LA LITERATURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

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José David Ugarte Boluarte

La literatura en general y la novela en particular siempre han jugado un papel importante dentro de la sociedad, generando espacios y realidades ficticias con sus espacios y tiempos narrativos que revelan, sin embargo, a la propia realidad. Vargas Llosa en su ensayo “La verdad de las mentiras” señala que la habilidad del autor literario es introducir al lector en un mundo falso, pero que parezca cierto y hermoso”.

Como señalan los novelistas, la novela es una corriente caníbal, esa que devora a otros géneros de la literatura, no solamente a la poesía con su prosa, sus versos, su retórica, sino a los cuentos que termina ensamblando. Podríamos enumerar otros tantos géneros que son engullidos por la novela, de una manera artística, estética.

La novela caníbal es la placenta de historias, abarca todo, se ha escrito sobre las guerras, el amor, las injusticias, etc., y cómo no, también de pandemias, epidemias, contagios, que son y han sido parte de la historia de la humanidad.

“El Amor en tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez, “Ensayo sobre la Ceguera” de José Saramago y “La Peste” de Albert Camus, son tres novelas que se han desarrollado teniendo como marco epidemias y pandemias. Estas novelas son ahora muy pertinentes pues nos pueden decir mucho sobre la situación dramática que hoy vivimos con la pandemia.

La primera plaga en la que se narra la primera novela, es el cólera, epidemia todavía no extinta en nuestros tiempos y que se propagó en siglos pasados, sobre todo en lugares pobres, donde no había higiene. En el Perú nos atacó a principio de los noventa del siglo pasado, se esparció como sabiendo que padecíamos hambre, violencia, corrupción, desorden.

En Colombia, específicamente en Cartagena de las Indias, apareció esta peste a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX; siendo retratado este hecho en “El Amor en tiempos del Cólera”. Todo hace suponer que es en esta ciudad donde se desarrolló esta totémica novela, aunque el genio del realismo mágico nunca puso el nombre de la ciudad donde se desarrolló la plaga, pero es en la ruta macondiana navegando el río Magdalena, San Juan de la Ciénaga donde germina esta historia de amor meliflua y perseverante, como la propia novela señala en una de sus frases célebres, “el amor se hace más fuerte y más noble en los tiempos de peste”.

‘El amor en los tiempos del cólera’, de García Márquez, ilustrada por Luisa Rivera.

“El Amor en tiempos del Cólera”, narra la historia de Florentino Ariza, quien gestó uno de los amores más longevos y leales de los que se haya escrito en la literatura mundial, su amor sempiterno hacia Fermina Daza, fueron cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días que tardó hasta profesarle otra vez su amor. Aguardó a que el esposo de Fermina, él Dr. Juvenal Urbino luchara épicamente contra el cólera. Esperó la viudez de Fermina. Vio languidecer en el tiempo a la epidemia que mató a mucha gente, aprendiendo a superar esos síntomas de mal de amor, que parecían o eran idénticos al mal del cólera: El tema principal en “El Amor en tiempos del cólera”, es la lucha por el amor dentro de un contexto epidémico.

En este clásico literario Gabriel García Márquez muestra como preponderante la lucha por la salud del alma, el amor genuino, en la que un cuerpo enamorado y luchador resiste todo, pelea hasta que llegue su momento. Hoy estamos ante una pandemia ¿Cómo podemos empatar la coyuntura al mensaje de esta obra? Una pandemia genera distintas crisis, sobre todo la sanitaria, pero como en un dominó esto genera también graves problemas políticos, económicos y sociales. Es así que, este virus neumónico Covid 19, fértil e invisible para el contagio, que no sólo cobra vidas sin misericordia, sino es letal también en la salud socio-emocional de la sociedad, al que hay que enfrentarlo amando, generando endorfinas.

En “Ensayo sobre la Ceguera”, la obra mayor de José Saramago, el autor hace el ensayo sobre el origen de una pandemia. Al igual que García Márquez el autor no da el nombre de la ciudad, y aun va más allá, no da nombres a sus personajes, los nombra por sus profesiones, oficios, roles o características de cada miembro dentro de la novela. Todo se inicia cuando a un hombre se le cegó la vista manejando su auto, en pleno semáforo rojo. Este ya no pudo continuar el viaje por sí solo, lo auxilian rápidamente por el tráfico que estaba ocasionando. Así empieza esta plaga a propagarse en toda la ciudad, en toda la sociedad, de forma rápida, violenta. Era una ceguera blanca la que se propaga, como si las personas se hubieran cegado con leche, diferente a la ceguera que suele ser oscura. Esta era distinta, era como un baldazo de pintura blanca en los ojos, que lo cegaba todo, se transmitía al menor contacto, una simple conversación o roce y esta se reproducía agresivamente.

Publicaciones de José Saramago.

El autor muestra que en esta epidemia, también aparece la otra ceguera del hombre, la ceguera del corazón, la de la irracionalidad y se vuelven ciegos de valores, de humanismo, el individualismo gana, lacera las normas y los respetos más elementales, se vuelven salvajes en su búsqueda por sobrevivir.

Saramago publicó esta novela hace 25 años, como notificando con anticipación, nuestro comportamiento ante el covid19, el contagiado no solo tiene la desdicha de estar enfermo con un virus de letalidad alta, sino es denigrado por los otros humanos, con egoísmo, es estafado y marginado por el aprovechamiento de las clínicas y su peruanismo vergonzoso, venenoso, dañino, acompañado por la complicidad del Estado.

Saramago señalaba que “La ceguera iba extendiéndose, no como una marea repentina que lo inundara todo y todo lo arrastrara, sino como una infiltración insidiosa de mil y un arroyuelos que, tras empapar lentamente la tierra, la anegan por completo”. Hoy sentimos que esos arroyuelos de virus están en todas partes, en regiones, en provincias y  distritos. Quedando a los peruanos defender nuestros hogares. Finalmente la luz apareció en la novela, después de que muriera mucha gente, hubo héroes y villanos, pero sobre todo muestra que las epidemias, las pandemias escarban las miserias más ocultas del hombre.

Finalmente, “La Peste”, novela de Albert Camus, narra sobre una plaga que se ha traducido en diferentes epidemias y pandemias, a través de la historia. La que más muertos ha cobrado en el mundo, más que la gripe española: la peste bubónica, bacteria trasmitida a través de pulgas y roedores, matando a más de 200 millones de personas en el mundo, sobre todo la peste de 1348 que atacó Europa Occidental.

Albert Camus y La Peste.

La Peste a diferencia de las otras dos obras tratadas, es una novela que está ubicada en un tiempo y espacio concreto, hablamos de Orán, una prefectura argelina, y se desarrolla en la década del cuarenta del siglo pasado. Fue el  Dr. Bernard Rieux quien tropezó con una rata muerta en las escaleras del edificio donde vivía, a los días vio como un trabajador de la estación ferroviaria, llevaba un cajón de ratas muertas. Al día 25, se hablaba de más de 6 mil ratas muertas recogidas en un solo día. Estas salían de sus escondites a morir por grupos. No había que esperar al primer enfermo de peste, se reprodujeron a la velocidad de la oscuridad.

La ciudad no estaba preparada para una epidemia. Orán era un puerto que vivía sobretodo del comercio y en la estación de verano, la vida era de puras fiestas y despilfarro. Con la peste, automáticamente las autoridades restringieron la entrada y salida de la ciudad. Orán y pueblos aledaños estaban en peligro.  

Rieux personaje principal de la novela, representaba la reserva moral y ética de su ciudad. Instalada “La Peste”, opta rápidamente: la esposa debía tratarse de una enfermedad riesgosa, por ello debían alejarse de la ciudad, ella  terminaría yéndose sola. Rieux decide quedarse y asumir su responsabilidad como médico ante su pueblo, enfrenta a la peste sin medicamentos, sin implementos médicos que ayuden a enfrentar a esta plaga que cada día mataba personas. En esa lucha generó aliados importantes, como Tarrou, un hombre humanitario que lo ayudó de diversas maneras, llevando las estadísticas de la enfermedad, hasta la atención de los enfermos. Cuando ya se extinguía la peste bubónica y disminuían los enfermos y otros se curaban,  esta no se iría sin llevarse al mejor aliado de Rieux, Tarrou quien fue uno de los últimos difuntos. El Dr. Rieux, al poco tiempo también se enteraría, que su esposa había muerto, él siente culpa, porque sabía que otra suerte hubiera sido la salud de ella, con él al lado.

Haciendo comparaciones de esta obra con nuestra realidad, vemos que nuestros médicos y todo el personal de salud que enfrentan al Covid 19, exponen su vida y la de sus familias, son la reserva moral de esta pandemia que día a día deja miles de contagiados, miles de muertos, muchos médicos mártires o víctimas, que siendo leales a su juramento hipocrático han estado y están al lado de los enfermos, luchando, batallando para salvar vidas, y en ese día a día, van cayendo haciendo patria. El Perú tiene muchos doctores Rieux, que lo dejan todo por preponderar su compromiso y ética con su sociedad, acompañado de otros hombres que desde otras actividades enfrentan al virus. Son la reserva moral que guarda el país. No todo es corrupción y traición al pueblo. Esperando finalmente que la literatura sea una buena terapia para estos momentos y demostrarnos que entre las miserias humanas, también hay actos heroicos y esperanzadores, que no todo es oscuridad, que hay que poner optimismo.


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