14 de junio de 2019

 

Las Heroínas (Casi) Olvidadas de la Lucha Sindical

 

 

 

Erika Quinteros Lucas[*]

 

Foto tomada del libro Luchas Sociales en el Perú, Huacho 1916 – 1917, Filomeno Zubieta Nuñez.

 
 


Irene Salvador Grados nació en marzo de 1873 en Toma y Calla, aproximadamente a 140 km al norte de Lima. Años después, la niña que creció dentro de una familia de campiñeros y agricultores se convertiría en una de las protagonistas de la huelga de 1917 en Huacho. Sin embargo, la mujer del norte chico del Perú que ayudó a enrumbar el futuro de todo un país ha sido borrada de la historia nacional.

Hace 100 años, el 15 de enero de 1919, se marca un hito en la historia sindical de nuestro país, después de años de luchas, los obreros y obreras logran el reconocimiento legal de la jornada de las ocho horas de trabajo, a nivel nacional y para todas las personas. Sin embargo, cabe recordar que el año anterior ya se había promulgado una ley que otorgaba la jornada de las ocho horas para las mujeres y los niños. Por ello, es importante resaltar que la conquista por las ocho horas no fue un momento esporádico ni ajeno a las mujeres de aquella época, sino que estuvo marcado por una serie de reclamos organizados que empezaron desde fines del siglo XIX y que con los años tomó mayor fuerza. Es así que, entre 1910 y 1919, Perú fue el escenario de numerosas movilizaciones donde hombres y mujeres obreras salían a las calles a exigir condiciones laborales dignas.

En una época en la que las mujeres no teníamos derecho a elegir a nuestros representantes políticos, Irene junto a otras trabajadoras llevaron la batuta y eligieron representarse a sí mismas. Lamentablemente, mientras Irene marchaba, 300 efectivos armados obstaculizaron su paso y la asesinaron. Ese día también murieron Manuela Chaflojo, Luz Díaz, Margarita Estupiñan, Isabel Rosadio, Maria Lucho, Luisa Pérez, Jesús Pérez, Ruperta Pérez, etc. y por lo menos veinte más quedaron heridos y heridas.

Si la historia sindical del Perú es raramente enseñada en los colegios, peor aún el rol que las mujeres tuvieron en estas luchas históricas y heroicas. Un estado patriarcal ha impulsado una mirada machista sobre la historia de nuestro país, relegando a las mujeres a un segundo plano, exhibiéndolas como seres distantes de la época en que vivieron, indiferentes ante todo acontecimiento político, económico, social y cultural. Esta cultura falócrata profundiza en los prejuicios que se tienen sobre el comportamiento de las mujeres. Por eso, lamentablemente, no sorprende que en lo que va del año ya se han registrado 67 casos de feminicidio. Más allá de los números, cada una de esas vidas representa el dolor de una mujer acosada, violentada y hostigada hasta ser asesinada, significa que las mujeres corremos riesgos tanto dentro como fuera de casa, significa que vivimos en una sociedad misógina en la que un puñado machos y mujeres machistas (porque las hay) creen tener derecho sobre nuestros cuerpos y pensamientos.

Por este motivo, cada día es más importante que hablemos sobre lo fundamental de una educación con enfoque de género. Esto significa una educación en la que niños y niñas conozcan la historia de mujeres y varones valientes, mujeres líderes de su época que también dieron su vida por lo que creyeron justo. Asimismo, es fundamental que a través de estas enseñanzas las niñas puedan reconocer sus sentimientos y sueños en algunas de nuestras heroínas, motivarse con sus hazañas y tenerlas como modelos de vida si así lo desean. Es clave, para una sociedad saludable, que los niños entiendan que también hay un equipo de fútbol femenino (aunque no lo pasen por la televisión), que está bien emocionarse y llorar, que no tiene nada de malo que te guste el color rosa porque eso no nos define como personas y lo más importante que nadie le pertenece a nadie porque todos y todas somos seres humanos libres, con derechos y deberes.

Aunque me gustaría poder hablar más de Irene, es muy poco lo que se ha podido registrar de ella. Sin embargo, algunos libros importantes para aprender sobre la vida de Irene y de otras mujeres heroicas son: “Luchas Sociales en el Perú Huacho 1916-1917” e “Irene Salvador - La Huelga de 1917 en Huacho”, ambos de Filomeno Zubieta y, “Mujeres en El Origen Del Movimiento Sindical: Crónica de Una Lucha Huacho, 1916-1917” de Carolina Carlessi. A pesar de los pocos registros sobre Irene, en su natal Santa María no la han olvidado. Una plazuela y una calle llevan su nombre, también hay un busto alrededor del cual, todos los años, se reúnen familiares, amigos y vecinos para homenajearla. Ojalá y en los próximos años también veamos su nombre en los libros de historia escolares para que niñas y niños se inspiren con esta gran mujer.

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[*] Ingeniera, Magister en Gobernanza y Comunicación Política.


 
     

 

 

Revista Ojo Zurdo