El 26 de enero: el parteaguas es la Nueva…

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Nicolás Lynch

En la próxima elección del domingo 26 de enero de 2020 el parteaguas es la necesidad de una Nueva Constitución. Hay quienes lo plantean como tema central, principalmente los partidos de izquierda, y aquellos que lo obvian, como la malagüa del Partido Morado y Acción Popular, o lo rechazan abiertamente, como es el caso del fujimorismo y sus aliados.

Quienes planteamos la necesidad de una Nueva Constitución, creemos que lo que sucede en el país es una crisis de régimen, la crisis del régimen inaugurado por el golpe de Estado del cinco de abril de 1992, encabezado por Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Un régimen cuyo núcleo es el modelo neoliberal. Este régimen ha entrado en crisis pero no ha muerto. La visibilidad de la corrupción y la acción de fiscales y jueces no es suficiente para terminar con él. Hay necesidad de una voluntad social y política mayoritaria que aborde los problemas de fondo y lance un proceso constituyente que termine en una Nueva Constitución.

El parlamento a elegirse tendrá un período corto de duración, aproximadamente de unos quince meses, por ello lo que se puede lograr estará estrictamente limitado. En este lapso hay que priorizar el debate sobre una Nueva Constitución para que este pueda continuarse en la campaña electoral del 2021 y empezar a plasmarse con las representantes elegidos en las elecciones generales de ese año.

La mejor manera de priorizar este debate es retomar la discusión de la reforma política aprobando varios de los puntos que el fujiaprismo puso de lado en el Congreso anterior. Pero de ninguna manera quedarnos allí, estos es lo que quisieran los morados y otros centristas parecidos, sino avanzando a enlazar el debate reformista con la necesidad de una Nueva Constitución.

No importa si las fuerzas favorables a una Nueva Constitución son mayoría o minoría en el próximo Congreso. De lo que se trata es que centren su trabajo, estrechamente coordinados con la movilización social, en lanzar el proceso constituyente. Esto es lo único que nos permitirá pasar a un nuevo momento en la política nacional. Si se logra lanzar este proceso, poniendo en la agenda el tema, el trabajo está hecho y podremos vislumbrar un mejor futuro para el Perú.

El 26 de enero hay que votar entonces por una Nueva Constitución, escogiendo a alguno de los partidos que la han hecho bandera central de su campaña.


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