Escena internacional

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¡Gracias Aldito!
(Crónica ilustrada sobre la decisiva contribución de Aldito
Mariátegui al resurgimiento de la izquierda peruana)

Redacción Ojo Zurdo

 


 

La anécdota tuvo lugar el pasado 7 de febrero. Al inicio del programa dominical Sin Medias Tintas, el periodista Aldo Mariátegui recibió a Verónika Mendoza, candidata presidencial del Frente Amplio, obsequiándole con fingida cortesía un ejemplar dedicado de su libro El octavo ensayo (Lima, Planeta, 2015). Fue la primera escena de la noche.

La segunda y trascendente ocurrió enseguida. Como siempre, Aldito buscó ganar notoriedad sin importar los medios. Quiso escenificar una bienvenida balbuceando algunas palabras en un francés irreconocible. Recibió como respuesta un amable saludo en quechua , el cual lo dejó en completo ridículo ante las cámaras que tanto le obsesionan.

La escena final fue patética. Aldito no tuvo más opción que reconocer su error; pero, fiel a su soberbia y a sus berrinches, buscó hacerlo a medias, cayendo así en mayor ridículo ante la conmiseración de Verónica Mendoza y la propia co-conductora del programa, Mónica Delta. “Tengo paciencia Mónica, tengo paciencia”, fueron las palabras de cierre de la invitada frente a la fallida “chancada de último minuto” del pobre Alducha (con afectuoso diminutivo en quechua).

Sin embargo, el fenómeno digno de análisis fue que el papelón mediático se transformó rápidamente en hazmerreír de masas. Convertido en viral, ganó tal difusión en medios y redes, que permitió a la candidata del Frente Amplio salir del anonimato y atraer la atención (y los votos) de mucha gente. Hasta entonces Verónika Mendoza era desconocida para muchos. De hecho, recién comenzaba a salir del 2% en que estuvo estancada varios meses. Además, una nueva sensibilidad de cariño y respeto por el quechua, se dejó notar en incontables muestras de respaldo a lo largo y ancho del país.

Aldito logró el suceso sociológico de acercar a las masas y medios de comunicación hacia la izquierda que solo ve en pesadillas. Se convirtió así en culpable del resurgimiento simbólico de la izquierda peruana. Su decisiva contribución marcó el inicio del fin del aislamiento electoral de Verónika Mendoza. Fue el impulso que le faltaba al Frente Amplio para terminar de salir al ruedo y arribar al exitoso resultado de la primera vuelta. Gracias a ello, la izquierda peruana se encuentra de vuelta en el escenario político del país. ¡Gracias Aldito!

Nota 1: Publicamos como evidencia ilustrada de esta crónica la transcripción del diálogo en mención, unos memes que circularon en redes, una caricatura de Carlín y una elocuente foto de jóvenes ayacuchanos militantes del Frente Amplio, quienes solicitaron, mediante un cartel en runasimi, que Aldito se dedique a estudiar este idioma (y el francés también, añadiríamos nosotros). Es que el caso preocupó también a las instituciones académicas. La propia Alianza Francesa y otros centros de enseñanza, hicieron eco de los sucesos difundiendo sus cursos de idiomas.

Nota 2: La estocada final de Verónica Mendoza fue una respuesta en redes a la dedicatoria del libro El octavo ensayo, que también reproducimos aquí. Cabe manifestar que a pesar de nuestro interés, no hemos podido incluir en esta edición de Ojo Zurdo ningún comentario sobre el mencionado texto, pues nuestra sección de reseñas está reservada a la discusión de obras importantes, o que al menos resulten provechosas de leer y, por ello, merecedoras de unas líneas. En Ojo Zurdo no admitimos embustes intelectuales, libros que no pasan de ser estafas de la letra y el pensamiento hechos solo para las vitrinas de venta, encima pésimamente escritos.

ESCENA 1:
Aldito Mariátegui: Quiero aprovechar, siempre hay que recibir a una dama con un regalo, y espero que ilumine sus entendimientos y su cultura que, de por sí sé que es bastante vasta [obsequia ejemplar de su libro El octavo ensayo].

Mónica Delta: ¿Cómo estás Verónika? Gracias por estar aquí.

Verónika Mendoza: Muy buenas noches Mónica, muy buenas noches Aldo, buenas noches a los panelistas y a todos los que nos acompañan desde sus hogares.

ESCENA 2:
Mónica Delta:
[Luego de presentar el formato del programa] Adelante Aldo.

Aldito Mariátegui: Bonsua chez Veronic, bienvenue a nuestro program, sans emi mesiuj [Sic, transcripción literal]. Eso es en base al ancestro y al pasaporte francés, quería saludarla en el idioma más galante.

Verónika Mendoza: Allillanchu kashanki Aldo.

Aldito Mariátegui: Merci bonsu.

Verónica Mendoza: Sumaq chisi kachun qanqunapaq. Sumaq chisi kachun, qanqunapaq llaqta masikuna, ñañay turaykuna.

ESCENA 3:
Aldito Mariátegui:
Lamentablemente el runasimi no es mi fuerte, ni el francés tampoco, esto en realidad ha sido una chancada de último minuto, pero…

Verónika Mendoza: Vale la pena el esfuerzo, muy bien.

Aldito Mariátegui: Sí sí sí sí, lo intentaré, sin lisuras básicamente.

Verónika Mendoza: Felicitaciones Aldo.

Aldito Mariátegui: Lamentablemente.

Verónica Mendoza: Para la próxima en quechua por favor.

Aldito Mariátegui: Exactamente.

Verónika Mendoza: Muy bien.

Aldito Mariátegui: Y en francés por el pasaporte.

Mónica Delta: Bueno, habrías sido una magnífica maestra ah… (risas).

Verónika Mendoza: Tengo paciencia Mónica, tengo paciencia….