13 de marzo de 2019

 

La política neoliberal
un factor de riesgo para la salud

 

 

  Maritza Ortiz
   

 

 
 

La Organización Mundial de la Salud ha elaborado un plan estratégico para este quinquenio y en base a este se han definido 10 prioridades para poder enfrentar los retos en materia de salud. Los efectos que el cambio climático, las crisis humanitarias, políticas y económicas  generan en la salud de las personas son devastadoras y no siempre son evaluadas de manera integral; así como tampoco se planifican medidas preventivas, mucho menos si quienes están en riesgo son las poblaciones más empobrecidas. Nuestro país enfrenta su propia crisis sanitaria debido a la política neoliberal que es el caldo de cultivo para la corrupción, que no contempla a la salud como un derecho y que ha llevado a mercantilizar este servicio a tal punto que solo quienes tienen recursos y privilegios pueden acceder a ella, mientras que los más pobres mueren de enfermedades totalmente prevenibles, sin contar con que los profesionales de la salud viven una serie de vulneraciones en materia de derechos laborales.

¿Cuáles son esas prioridades y cómo las podremos enfrentar?

Estas 10 prioridades afectan a todo el mundo y deben ser consideradas por cada uno de los países.

1) La Contaminación.-  la OMS ha estimado que entre el 2030 y 2050 se producirán un aproximado de 250 000 muertes a causa del cambio climático, además se reporta que cada año mueren algo de 7 millones de personas de manera prematura por esta misma causa. Es bajo esta realidad que nuestro país enfrenta una situación que para quienes nos gobiernan no parece representar una preocupación, pues vivimos una serie de conflictos sociales que justamente han enfrentado a las comunidades con las autoridades por la defensa no solo de los recursos naturales y sus tierras, sino de su derecho a vivir libres de contaminación que afecte su salud. Por poner solo algunos ejemplos tenemos actualmente el caso de Bambamarca en Cajamarca que en el año 2016 reportó 372 personas afectadas por metales pesados en sangre; asimismo tenemos el caso de la provincia de Espinar que bajo esa misma problemática la Dirección Regional de Salud del Cuzco reportó la presencia de arsénico, hierro, manganeso, aluminio y otros 19 metales en el agua, en cantidades que sobrepasan lo permitido. A pesar que el Ministerio de Salud ha informado que existen 4 867 personas afectadas por metales tóxicos, no se ha evidenciado ninguna otra preocupación por parte del Estado, todo lo contrario, pues no solo permite que empresas privadas pongan en peligro la salud de la población, sino que obstruye todo intento de resarcir el daño, tal es así que actualmente hay dos proyectos de ley a la espera de ser aprobados, los cuales por lo menos permitirían la atención médica y el registro de personas afectadas, a fin de por lo menos buscar una medida que alivie las dolencias de esta parte de la población que se encuentra abandonada por quienes se supone deberían velar por su seguridad y salud.

2) Gripe pandémica.- esta es una gran preocupación porque afecta a gran parte de la población, genera ausentismos laborales y representa un peligro para poblaciones vulnerables; es así que se ha desarrollado una política pública de vacunaciones. Hay muchas discusiones al respecto de la pertinencia de la vacuna, si estas disminuyen las visitas a las emergencias y el ausentismo laboral, pero sobre todo si disminuye la mortalidad, teniendo en cuenta que esta última se presenta en personas pobres y desprotegidas. Aquí el cuestionamiento que podríamos hacer es si se evalúa el impacto de la vacuna o sólo hay conflictos de intereses y corrupción de por medio al decidir esta medida.

3) Resistencia antibiótica.- representa una amenaza mundial y se debe al uso irracional de este, para ello se propone la aplicación de un Norma Técnica que regule el uso de los antibióticos a fin de evitar que este sea prescrito indiscriminadamente; pero ¿esta es la solución al problema? No, es una solución que no interviene sobre la cusa de fondo y tiene que ver con la política nacional, pues la mercantilización de la salud ha generado que exista una línea invisible entre la ética, los principios científicos y la corrupción, la que lamentablemente ha envuelto a muchos médicos, los cuales prescriben fármacos por presiones de los diversos laboratorios a cambio de algunos “agradecimientos” que en el mejor de los casos se trata de viajes a congresos de medicina. Mientras que la crisis en el sistema de salud ha generado un alejamiento y desconfianza de la población hacia los servicios, lo que origina la automedicación y el auge del negocio de las boticas y farmacias que administran y recetan antibióticos por cualquier tipo de dolencia sin el mayor reparo de estar causando una grave catástrofe, no solo en el organismo de cada individuo, sino en toda la población. Este fenómeno es mundial, tal vez las causas son diversas, pero la resistencia bacteriana a los antibióticos es una realidad y nos venimos enfrentando a una serie de pacientes con enfermedades infecciosas imposibles de controlar, lo que nos llevará a un aumento de la mortalidad sin que la ciencia médica pueda encontrar una pronta salida.

4) Atención primaria.- este tema merece una atención más detallada y un análisis más extenso, pero por lo pronto se puede afirmar que un país con un gobierno neoliberal jamás apostará por fortalecer una política de atención de primer nivel, la prevención no es un buen negocio y vemos como los profesionales buscan la alta especialización para comercializar sus servicios a cambio de una mejor recompensa monetaria.

5) Dengue.- El 2018 dejó 130 casos, reportados generalmente en establecimientos de primer nivel, siendo las principales causas la ausencia de urbanismo y falta de acceso a servicios básicos. Nuevamente la misma situación, esta problemática no está dentro de las prioridades de este gobierno.

6) Patologías no transmisibles.- se refiere a la diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas, las cuales son crónicas y requieren de una atención de larga duración, las mismas que están íntimamente relacionadas con el estilo de vida y son altamente prevenibles, así como sus complicaciones, que de presentarse no solo generan muchos años de vida perdida por discapacidad, sino que representan un alto costo en cuanto a inversión en atenciones de salud. En un país en donde el aseguramiento depende de la condición laboral o la vulnerabilidad, los pacientes realmente están desprotegidos. Otra condición que no estamos preparados para afrontar.

7) Entornos frágiles.- al ser un país que enfrenta conflictos sociales, desastres socionaturales, migración, falta de acceso a servicios básicos y debilidad en el sistema de salud somos un país que califica para esta definición, de la cual no podremos desprendernos mientras la política del gobierno tenga como prioridad el “crecimiento económico” por sobre los derechos humanos.

8) Ébola.-  si bien es cierto no es una condición que no nos afecta directamente es importante tenerla presente pues al ser una condición que tiene que ver con el clima, la demografía, viajes, pobreza e inequidades por la violencia estructural esta debe ser tomada en cuenta por lo menos dentro de los protocolos de vigilancia.

9) Movimientos antivacunas.- trata de un grupo de personas que ya sea por temor a los efectos adversos, como protesta hacia los laboratorios que comercializan con estos insumos o por una serie de leyendas urbanas, han tenido acogida en cuanto a sus mensajes en contra de esta política pública y la erradicación de muchas enfermedades se ha visto en peligro. Si bien es cierto en nuestro país el movimiento aún es incipiente hay que prestarle atención pues nuestra realidad permitiría que este genere más adeptos, aunque lo que aún sigue preocupando es que existan personas que no son vacunadas por ineficiencia del Estado y no por esta corriente.

10) Auto-test en VIH.- el MINSA cuenta con un registro de 50 mil personas diagnosticas y estima que existe 20 mil que viven sin saberlo. Ya se ha considerado al VIH como una condición manejable que permite a las personas tener un estilo de vida de calidad y vivir muchos años; pero para ello requiere de un sistema de salud que preste todas las condiciones para lograrlo y lamentablemente nuestro país no está preparado para el reto, debido a que los pacientes enfrentan una barrera en el aseguramiento, pues se considera que este debe poseer alguna vulnerabilidad que le permita tener acceso al SIS en caso de no tener acceso a EsSalud, de lo contrario está abandonado y enfrentará individualmente una situación que es de obligación ser atendida por el Estado. Mientras que la OMS concentra sus esfuerzos en implementar el auto-test que nos serviría para cerrar esa enorme brecha de 20 mil personas, el Perú aún no avanza en brindar atención a los que ya tiene identificados.

Nos queda claro entonces, que el Perú no está apto para enfrentar estos retos, pues un gobierno que prioriza los intereses mercantilistas por sobre los derechos humanos está más cerca de la corrupción que de la justicia social.

 
     

 

 

Revista Ojo Zurdo