, de esas otras varias historias que pueden ser contadas a partir de una foto (foto 16).

Foto 16. La autora del artículo con la familia Ugarte (entre el señor Carlos Eduardo Zavaleta y Anita Viale) en el día de la inauguración de la exposición, 3 de noviembre de 2006.

[1] Los dos libros son Luis Ugarte y la Sociedad de Bellas Artes del Perú (2007) y Nuestros Artistas (2005). Este último, se trataba de un proyecto que Ugarte dejó inédito y en el cual reunió breves biografías de artistas peruanos. Lo interesante de su propuesta es que también contempló la fotografía como parte del libro, pues cada vida de artista tenía su retrato y una obra. Algunas de esas fotos tenían el crédito del estudio, como la tarjeta de visita del pintor Francisco Masías del estudio Courret Hermanos.

[2] Majluf, N y L. Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 82.

[3] Gaston Roger (Ezequiel Balarezo) (1918). Reportajes. Luis Ugarte. Sudamérica N° 4, s/p.

[4] Paz, G (2019). Ramón Muñiz y Cano y su producción pictórica en Lima: La muerte de Pizarro y El repase. Tesis para optar el Titulo Profesional de Licenciada en Arte. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. UNMSM.

[5] Gargurevich, J. Del grabado a la fotografía. Las ilustraciones en el periodismo peruano (2014), En línea: https://www.researchgate.net//publication/267253903, p, 141.

[6] Majluf y Wuffarden (2001). La recuperación de la memoria. Perú 1842-1942. Lima, Museo de Arte de Lima y Fundación Telefónica, p. 108.

[7] Sobre su actividad fotográfica en Huancayo, se sabe que su estudio se localizó en la calle Real N°23, lugar donde realizó su más ambicioso trabajo Fiestas patrias en Huancayo (1910).

[8] Notas de arte. Una mención honrosa para Luis Ugarte (1922). La Prensa, 25 de enero, p. 3.

[9] Villacorta, J y A, Garay (2014). Tríptico de exposición Manuel Moral fotógrafo y editor: la esfera pública y la imagen de la nación en la Lima del 1900. Lima, Casa O Higgins.

[10] Un remarquable artiste peruvien M. Luis S, Ugarte (1936). L Express. Informations Resumées. París, N° 108, p. 1. Este artículo fue publicado a raíz del viaje que Ugarte realizó con Rosina a partir de una comisión del Estado para reunir información acerca de los métodos de enseñanza del dibujo y pintura.

[11] Tras el fallecimiento de Ugarte, el estudio se muda a Baquijano 773, después a la calle Coca, luego al Jr. Carabaya para cerrar, definitivamente, en la década del sesenta cuando se encontraba ubicado en la cdra. 2 de Quilca.

[12] Mori, J. Archivos fotográficos de la Biblioteca Nacional del Perú. Fénix. N° 40-41, Lima, 1998-99, p. 148.

[13] En la actualidad, el Archivo Ugarte se encuentra en una sala especialmente acondicionada en la sede de San Borja de la Biblioteca Nacional del Perú. Este archivo presenta el reto de determinar cuáles fotografías pertenecen a Moral y cuáles a Ugarte. Agradezco a Jason Mori por estos datos actualizados.

[14] Esta muestra se llevó a cabo del 3 de noviembre al 22 de diciembre de 2006. En ella se mostraron originales de la época provenientes del archivo familiar de Luis Ugarte y copias reproducidas de las revistas Actualidades, Variedades y Mundial.

[15] Tras el fallecimiento del señor Zavaleta en el año 2011, no hemos sabido con exactitud lo que sucedió con el archivo familiar Ugarte. Sin embargo, si hemos visto algunas fotos del archivo en una exposición (2018) y como propietario, aparentemente, un nombre ajeno a la familia Ugarte. Mientras que los retratos de artistas que formaban parte de su proyecto editorial y unos bocetos han sido subidos a una página web sin mayor referencia a la procedencia, más allá de señalar: Luis Ugarte como fotógrafo, retratista y caricaturista.

Cultura

LA SEMPITERNA LUCHA DE ÁNGELA RAMOS

II. BIENVENIDA AL MUNDO DEL ARCHIPIÉLAGO PENAL1Continuación de “La sempiterna lucha de Ángela Ramos. Primera parte: La hija del Puerto”, Revista Ojo Zurdo, 11 de abril de 2020, Disponible en https://revistaojozurdo.pe/2020/04/11/angelaramos1/ 

Ricardo Gavilán Cortez*

A Ricardo Melgar Bao (1946-2020) 

“Sobre el desierto espiritual y mental de la metrópoli, sobre el desierto del periodismo limeño, atestado de camellos jorobados de limitaciones, de chauvinismos convencionales y mercenarios hipócritas, el alma oasista de Ángela es como una palmera” 
 
Juan José Lora 

Vida de artista 

No le llevaría mucho tiempo a Ángela Ramos encontrar un propio campo de batalla donde pudiera valerse más en esta avanzada de voluntades peruanas socialistas encabezada por José Carlos Mariátegui. Ya no era la joven chalaca que se abría paso en una centenaria república. Había hecho de Lima, la capital, su ciudad2Haría gala de este conocimiento empírico de sus conciudadanos, con una serie de celebrados artículos escritos durante la segunda mitad de la década de 1930, ya alejada de la vida partidaria. Entre estos “El huachafo, el huachafoso y el huachafón”, “La huachafa, la huachafosa y la huachafita” y ““La huachafa chalaca” en Ángela Ramos, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 417-426; y “Un viaje a huachafolandia”, Una vida sin tregua, I, pp. 465-466. Muy amiga de la lingüista Martha Hildebrandt, juntas cumplieron un papel por contribuyeron en la admisión en julio de 1968 por la Real Academia Española de este conjunto de términos como peruanismos.. Estaba muy familiarizada con el río, el puente y la alameda, llegando inclusive ella misma a liquidar, de una certera estocada, a Doña Caro, famosa personaje de ficción de principios del siglo que se negaba a evolucionar, junto a su autor, con la ciudad3Doña Caro, vida y milagros fue una paradigmática serie costumbrista escrita por Fausto Gastañeta, presentada por primera vez en 1909 el diario El Comercio. Ángela Ramos señala que escribió este lapidario artículo en este mismo diario que le diera vida: “Era 1924, Lima había crecido, sus costumbres habían cambiado y no era posible que… Da. Caro y sus hijas no evolucionaran y se quedaran estancadas o ancladas por no saber su auténtico padre ubicarlas y ponerlas al día, y hasta el perro Trolley seguía viviendo por más de 25 años, contra todas las leyes biológicas y perrunas”. “Un viaje a huachafolandia”, Una vida sin tregua, I, p. 466.. Gracias al rotundo éxito de su comedia costumbrista Por un marido (1922), pudo ser conocida más allá de las tierras del Conde de Lemos, siendo presentada no solo en los principales teatros limeños por muchas noches seguidas, sino alcanzando prestigio regional e internacional4En una entrevista que Ángela Ramos otorgó por la culminación de la escritura de una nueva obra teatral, el entrevistador resalta a raíz de Por un marido: “Eres una autora con suerte cuya primera obra se ha dado más de sesenta veces en Lima, fuera de lo que se ha representado en el Callao, Barranco, Miraflores, Trujillo y resto de la república”. En esta misma entrevista realizada cuatro años después al estreno ésta, su obra más conocida, devela que el presidente Leguía, al acudir al estreno de Por un marido, reaccionó: “Con cuatro Ángelas Ramos, creo en el teatro nacional”. Además, en esta misma entrevista revela emocionada un cable a su nombre enviado por Luigi “Lucho” Pirandello, debido a la noticia de su nueva pieza teatral, “Conversando con Ángela Ramos su próxima obra teatral”, Una vida sin tregua, I, pp. 357-359. Muchos años después, agregó que en su comedia costumbrista por primera vez la clase media peruana subía a escena. Esta primera producción se presentó 25 noches seguidas en el Teatro Colón, pasando luego con triunfo al Teatro Municipal y exportándose elogiosamente hacia Chile. Ángela Ramos finalmente escribiría 3 comedias más. “Entrevista a Ángela Ramos”, en Beatriz Guardia, Sara, Mujeres Peruanas. El otro lado de la historia, Lima, Imprenta Humboldt, 1985, p. 80.. Mantenerse largo tiempo en cartelera la convirtió en una autora aplaudida, generándose una bienvenida fuente de orgullo e ingresos. Tampoco es nada menor que, si en algún momento jugó con la idea de escribir un guión para Hollywood, teniendo como uno de sus personajes principales a Charles Chaplin5Ángela Ramos, cargada con la experiencia de resumir parte de las tramas de las películas que se estrenaban en la capital como parte de su trabajo en publicidad, produce el artículo “Escribiendo una película” para la revista, donde se situará en el hipotético trabajo de la producción de un guión para un estudio grande de Hollywood. “Escribiendo una película”, Variedades, N° 1026, octubre de 1927. Un acertado análisis de este escrito en Cuya Nina, Juan, “Cine y humor en la narrativa peruana de vanguardia: resonancias de lo popular en el relato ‘Escribiendo una película’ (1927) de Ángela Ramos”, Entre Caníbales. Revista de Literatura, Año 2, N° 9, diciembre, 2018., fue pronto convocada por el realizador italiano Pedro Sambarino, importante pionero del cine latinoamericano, para ser la guionista de la película El carnaval del amor (1930), y así formar parte del corto boom del cine mudo vivido por aquellos años en nuestro país6Pedro Sambarino, realizador asimismo del primer largometraje boliviano Corazón Aymara (1925), se encontraba en Perú terminando la fotografía del icónico filme Luis Pardo (1927). A fines de ese mismo año emprendería la producción de su siguiente proyecto, encontrando en Ángela Ramos la persona indicada en la creación de una historia original y en la escritura del guión de lo que dos años después se convierte en la película El carnaval del amor. Lucioni, Mario & Irela Núñez, «Ángela Ramos de Rotalde.» In Jane Gaines, Radha Vatsal, and Monica Dall’Asta (eds.), Women Film Pioneers Project. New York, NY: Columbia University Libraries, 2013.  <https://doi.org/10.7916/d8-258t-q822>. Pudo fundar y dirigir su propia revista a la que llamó Bohemia (1921), semanario ilustrado de únicamente solo un primer número, pero en el que publicó y comentó la primera versión del poema II de Trilce (1922) de su amigo César Vallejo, versos que le confío tras su venal experiencia en la Cárcel Central de Trujillo7César Vallejo permanece encarcelado desde noviembre de 1920 a febrero de 1921, saliendo de la prisión por una libertad condicional otorgada tras un engorroso caso judicial. Vale resaltar que Trilce (1922) finalmente fue publicado, a voluntad del poeta, en la imprenta de la Penitenciaría de Lima, oficina operada por presos trabajadores, Aguirre, Carlos, “La cárcel y la ciudad letrada: Hacia una historia cultural de la prisión en el Perú del siglo veinte”, en Palma, Daniel (ed.), Delincuentes, policías y justicias en América Latina, siglos XIX-XX, Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile, 2015, p. 145. La primera versión de su poema II de Trilce publicado en Bohemia es rescatada en Kishimoto Yoshimura, Jorge, “La obra poética de César Vallejo y la crítica de su tiempo (1911-1923)”, Archivo Vallejo, Vol. 1, N° 1, enero-junio, 2018, p. 130.. Su carrera como periodista se encontraba más que estable: ganaba dinero trabajando para Mundial, una de las revistas limeñas más sofisticadas y costosas de su época; escribía para Amauta, que crecía en fama continental a la par de su director; y se hallaba en una próspera colaboración con el conglomerado mediático conducido por el entonces posicionado periodista Clemente Palma, representado por los fundamentales títulos, la revista ilustrada Variedades y la novedosa maquinaria que fue el diario La Crónica. Su amado esposo Felipe Rotalde, poeta eficaz, ascendió a jefe de redacción de este último tabloide, el gran diario popular -como en efecto se autodenominó- del siglo XX peruano. La suerte acompañaba pues a la vida moderna de Ángela Ramos de Rotalde. Era una madre joven y feliz, con derecho a estar engreída. Sin embargo, prefirió luchar. 

Detalle del Retrato de Ángela Ramos por José Sabogal.

Estaba familiarizada asimismo desde muy temprano con el rostro más crudo de la política peruana. Había presenciado a sus 17 años el golpe de Estado contra el presidente Guillermo Billinghurst, que se salió de control, en 1914. Luego, no pasó mucho tiempo del golpe al gobierno de José Pardo y Barreda en 1919, siendo arrojado del poder por su anterior protegido y ahora superior protagonista, Augusto B. Leguía. Sobre este último, incluso Ángela era consciente del secuestro que vivió como golpe de Estado, esta vez controlado, o intento de golpe de Estado para ser exactos, pero que fuera acaso el intento de golpe de Estado más atrevido dado en el Perú, en 1909, a meses de iniciar su primer mandato (1908-1912). Con Leguía de vuelta en la presidencia, ella presenciaba, junto al resto del país, la evolución de un gobierno que se tornaba cada vez más dilatado y represivo. Para su muestra, aquel secuestro dentro del Palacio de Gobierno -espectacular para la clase política de la República Aristocrática, decisivo para la vida de Leguía-, pasó a celebrarse oficialmente toda la década del veinte como el ‘Día del Carácter’. Y con esto, su gobierno de once años pasaba a convertirse en el más largo jamás conocido en nuestra historia republicana (1919-1930).  

Con el propósito de consolidarse en el poder, la administración leguiista estableció importantes hitos dentro del universo de la cuestión criminal -espacios donde se moverá nuestra protagonista-, que no solo darán forma al gobierno del orden público de la Patria Nueva, puesto que algunos delinearán decisivamente las siguientes décadas. Confió a una misión de la Guardia Civil española para reformar por fin a la policía peruana, institución que, reorganizada e inaugurado el primer centro de formación policial en 1922, cada año irá creciendo, con sus nuevas promociones de agentes, en presencia desde la capital hacia las demás provincias8Esta reforma policial significó un game changer, tanto para la historia de la misma policía como para la lucha política de gran parte del siglo XX. Esto por la implementación del modelo profesional imprimido por su refundación con Leguía y por las consiguientes misiones internacionales de policía contratadas -la variable más visible entre otras-, que posicionó a la policía como primer operador del Estado peruano. Ricardo Gavilán Cortez, “Los Detectives Salvajes. El Cuerpo de Investigación y Vigilancia y la profesionalización de la policía peruana (1922-1956)”. Tesis de Licenciatura inédita. Universidad Nacional Mayor de San Marcos.. Encargó al doctor en jurisprudencia, Víctor M. Maúrtua, el proyecto del Código Penal de 1924, apodado por la historia del derecho como el Código Blanco porque establecía “escalas benignas para la represión”9Jorge Basadre, Historia de la República del Perú. Tomo XII, Lima, Editorial Universitaria, 1969, p. 288.; sin que esto distraiga que ese mismo año se decretaba la Ley N° 4891, la nefasta Ley de Vagancia desencadenadora de un encarcelamiento masivo tras el abuso por las autoridades de la salvaje selectividad que planteaba esta ley de represión. Se empujó ambiguamente una reforma carcelaria, instalando la Inspección General de Prisiones (luego Dirección General de Prisiones), órgano rector del sistema penitenciario que se acompañó de una revista institucional, el Boletín de Criminología. Estos esfuerzos correspondían a un episodio enriquecido del pensamiento criminológico peruano, la existencia de un debate académico amplio establecido por especialistas y criminólogos durante las primeras décadas de los 1900’s, aunque, en resumen, las soluciones estatales leguiistas terminaron apostando sencillamente por la apertura de nuevas prisiones10Carlos Aguirre, Donde se amansan los guapos. Las cárceles de Lima 1850-1935, Lima, Universidad del Pacífico, 2019, p. 154., como el uso abierto de la isla El Frontón como una colonia penal o de la isla San Lorenzo como parada obligatoria para los que sufran destierro. No obstante dicho todo esto, la dictadura leguiista enfrentó la emergencia de la creación heroica puesta en escena, es decir, la participación política de nuevas generaciones que se concentraron en la fundación de los primeros partidos de masa del siglo XX peruano: la Alianza Popular Revolucionaria Americana o APRA, y el Partido Comunista Peruano (revestido inicialmente como Partido Socialista Peruano11Fundado con el nombre de ‘Partido Socialista Peruano’ en octubre de 1928, se oficializará con el nombre de ‘Partido Comunista Peruano’ luego del reemplazo de Mariátegui como Secretario General por Eudocio Revines en 1930. En palabras de Ángela Ramos: “[…] quizá para no atraer la persecución policíaca le dieron el nombre de Partido Socialista, pero todos sabíamos que se trataba del Partido Comunista”, “Entrevista a Ángela Ramos”, Sara Beatriz Guardia, Mujeres Peruanas. El otro lado de la historia, p. 78.). 

“La suerte acompañaba pues a la vida moderna de Ángela Ramos de Rotalde. Era una madre joven y feliz, con derecho a estar engreída. Sin embargo, prefirió luchar”

En este escenario, Ángela, cronista ágil con buen sentido del humor -de espíritu callejero, como se afirmó-, se presentaba como una escritora de vanguardia de raigambre popular. Se encontraba construyendo una influyente carrera autoral, sin dejar de divertirse al hacerlo, pero fue mayor la imperiosa misión de disponer su pluma al servicio de los oprimidos. Se sentía realmente conmovida por el contacto con esa fuerza vital que José Carlos Mariátegui, autodidacta como ella, comenzó a transmitir desde su vuelta de Europa a la militancia peruana de izquierda. En su caso, aquel seminario permanente -compuesto por conferencias, clases, reuniones y charlas- que fue la vida pública de Mariátegui durante sus últimos años de existencia, no solo la nutrió de un diagnóstico argumentado de la realidad peruana, sino que se trataba del amigo y mentor alentándola en el compromiso por transformar lo que les rodeaba; el constante recordatorio de la acción revolucionaria. Él así lo ejemplificó cuando, al sufrir la injusta clausura de Amauta en junio de 1927, debido a una siniestra acusación sobre un presunto «complot comunista» y el consiguiente encierro junto a la incautación de los documentos personales de los supuestos implicados -por obra de la Brigada de Investigación y Vigilancia, buró de investigaciones de la nueva policía-, demostraba ser consecuente por no detenerse, ni mucho menos desanimarse ante este panorama tan adverso: Ángela fue testigo directa del marxismo romántico encarnado por Mariátegui. Cargada de emoción revolucionaria, fueron estos caminos de vida los que la llevaron un domingo 6 de noviembre de 1927 a detenerse frente a las puertas de la vieja Cárcel de Guadalupe. 

La ciudad de los tísicos 

Ángela se encontraba paseando con su menor hermano Luis cuando ambos decidieron ver de cerca a la infame Cárcel de Guadalupe. Si el temor pudo haber rondado en algún momento, este era justificado, Guadalupe era una prisión muy criticada desde su creación por el libertador José de San Martín en 1821; la vergüenza de los reformadores penitenciarios, la llama el historiador Carlos Aguirre12Carlos Aguirre, Donde se amansan los guapos, p. 147.. Se trataba de una histórica prisión fuertemente asociada a cierta fama siniestra por la sociedad limeña, debido al paupérrimo estado del establecimiento como por su gran cantidad de delincuentes cautivos. Este hacinamiento aplastaba aún más la poca seguridad con la que contaba el precinto, crisis aprovechada por los más avezados en las seguidas fugas logradas. Por otra parte, Guadalupe se ubicaba donde hoy reside la Corte Suprema de Justicia del Perú, el Palacio de Justicia de Lima (inaugurado en 1939), en años cuando su vecina, la actual décima cuadra del jirón Azángaro -aquella cuadra cargada de servicios de falsificación de documentos que opera a espaldas del Palacio de Justicia- era conocida como la Calle de Guadalupe. Como se puede apreciar, la Cárcel de Guadalupe, una prisión sin disciplina -o con disciplina propia-, habitaba ya dentro del corazón de la ciudad.  

Para ventura de los hermanos Ramos Relayze, domingo era no solo día de visita a los presos -con los días jueves-, sino el día más acaparado por los visitantes. Antes de ingresar, quienes aquí entraban caminaron entre los saludos y quejas de la muchedumbre compuesta por los amigos y parientes de los que sufren condena; turba enfrascada con los vendedores ambulantes (bizcocheros, turroneros y heladores) que acompañaban al dolor familiar. Todos hombres y mujeres del pueblo se acercaban a ese “canchón siniestro que pomposamente se llama cárcel”13«Visitando la Cárcel de Guadalupe. Un antro de vergüenza y de dolor». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927; Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 118-121.. Su primera impresión coincidía con el derrotismo de los expertos penalistas peruanos cuando nuestra periodista se refiere a Guadalupe ubicándose todavía afuera: “Un antro infernal en el que aúllan como perros rabiosos muchos seres que la sociedad aparta… pero que abandona a su propia suerte, hasta que terminan por perder la noción de que son hombres”. Ni bien cruzan el umbral, Angelucha se pone en marcha.   

Adentro, en su andar por las rejas que separan a los visitantes, se hizo de cigarrillos, los cuales deberá compartir para la atención del prisionero con quien quiera conversar. Como efectivamente lo hace, cuando se encuentra con el occiso de un caso muy sonado de tan solo hace unos meses de ese domingo, un crimen sensacional ocasionado por un muchacho de 19 años que había asesinado y enterrado a un hombre japonés. Su primer entrevistado era nada menos un protagonista reciente de las crónicas rojas, el joven Arturo Ángeles, homicida confeso tras casi dos meses de búsqueda del Consulado Japonés y el cuerpo de investigaciones peruano para dar con el cadáver enterrado de Juan Tabuchi, la víctima, descifrando el coyuntural misterio policial14«Importante proceso criminal». La Crónica, Lima, 11 de enero de 1928. Es importante apuntar que la crónica policial peruana tuvo un largo papel cómplice en dar forma a una opinión pública contraria a la población asiática, estigmatizando cualquier presencia de ésta, mucho más cuando se trataba de casos criminales. Para el caso chino ver Daysi Saravia, “Feminidad china y control social: la crónica policial y la construcción discursiva de los inmigrantes chinos”, Letras, 88(127), 2017.. “Si no le hubiera muerto yo, él me habría matado”. Una cuestión de vida o muerte, le explica, de él o el japonés: “Ya mi abogado se está ocupando de mi suerte”, de todos modos, le termina comentando sonriente. Angelucha toma nota de su caso15Ángela Ramos no escapa al espíritu del cuerpo periodístico de su tiempo, escribiendo severos artículos contra la presencia asiática en el Perú, específicamente contra los japoneses, “sonrientes pulpos amarillos” para ella. Así se comprende su referencia al presente caso de Arturo Ángeles, mención no asumida como su lucha personal por los presos, sino que formaba parte de una cobertura mediática a una serie de crímenes relacionados con victimarios japoneses. Estos atentados sucedieron durante el último trimestre de 1927, provocando en la prensa limeña la representación del caso de Arturo Ángeles como una devuelta a este escenario adverso construido. Ver “Su majestad el nipón”, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 528-529 y “Los japoneses amos del Perú”, Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 530-531., pero ese primer día estaba sumergida en la desesperación y en la angustia del mundo de la prisión, más complejo de lo imaginado, que se abría ante ella. Su visita no era en calidad de reportera policial, perfil que años después la llevará a cubrir el mayor sonado crimen del Hotel Comercio (1930) o que la moverá en búsqueda de la primicia, como en su encuentro con el poeta José Santos Chocano, intentando sacarle una confesión tras matar a Edwin Elmore (1925)16“¿Por qué se conduele usted tanto, amiga mía, cuando yo no he hecho sino aplastar una cucaracha?”, le habría respondido José Santos Chocano. Testimonio sacado del libro de memorias Huellas Humanas (1954) de Ernesto More en “Cochano, el poeta criminal”, Actualidad en Letras, Disponible en: http://actualidadenletras.blogspot.com/2018/09/chocano-el-poeta-criminal.html. De igual forma, alguien que contara con un abogado no era precisamente el preso común que abundaba en Guadalupe. De inmediato, sucedió lo que debía de suceder: conoció a Pedro Mateo ‘Palito’, la historia de un pobre indio.  

“Patio general de los presos comunes de la Cárcel de Guadalupe”. Revista Ilustración Peruana, 2 de setiembre de 1909, p. 403. Fotografía rescatada por el sitio web http://www.limalaunica.pe

Pedro Mateo se hallaba a solo metros de ella, envuelto con su poncho, como “una sombra que apenas se moviera”. Era claro que el hombre de cara cobriza estaba enfermo, muy enfermo. Preguntando a otro preso por si se le proporcionaba atención médica, éste le responde: 

“Aquí nadie se preocupa de nadie. Podemos morir sin que siquiera se den cuenta. El pobre ‘Palito’, por ejemplo, que es un indio muy bueno, se está muriendo a vista de todo el mundo y no hay ni quién lo voltee a mirar. Tose día y noche y apenas si prueba bocado”17«Visitando la Cárcel de Guadalupe». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 119-120.

Movida por el tormentoso relato que acababa de escuchar, Angelucha pide a los demás reclusos que la rodean en la reja que lo llamen. Al levantarse éste, le dio la impresión de un muerto caminando. Acusado de apropiarse de un par de burros por los que había pagado sin saber que eran robados en Cajatambo, su tierra, estuvo preso cinco meses allí antes que lo transportasen a Guadalupe, donde había pasado otros dos años y dos meses. “No, patroncita. Soy muy pobre ¿cómo voy a tener abogado?”, le replica a su cuestionario. Es más, era la primera vez que hablaba con alguien de la calle desde que aterrizó a la prisión limeña. Pedro Mateo no tenía a su familia, estaba lejos de su hogar y sufría de una tuberculosis severa, rompiendo en lágrimas frente a ella y su hermano. “Me duele mucho mi pulmón”, tal era la última imagen que se llevaba de su primera visita, queriendo creer que el caso de Pedro Mateo era lo más tétrico de esa tétrica cárcel. Afuera de las puertas de Guadalupe, ambos hermanos se retuercen las manos debido a lo visto, debido a la impotencia por socorrer “tanta miseria, tanto espanto y dolor”: “¿Es posible que por el robo de unas bestias -caso de ser robo- se mate así a un pobre indio?”, se increpaba. Y qué se podía pensar, entonces, que estuviese pasando, “por menos, por muchos menos”, con los miles de indios que trabajaban en las haciendas, pudriéndose en cárceles de provincia.  

Aparecía fatal, pasmada a su salida. El contacto con la realidad carcelaria se imponía a lo supuesto, lo exagerado concordaba con lo advertido. Le marcó tanto lo contemplado que cuando volvió a ver la ciudad, todo le parecía mentira: el sol sobre el asfalto, las mujeres elegantes, los automóviles, la risa de los niños con alguna película muda, la alegría de los mozos callejeros al partir del trabajo para ver algún partido de fútbol; todo era mentira en cuanto la miseria de los presos era la cruda verdad.   

“Qué importa que haya avenidas, paseos, hoteles, estatuas, monumentos, casas para delegaciones, que son verdaderos palacios; qué importa todo esto, cuando en el corazón de la ciudad se retuercen trescientos o más desgraciados para los que todavía no se ha inventado la palabra ‘PIEDAD’ en esta piadosa Lima”18«Visitando la Cárcel de Guadalupe». La Crónica, Lima, 8 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 121. 

En efecto, solo con el primer contacto se le revelaba un fuerte contraste local: en una ciudad que se representaba religiosa, no se había compartido la palabra piedad para ellos. Al publicarse su crónica, dos días después a su visita, su lucha adquirió nombre, rostro y sentido. 

Del pobre indio al primer preso 

Tras la publicación de su reportaje sobre la Cárcel de Guadalupe, el impacto del texto dio inicio a una campaña periodística19Como bien lo refiere Carmen McEvoy: “Los grandes periódicos de comienzos de siglo [XX], como El ComercioLa Prensa La Crónica, siguieron la tradición de las campañas [desarrolladas en la prensa del siglo XIX], es decir, la difusión de noticias de relevancia social e interés público durante todo el tiempo que fuera necesario, hasta agotar el tema, cubrir todas las aristas de la historia y dar tribuna a los principales involucrados o fuentes”. Citado en Mendoza Michilot, María, “100 años de periodismo en el Perú: 1900-1948”, Lima, Universidad de Lima, 2017, p. 119., provocando que sus colegas de otros periódicos participaran también en la defensa de los presos, algunos exponiendo casos similares sobre prisiones injustas y otros denunciando casos estancados de prisioneros sin juicios por venir. Una ola mediática emergió por parte de los demás diarios, de acuerdo al propósito fiscalizador de la prensa, como al interés público que levantó el grito escrito firmado por Ángela Ramos. Asimismo, La Crónica, el diario del que se servirá como tribuna mayor para sus denuncias, la secundaba con editoriales de la redacción y la difusión de noticias que iban surgiendo con la agenda propuesta. Casi dos semanas después, Ángela escribía: “Me alegra mucho de ser la iniciadora de la campaña20«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso. ¡Todo por el robo de dos bestias!». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 232-235., no descifrando que el peso de aquella palabra iba a ir creciendo, bajo sus hombros, a partir de aquel momento. La respuesta anhelable con dicha campaña periodística era que las denuncias escritas sensibilizaran a la opinión pública sobre el tema, impulsando a que las personas a cargo pudieran, de hecho, encargarse del problema: la revisión específica de historias de presos cuyos juicios urgían definirse. Y esto sucedió así, al menos con cuatro casos. Ángela nos informa que, gracias al esfuerzo gremial, se pudieron adelantar en calendario: dos casos de unos hermanos encarcelados, un tercer preso apellidado Pacheco y aún el del joven homicida Arturo Ángeles (expuesto por ella misma); los tres primeros ya habían dado buenos resultados, el cuarto ya tenía fecha para que su causa fuera revisada por el Tribunal Correccional21«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 233.. Pero el caso que más le importaba no había tenido un avance significativo, siendo el más urgente por atender. Ella sabía que con Pedro Mateo estaba transmitiendo el último pedido de un condenado a muerte.   

Había vuelto una segunda vez a visitarlo -de vuelta domingo-, convenciéndose de su estado de salud alarmante. Esta vez preparada, aterrizaba con frutas y dulces para adivinar que el sobrenombre ‘Palito’ se debía por su extrema flaqueza, por sus extremidades huesudas. “Me ha dado la macabra impresión de un esqueleto que caminara entre los demás hombres”, sentenciaba al verlo recibir de sus manos los presentes. Acá, el trato inhumanitario era claro para ella, exclamando que incluso los animales tenían más derechos que este hombre. Ángela no veía justicia alguna en dejarlo morir; se castigaba con una carcelería superior a un delito que de paso se aseguraba no se había cometido. “No es un asesino, ni un malhechor, ni un bandido”, reflexiona en cuanto a la proporcionalidad del castigo, “debe salir de la cárcel cuanto antes”, concluía. Va más allá, formulando dos razones imbatibles para que Pedro Mateo salga libre lo más pronto: por el inminente contagio que representa con los demás hombres y, principalmente, “porque su falta -si la ha cometido- está castigada con creces con el tiempo que la purga en Guadalupe”. Aprovechó esta visita para construir un mejor perfil de éste, anotando que tenía a su madre y hermanas en Cajatambo, y que solo quería volver al lado de ellas. Sabiendo esto, “aunque no sane”, escribe no abandonando toda esperanza, “quizá su vida se alargue al verse rodeado de su familia y al contemplar, otra vez, el cielo y la tierra que le vieron nacer”22Ibíd.

Sin embargo, en los días transcurridos a su primera visita, Ángela no se conformó con su papel como periodista con la crónica publicada, transmitiendo la acuciante situación de los presos de la Cárcel de Guadalupe y provocando como reacción en los hombres de prensa la atención debida -y episódica-, con el tema en cuestión. En otras palabras, no se conformó con su acción como transmisora de últimos pedidos de vida de presos. Además de su oficio, adoptó un papel más activo, cerciorándose personalmente del seguimiento que le daban las autoridades a su caso. Había entrado en contacto, respectivamente, con el alcaide y con el médico a cargo de la Cárcel de Guadalupe, para presionar en un ideal traslado de Pedro Mateo al Hospital Dos de Mayo. Su lucha se dinamizaba, sobrepasando a los reportajes publicados. Alcaide y médico oficiaron ante los despachos respectivos para alcanzar el cometido encabezado por ella. Logró inclusive que el primero le llegue a enseñar copias de las hojas que llenaban el expediente que generaba trasladarlo. Solo después de esta segunda crónica es que los administradores de justicia desenterraron el caso de Pedro Mateo. El 1 de diciembre se le declaraba libre por disposición de los tribunales23«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 121-123.. A su salida de Guadalupe, Pedro Mateo cargaba en sus manos medicinas donadas y tres libras peruanas para los gastos del viaje que le hacía entrega Ángela. El dinero lo había conseguido mediante un gesto del mismo Fiscal de la Corte Superior de Lima, enterado del polémico proceso. 

“No soy abogado, ni conozco de códigos ni de leyes, a Dios gracias” escribía en su determinante segundo artículo, no obstante, había logrado rescatar a un hombre de la cárcel. Es más, había salvado la vida de un hombre condenado a muerte; pues Pedro Mateo debía de morir, se dirigía a una muerte segura por la tuberculosis, pero otro código, “el código de la humanidad y de la conciencia” le gritaron que hiciera algo24«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p. 233.. El diario La Crónica, su casa de trabajo, narraba de este modo lo acontecido, celebrando la hazaña de su periodista quien, a mérito de sus publicaciones y acción, obligó a la justicia peruana en apurarse: “sin títulos de abogado, sin el mayor conocimiento de los truculentos vericuetos de los códigos… salió de la Cárcel [Pedro Mateo], llevado de la mano de quien constituyera defensora de él, repetimos, sin tener títulos de abogado”25«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 122-123.. Pedro Mateo fue el primer preso, la primera gran victoria de su lucha, que ahora aparecía clara frente a ella, por abolir la realidad descarnada de los presos peruanos.  

Por otro lado, en su segunda visita a Guadalupe no perdió tiempo, tomando informe sobre otros cuatro casos de largas condenas sin la revisión de sus procesos, junto al curioso caso de un alemán encarcelado que había perdido todo por una noche de alcohol, quedando atrapado en la tumba de los penitenciados26«Dos años siete meses preso y completamente tuberculoso». La Crónica, 22 de noviembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, p 234-235.. Con el éxito más notable de la campaña periodística (la liberación de Pedro Mateo), los presos encontraron en ella a “alguien a quién contarle sus cuitas, sus infinitos sufrimientos”, finalmente, “del abuso que con ellos se cometía”27«La justicia llega, aunque tarde, gracias al esfuerzo de una dama». La Crónica, 2 de diciembre de 1927. Una vida sin tregua, Tomo I, pp. 122-123.. Comenzaron a llegar lluvias de cartas escritas desde distintas cárceles a la redacción de La Crónica, reclamando por la atención, por la acción de Ángela28«La mariposa dorada en libertad. Todos los presos de la Cárcel de Guadalupe suspiran por ella ¡Un diluvio de cartas!» Una vida sin tregua, Tomo I, p. 124.. La lucha había empezado. En los próximos días, le esperaba conocer, esta vez de manera exclusiva, a la Colonia Penal ‘El Frontón’. Por último, se acercaba la navidad, y con ello, la Pascua. 

“Las prisiones injustas”, La Crónica, 2 de febrero de 1928. Fotografía de la liberación de seis hombres inocentes acusados de bandolerismo desde Chota (Cajamarca), delito no probado por el que purgaron un año de encierro en la Colonia Penal ‘El Frontón’.

* Coordinador General de Rocoto Republicano. Investigador Asociado de INCRIDES. Maestrista en Criminología por la Universidad Nacional del Litoral.